Aún en Santiago la mayoría quiere que se vayan todos

Por Raúl González

Buenos Aires, Agencia SICLA, 16/9/02.- Ayer en la provincia de Santiago del Estero se llevo a cabo la elección de Gobernador, vice y constituyentes. En una jornada donde la mayoría la obtuvo el ausentismo, el justicialismo obtuvo una victoria rotunda sobre sus adversarios. El actual mandatario Carlos Díaz fue electo por un nuevo período.

La fórmula oficial, Díaz-Aragones alcanzaba, escrutado el 18% de las mesas, casi un 70%. Número muy superior al 52% obtenido en los anteriores comicios, pero con un 70% de presencia de los electores.

En un segundo lugar se ubicó el candidato por la Unión Cívica Radical, el actual senador nacional Zavalía, con un 12%. Ocupando el tercer puesto aparecía el representante del ARI, el diputado nacional Bonacina.

En un resultado previsible el justicialismo se impuso nuevamente. Pero lo destacable de la elección fue la ausencia de una mayoría del padrón. Además, entre quienes fueron a las urnas se registró casi un 10% de votos en blanco e impugnados.

En la capital santiagueña y en La Banda, donde se concentra más de la mitad de la población provincial, la mayoría de los habilitados para votar se quedó en su casa.

El desinterés de los santiagueños por las elecciones obedecería a una falta de alternativa al justicialismo que gobierna la provincia desde 1983.

A la mala imagen del radicalismo cosechada desde diciembre último, se suma una complicada situación financiera que le dejó a la Municipalidad capitalina donde gobernó hasta diciembre el candidato Zavalía.

Los empleados municipales responsabilizan al candidato radical por los atrasos en el pago de salarios, que fueron hasta de cuatro meses.

Al candidato por el ARI, Bonacina, no le alcanzó con el apoyo de Elisa Carrió con quién recorrió la provincia la semana pasada.

Haciéndose eco de la demanda social "de que se vayan todos". El justicialismo propuso la renovación de todos los cargos en esta provincia.

De esta manera en estos comicios se eligió la renovación de toda la legislatura unicameral, de 50 miembros. Previendo un ajustado triunfo estableció que el partido que saliera electo para gobernar tendría la mayoría en la Legislatura -35 diputados- y los otros partidos votados se repartirían las bancas restantes. También se votó 50 convencionales constituyentes que deberán reformar la Constitución provincial.

Esta elección es la primer posta hacia la elección presidencial de marzo próximo. Como sucediera en los últimos comicios, el ausentismo y el voto bronca fueron la mayoría.

Pero la falta de una oposición representativa y la incapacidad de generar organizaciones le dejan el espacio a las viejas estructuras políticas que con avidez se reafirman en el poder.


Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones