Santos encuentros

Por María José Grenni

Buenos Aires, Agencia SICLA, 7/8/02.- Hoy miles de argentinos visitan a San Cayetano en Liniers para pedirle pan y trabajo. Mientras tanto el gobierno se encuentra con San O´Neill. Este curioso santo norteamericano viene de visitar a los linderos Brasil y Uruguay. Ambos recibieron ayuda. El primero para prevenir el default y en el segundo caso para evitar el corralito financiero ocasionado por las deudas del sector agrario con el financiero. En ambos países O`Neill dejó una paqueta factura: el ingreso al ALCA. Un intento de los Estados Unidos para estabilizar su economía interna y sus intereses en la Región.

Hoy el turno fue para Argentina. Duhalde le pidió el apoyo del Tesoro para un acuerdo urgente con el FMI. O´Neill dijo que él invertiría en Argentina, pero rápidamente aclaró que Argentina necesita una política monetaria sustentable.

Lavagna confía que en el corto plazo Argentina podrá contar con el apoyo del G7 en general y de USA en particular, que la ayuden para recibir ayuda del FMI.

La sociedad, que no lo cree santo, lo despidió con huevazos del Ministerio de Economía, donde se había reunido con Lavagna.

Por otro lado el malestar de la sociedad por la llegada de O´Neill se mostró desde el día de ayer cuando miles de personas iniciaron una marcha de protesta de Congreso a Plaza de mayo.

Luego de reunirse con Lavagna, O´Neill pareció sensibilizarse y emprendió un viaje al conurbano bonaerense. No avisó a la prensa su destino para prevenir toparse con alguna protesta. Así fue como por media hora se internó en un comedor comunitario, pero no pudo evitar los silbidos. Luego visito una secundaria de Don Torcuato. O´Neill sólo dejó el recuerdo de su presencia.

Cifras contradictorias

Las recientes quejas del señor Crotto de la Sociedad Rural Argentina por las situaciones de su sector y los datos del INDEC que señalan que Argentina exportó un 7, 5 menos, contrastan con la prensa provincial que nos muestra como en Río Negro los ingresos crecieron un 70% por regalías. En Tucumán aumentó en un 116% la venta de azúcar al exterior, haciéndose 130.000 toneladas para los mercados externos. En Mendoza por su parte exportarán aceitunas y ciruelas a Colombia.

La campaña de Bush

Una ansiedad sin disimulos embargaba ayer a diez representantes de países latinoamericanos. Y aunque Bush se mostraba exultante no era ajeno a ese sentimiento. Porque estaba firmando la concesión de poderes extraordinarios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos conocida como Fast Track o vía rápida para acuerdos bílaterales. El Fast Track permite al ejecutivo decidir acuerdos con otros países sin someterlos previamente al Congreso el cual, eventualmente, los homologará o no pero sin enmendarlos. Este paso es decisivo en los planes de George Walker Bush para reelegirse en el 2005 después de Cristo y antes del ALCA.

Ese año deberá abrirse toda la economía de América a las empresas que, según Bush ayer, podrán establecerse en cualquier lado, sin restricciones, sin importar su origen.

No obstante la fecha de inauguración del ALCA, el Fast Track lo irá empollando desde ahora. En el 2003 Chile podrá sumarse a USA, México y Canadá a ese mercado que libera el tránsito y comercialización de mercancías y restringe el tránsito de inmigrantes mexicanos a EE.UU.

Por interpósito Chile, el resto del Pacto Andino irá en pos del mercado norteamericano. Bolivia -por ejemplo-, con su presidente de extraño acento inglés, pese a la resistencia de sectores populares, optará por el puerto chileno de Iquique para exportar gas a USA.

Bush se respalda de esta manera en la Cordillera de los Andes un aliado granítico de la apertura para afrontar desde allí la volubilidad del Mercosur, una región más competidora que complementaria de EE.UU.

Acaso la trémula economía norteamericana entre en un período más sombrío dentro de 15 días, cuando algunos mega empresarios se sumen a Enron y Worl Com (tal vez una gran automotriz).

Desde el 11 de Septiembre, Bush necesita imperiosamente un éxito -el ALCA o Irak o ambos- para no retornar a aquel bajo índice de popularidad sepultado temporalmente por los escombros del World Trade Center. Para el texano el 2005 está demasiado lejos.

La campaña de los argentinos opuestos

O´Neill es pese a todas las críticas un símbolo de unidad de los acreedores de la deuda argentina. Los deudores no han logrado ni siquiera un litis consortio para repudiarlo. La marcha del tándem ARI, FRENAPO, CTA, CCC fue muy pobre con sus aproximadamente 7000 prosélitos.

Si bien es un número aceptable para expresar el repudio a los acreedores, es insuficiente para asegurar a Elisa Carrió en la intención de voto.

Este bando político podría haber aprovechado el disgusto general por la llegada de O´Neill no tanto para situarse respecto del FMI (que negociará con el presidente que viene) como para encumbrarse en la campaña. La baja capacidad de movilización es proporcional a ese 15% que le dan las encuestas a Carrió. A Carlos Menem no le pasó inadvertido.


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