Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
Apagón y Tarifas
Por Carlos M. Duré

Buenos Aires, Agencia SICLA, 25/11/02.- El suscriptor que se anime a hurgar en el archivo de resúmenes de prensa y análisis de SICLA encontrará numerosos ejemplos en todo Latinoamérica de empresas de servicios que ejercen fuertes presiones sobre el Estado para obtener ora aumento de tarifas, ora exenciones impositivas, es decir, alteraciones de los contratos a los que están sujetas.

En la República Dominicana, la empresa de electricidad llega a efectuar cortes de 20 hs. diarias, lo que ya viene ocasionando graves enfrentamientos entre los usuarios y la policía.

En Venezuela, la telefónica AES amenazó irse del país si no la exceptuaban de impuestos y le permitían aumentos de tarifas aduciendo una baja en la rentabilidad por la devaluación.

En Ecuador, la empresa de agua reclamaba "apoyo" del Estado para proveer a los barrios periféricos de Quito. Cuando todavía Ecuador no se había repuesto plenamente de la epidemia de cólera de 2001 causada por falta de agua potable y redes cloacales, la erupción del volcán Reventador contaminó los depósitos de la capital causando más víctimas que el vibrión colérico.

Estos y muchos casos más justificarían la suspicacia con que la gente consideró el mega corte del 24/11/02 en la Argentina, país que está negociando su deuda externa con el FMI, el Banco Mundial y el BID, y que, con la actual gira de Lavagna por Europa, también intenta renegociar la deuda con acreedores privados, muchos, accionistas de las empresas de servicios.

Si bien la ofensiva de las empresas de servicios por un reajuste de tarifas se remonta al 2001, a partir de la devaluación y el default del 2002, su reclamo fue asumido por el FMI que lo incluyó entre las condiciones antepuestas al gobierno de Duhalde.

El aumento de tarifas y la seguridad jurídica, en el plan de condiciones del FMI a la Argentina, están íntimamente relacionados. Porque es recién a partir de la gran devaluación que las empresas encuentran un argumento legal para que se les conceda el reajuste que siempre buscaron: el concepto de imprevisibilidad. Es decir, que los contratos de concesión se redactaron bajo el supuesto de eternidad de un peso, un dólar. Pero al caer el peso un 350% y al desaparecer la financiación, la importación de insumos -aseguran las empresas- se hace altamente onerosa. Todo lo cual supone una catástrofe no prefigurada que justifica la revisión de los contratos: aumentar las tarifas.

Hasta Febrero 2002, se dijo que la Argentina tenía las tarifas de servicios más caras del mundo, lo que lo hacía un país poco competitivo. No obstante, tamaña renta motivó que miles de inversores pequeños de Europa pusieran sus ahorros en acciones de teléfonos, electricidad, agua, gas argentinos. Las concesionarias contrajeron tal deuda con sus accionistas que, por ejemplo, en el caso de Telecom, devino en un default privado de U$S 3500 millones. Es así que esas empresas tienen deudas en dólares y tarifas en pesos. Para que puedan renegociar su deuda deberían redolarizar sus tarifas. O dicho de otra manera, que los usuarios argentinos cobren salarios en pesos y paguen tarifas en dólares.

Durante años, los ahorristas del primer mundo ganaron un 300% invirtiendo en tarifas argentinas. La tasa de interés mundial era, promedio, del 3% y la que pagaba la Argentina del 12%. De allí que el argumento de la imprevisión carezca de sustento, pues ese 12% era un jugoso seguro contra todo riesgo, incluido el default y la devaluación.

Estos aspectos serán considerados mejor en otro envío. Pero la otra seguridad jurídica que no mencionan el FMI ni las empresas, fue declinada por el gobierno de Duhalde al eliminar la ley de subversión económica, en la que podrían encuadrarse los contratos. Sin embargo, la posibilidad de que el mega corte eléctrico fuera no accidental, por sus efectos sociales y políticos remiten a otra clase de subversión tipificada con elocuencia por el presidente de EE.UU. ante la posibilidad de una atentado.

Ningún policía necesita leer a Connan Doyle para entender esta secuencia:

  1. -Calleja -ex subsecretario de combustibles-: el corte es sospechoso.
  2. -Agencia dice que Edenor dice que si demoran reajustes habrá cortes con más frecuencia.
  3. -Agencia dice: Atanasoff descarta que apagón sea presión porque si no, sería un delito. Media hora después -dice la agencia- Duhalde recibe borrador de aumento de tarifas.
Agencia SICLA.

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