La recaudación impositiva en la provincia de Buenos Aires

Buenos Aires, Agencia SICLA, 19/9/02.- La provincia de Buenos Aires presentaba en el 2001 31 mil millones de producción industrial y 9 mil millones de producción agropecuaria. Después del default y la devaluación se produjo un aumento a favor de la balanza comercial. Las exportaciones petroleras y agropecuarias fueron las primeras en reaccionar a la situación favorable pese a la ausencia de financiación. El sector industrial, más bloqueado que los anteriores por no ser complementario sino competidor en los mercados desarrollados, es más lento para exportar pues depende del sistema financiero (paralizado) y está atado a los costos elevados que impone el sector energético petrolero.

20 de harina o 20 de petróleo

Durante los primeros meses del interinato de Eduardo Duhalde, el Ministerio de Economía instauró un sistema de retenciones móviles. En realidad son móviles no tanto por la perspicacia de un plan sino por la indefinición del gobierno a la hora de priorizar el cobro de impuestos (un 20% de las exportaciones) a los petroleros o a los agropecuarios. Primero Duhalde intentó retener divisas del petróleo que fue respondido con una retracción del abastecimiento de combustibles y el aumento de la harina y el pan cuyos precios fueron equiparados a los internacionales.

El gobernador Solá (agropecuario) escuchó en la ocasión de sus colegas que las exportaciones del agro debían competir con los precios subsidiados de EE.UU. y que si les retenían el 20% y además les cobraban impuestos como el inmobiliario rural y no se les daba gas oil subsidiado, no podrían afrontar la dura tarea de sacar al país de la crisis como lo habían hecho en otras oportunidades -discurso del presidente de la Sociedad Rural, Crotto durante la inauguración de la muestra anual.

Más patacones y más pagadios

La emisión de deuda de la provincia se llama "Patacones", que es una especie de submoneda para subvenir hasta el 80% del salario estatal. Una de las condiciones del FMI es el recorte del 60% del gasto público provincial y la no emisión de bonos o monedas locales. Buenos Aires llevaba emitidos cerca de 500 millones en ese papel. El FMI concedió a Duhalde 800 millones de pesos para que Solá fuera recuperando el papelerío emitido. Pero el ministro provincial de economía, Otero, advirtió que emitiría más patacones si la recaudación impositiva no era la adecuada.

Puesto que la aceptación de los agropecuarios de dejar en caución el 20% de sus exportaciones a cambio de no pagar los impuestos la recaudación fiscal se cierne sobre los bienes suntuarios o sectores productivos y no sobre la renta que se presume en un alto nivel explotación (se calcula para este año U$S 12 mil millones considerando principalmente exportaciones agrarias y petroleras). Presunción que debiera ser muy optimista si se tiene en cuenta que los precios agropecuarios internacionales subieron a causa de inundaciones y sequías en USA.

Las razones esgrimidas por los estancieros -ser más competitivos en el mercado mundial- para que la provincia les condone la deuda impositiva, quedan entonces desvirtuadas. La emisión de patacones puede quedar sin respaldo. Porque los estancieros no rinden su diezmo. O porque el FMI no accederá a que el gobierno nacional frene patacones con pesos. O porque el 70% de los U$S 12 mil millones de exportaciones para el 2002 se calcula se liquidarán en el exterior. O porque el gobierno nacional, falto de divisas, no podrá atender a sus compromisos con los organismos internacionales. O por todo junto, que hace un círculo vicioso.

La provincia de Buenos Aires está entre las seis con menos deuda per cápita (508 pesos respecto de 650 de promedio nacional). La emisión de patacones la aumentará. Pero será repartida equitativamente entre sus 15 millones de habitantes, entre los que pagan y los que no.

Río Negro

Esta provincia patagónica de la Argentina podría verse beneficiada por la inusual exportación petrolera y los altos precios de crudo, pero no es así. 10 millones por regalías reclama la provincia a las petroleras.

Esa faltante explica -por el absurdo- que los rionegrinos reclamen por la provisión de gas (Lago Puelo) o que el gobierno de Verani distribuya un combustible más folklórico entre los jubilados pobres: la leña.

Cabe recordar que al asumir su función la señora Chiche Duhalde asignó un millón de pesos en planes de trabajo para recolectores de leña en Río Negro.


Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones