Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
Lockheed y los políticos: tecnología dual
Por Carlos M. Duré
Informaciones relacionadas
Producción para la defensa: ALCA o MERCOSUR, por Carlos M. Duré. Leer
No somos una republiqueta... - Por María José Grenni Leer
Producción para la defensa (Parte II) - Por Carlos M. Duré Leer
Producción para la defensa (Parte I) - Por Carlos M. Duré Leer
Reportaje al Capitán de Fragata Horacio Engelman - Por Ernesto Bell y Ayelén Machaca Leer

Buenos Aires, Agencia SICLA, 05/12/02.- Siempre se tiende a creer que la caída de las ventas de aviones de combate a Colombia tanto brasileñas cuanto argentinas, es casual, o lo que es igual, resultado de las leyes del mercado.

En el período de mayor alineación de la Argentina con EUA, el entonces vicepresidente Duhalde, en ejercicio de la presidencia donó al gobierno de Colombia siete aviones Pucará para combatir a la guerrilla.

Desde 1994, el Área Material Córdoba se encuentra concesionada a la empresa norteamericana Lockheed, que vio una perspectiva comercial interesante abarcando toda América del Sur (mantenimiento de aviones de Chile y Brasil, entre otros; y Aerolíneas y Lapa, del país). La información dice que debido a la crisis argentina y a la regional, hoy Lockheed sólo trabaja para la Fuerza Aérea, cuyo presupuesto es exiguo, y no encuentra mayores estímulos para seguir al frente de un complejo tecnológico industrial que prometía más.

Tanto como para regatear su posición, el presidente de Lockheed, Alberto Buthet dijo que podían eventualmente fabricar un micro jet de cuatro a seis plazas que costaría la cuarta parte de los jet ejecutivos más baratos. Dicho aparato, dijo Buthet, costaría U$S 1 millón y con su venta la empresa podría seguir proveyendo de bienes y servicios a las FFAA. Pero, a principios de esta semana, fue presentado el mismo tipo de avión en México a un costo de U$S 800 mil. Se trata de un emprendimiento parcialmente financiado por Bill Gates, y es lícito suponer que la patente, o pertenece a Lockheed o esta empresa está dispuesta a trabajar bajo patente de otro para entrar en el mercado norteamericano.

Esto contraría los argumentos del legislador cordobés de la UCR. Rubén Martí quien en la reunión mantenida con Lockeed, se puso abiertamente del lado de la empresa.

El radical dijo que "el Estado va a tener que pagarle a Lockheed todo lo que le debe y no sólo eso, sino que además va a tener que incentivar la producción...", porque "lo ideal es que Lockheed siguiera... porque es un sello de calidad."

Los oficiales de la Fuerza Aérea allí presentes acaso no se pronunciaron sobre semejante defensa de la empresa norteamericana para no tener que pronunciarse sobre una consideración subsiguiente del correligionario de Marti, Fernando Montoya, quien deslizó que de irse la concesionaria, los militares se vuelvan a hacer cargo de la fábrica para preservar los 950 puestos de trabajo.

Al yuxtaponer dichos y hechos con el reportaje de SICLA al Capitán de Fragata Horacio Engelman (del Estado mayor Conjunto, en el contexto de un encuentro de producción para la defensa, SINPRODE) sobresalen algunos objetivos militares entre los que está "esa capacidad movilizadora (la industria militar) es la que las FFAA tratan de priorizar... porque da mano de obra a los argentinos".

Tal concepto coincide más con lo dicho por Montoya y -de no mediar una doctrina de defensa alineada con EUA u otras razones más crematísticas- este redactor deduce que es una corriente de pensamiento castrense.

En la entrevista, el marino rescata un viejo concepto de la producción para la defensa: la tecnología dual. Es decir que un producto de uso civil, con las debidas modificaciones se convierte en una máquina de guerra.

Desde ese punto de vista, el mini jet de Lockheed (o de quien sea) tiene una característica que a los ojos de los norteamericanos lo hacen inviable en manos de ex combatientes de Malvinas. El artefacto volador tiene dos pequeñas turbinas de tipo de las que impulsan mísiles de alcance intermedio. La diferencia entre el millón de dólares que cobraría Buthet por el mini jet y los 800 mil del modelo mexicano de Bill Gates, puede atribuirse al riesgo país. O a esa razón crematística que se mencionó. Porque la tecnología dual también puede interpretarse al revés según Wright Mills en "El mito de la tercera guerra mundial".

Agencia SICLA.

Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones