Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
  Lo urgente y lo Importante
 
Por Ernesto Bell
 

Buenos Aires, Agencia SICLA, 30/10/02.- El ámbito gremial estatal se prepara para recibir el acuerdo con el FMI. Lo que para algunos medios es una buena noticia, para otros es lo que regirá el ajuste de su canasta familiar en los próximos meses.

Como es sabido, el gobierno argentino ha declarado que en esta ocasión, un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no implica un endeudamiento del Estado con el conocido sistema de pedir plata para pagar deudas y generar deudas con esa plata.

Implica, según ha explicado el mismísimo Duhalde, la prórroga del pago de la deuda actual. Siendo verdad esto, falta la contraparte del acuerdo: las condiciones impuestas para tamaña falta de conducta.

Se habla de un 60% de recorte en los gastos del Estado, apuntando nuevamente a que el dinero ahorrado en inversiones, servicios públicos y sociales, obras públicas, salarios y mantenimiento de estructuras estatales se derive al pago de intereses y capital de deuda externa.

Ante esta expectativa, los gremios estatales vuelven a modificar sus políticas previendo que los conflictos laborales cotidianos tomarán nuevamente la dirección del Ajuste.

Lo importante

 

Lo lamentable del caso es la importancia que tienen estos conflictos cotidianos, ya que no se trata de simples enemistades entre empleados y empleadores.

El ejemplo más claro es la forma de contrato de trabajo adoptada desde aproximadamente 1993: el contrato de locación de servicios.

Hace 9 años que el Estado Nacional y Provinciales implementan esta artimaña legal, con consecuencias a mediano plazo -dentro del que ya estamos.

El congelamiento de vacantes para la "Planta Permanente"-trabajadores empleados del Estado-, aún frente a la jubilación, retiro, muerte, etc. que deja las vacantes vacías, se suplen con el llamado a contratación: cada nuevo trabajador del Estado ya no es un trabajador. Es una PyME de una persona que alquila su trabajo al estado, "sin que esto implique la relación de dependencia" como dice el contrato modelo.

Es decir, volviendo a un análisis de esta Agencia del mes de Setiembre, que además de privatizarse cientos de empresas públicas, se privatizaron miles y miles de puestos de trabajo, de producción, en el Estado.

Paradójicamente, y refutando el argumento de "es para ahorrar presupuesto", el personal contratado tiene sueldos -más bien, retribuciones- mayores que los de planta permanente. El de los primeros tiene un mínimo de unos $ 1000.- (salvo casos excepcionales de estudiantes o becarios), mientras que el de los segundos parte de los $300 y $400.

Además, el contrato de locación no implica el pago de aportes jubilatorios ni patronales -siendo el Estado el supuesto garante del cumplimiento de éstos.

Dos problemas de identidad

 

Las relaciones sociales que se desprenden de esta forma de trabajo son sustancialmente distintas a las de un empleado, privado o estatal. Aunque en la práctica se mantiene mayormente la relación empleado -empleador, un contratado sabe que no es un empleado. Las dificultades se ven en la agremiación, la solución de "conflictos" laborales, al punto que siendo un gran sector dentro de las reparticiones públicas, las organizaciones gremiales se han quedado sólo en el ámbito de los empleados.

Según informes de prensa de la Asociación de Trabajadores del Estado -ATE-, ha incorporado recientemente la afiliación de los contratados, implementando un novedoso sistema de pago de la cuota sindical a través del sistema financiero: el débito automático de la cuenta bancaria. Otros Sindicatos no conciben aún su sindicalización.

El segundo aporte a la esquizofrenia es el origen del "presupuesto". Muchos contratados no son pagados por el Estado argentino, sino por organismos internacionales o extranjeros.

El Banco Interamericano para el Desarrollo -BID-, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD- son algunos de los entes que han contratado a una parte del Estado argentino, incluso inaugurando oficinas completas dentro de edificios fiscales.

Aquí se vuelve peligrosa la pregunta ¿para quién trabajo? ¿a quién aporta mi producción?. De acentuarse esta tendencia, Argentina tendrá un estado mixto en pocos años.

Esta breve descripción es una parte del temario que seguramente no se tratará en seminarios, propuestas de gobierno o exigencias gremiales, ya que nuevamente será sepultado por los temas urgentes.


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