Duhalde y los gobernadores

Por Carlos M. Duré

Agencia SICLA, 25/5/02.- Durante toda su carrera política, el Presidente Interino, Duhalde repitió -especialmente al asumir el último peldaño del escalafón- el discurso peronista, la estrofa que reclama una justa distribución de las riquezas en el marco de un capitalismo autónomo.

Pudo hacerlo en tanto de él no dependía la última decisión. La defección de la doctrina siempre podía atribuírsela a otro.

Duhalde tiene una presidencia prestada por el Congreso, del cual formó parte como Senador en el 2001. La institución le recuerda a cada rato que individualmente son iguales que él y juntos son más que él.

También es presa de los gobernadores que son más que él en el amplio sentido.

Todos los poderes de la República, al fin y pese a esas comparaciones de jerarquía, son súbditos de los poderes internacionales como el FMI, las potencias y las corporaciones afiliadas al sindicato de acreedores de la deuda externa argentina.

Por un lado cercado por los conflictos sociales que desbordan la contención política, por otro acuciados por la falta de recursos no policiales para contenerlos, los gobernadores y su rehén fueron abandonando los discursos de Perón o cualquier otro discurso hasta enmudecer. A tal punto que uno de los principales dirigentes peronistas es el silencioso gobernador Reutemann a quien el locuaz mandatario emula desde que recibió el último portazo en España.

Allí la UE, los bancos, el FMI y EE.UU. lo hicieron firmar al pie de un nuevo ajuste y de la derogación de la Ley de Antisubversión Económica.

El último intento de Duhalde de respaldarse en el distribucionismo europeo para contrarrestar a los norteamericanos, los encontró unidos para dominarlo.

La decisión, pues, de acomodar leyes y recortar gastos estatales a cambio de la confianza de los prestamistas, esta vez tampoco partió de él aunque la semana que viene alguna declaración insinúe lo contrario y que este Presidente durará hasta el 2003.

Esto último lo anticipan los diarios de la Provincia de Buenos Aires -entre ellos los de la localidad de la que es vecino el Presidente- y el propio Gobernador Solá quien, sin embargo, prevé dificultades.

Un diario de Córdoba considera posible el adelanto de las elecciones. Aunque es razonable porque el Gobernador de esa provincia, De la Sota, desde la crisis de Diciembre de 2001 exige una rápida legitimación electoral del mundillo político antes de que su propia imagen se vea desmejorada por algunos manejos dudosos de planes de trabajo. Coinciden con el Gobernador mediterráneo algunas agencias norteamericanas.


Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones