Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
Decir o no decir, Ser o no ser
Por Ayelén Machaca

Buenos Aires, Agencia SICLA, 27/11/02.- "Volver a la normalidad diciéndole a la gente la verdad sin ninguna edulcoración" dijo López Murphy. Difícil interpretar tal declaración. En principio se desconoce a qué "normalidad" se refiere: acaso a la normalidad reinante durante el gobierno menemista, acaso a la normalidad del gobierno de De la Rúa.

Por otra parte la idea de edulcoración de la verdad descoloca en una Argentina sacudida diariamente por la situación interna y los acontecimientos externos, si es que habla de negociaciones internacionales y consecuencias nacionales. Si en cambio, habla de acabar con las mentiras y la corrupción políticas, la edulcoración sería un tema novedoso y de ninguna forma normal.

En su visita proselitista a Pergamino también afirmó que si se entiende con el FMI "la Argentina se va a parecer a Brasil, hará lo que hizo Lula, sino acuerda se va a parecer a Zimbawe".

Reuteman, quien no abandona espacios mediáticos con su candidatura, aseguró que prefiere ser un don nadie y continuó "en estos momentos, es mejor no ser conocido para estar tranquilo y fuera de la función pública". Un político que se debate entre la candidatura y el anonimato, pero aclara que prefiere desaparecer. Muchos argentinos le replicarán que se equivoca si piensa que ser desconocido puede darle una vida tranquila. Aunque quizá prefiera evitar huidas inoportunas, y si este es el caso, merecería un agradecimiento.

Desnutrición y sensacionalismo

La muerte de los niños tucumanos fue como el descubrimiento de una realidad oculta y nueva. Las fotos impactantes en tapa de todos los diarios, las notas angustiantes a parientes, médicos y la mar en coche de los noticieros, generaron el asombro y la tristeza propios de un pueblo que se conduele consigo mismo, y la lástima y solidaridad de países que, en algunos casos no harían mal si se sintieran culpables.

Tanto énfasis en la muerte y tanta indeferencia a la cotidianeidad del hambre constituyen la contradicción que explica la verdadera posición de los grandes medios ante la realidad argentina.

Un caso, en un lugar: Tucumán y en un día determinado. Un icono, un estereotipo. Una semana después el problema ya está encapsulado, en los medios y en la conciencia: es en Tucumán, y allí debe solucionarse.

Entonces surgen, por todas partes, en todas las provincias. Y son objeto de angustia y consuelo. "Niños desnutridos aprenden a sembrar. Harán pan dulce y empanadas para vender" titula un diario tucumano, "Los estudiantes buscarán a chicos desnutridos", "Unos 9000 chiquitos chaqueños se están muriendo de hambre" pone uno rosarino, "Detectan nueve desnutridos en Cipolletti" dice un periódico de Córdoba. También aparecen en Salta, Entre Ríos, Buenos Aires. Se los busca, se los detecta, ¿se los satisface?.

Varios envíos de SICLA se han dedicado por completo al análisis y descripción de la realidad y necesidades diarias de niños y estudiantes argentinos. No es novedad la alimentación insuficiente, porque es entre otras cosas consecuencia del cierre de cientos de comedores y el pago de becas súper-atrasado, como el aumento de la deserción escolar y el bajo rendimiento.

Son las noticias que no salen en tapa de grandes diarios, son aquellas en el interior de los diarios provinciales, es la información regional, la noticia local la que permite reconstruir el cuadro, desfragmentar la realidad argentina y no caer en el sensacionalismo.

Agencia SICLA.

Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones