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Felices coincidencias

Por Carlos M. Duré
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Buenos Aires, Agencia SICLA, 26/12/02 (22.00hs).- Ya se ha comentado en este espacio que existe un conflicto, en principio conceptual e inmediatamente de intereses, en la apropiación de los trabajadores de una parte o de la totalidad de su medio productivo en una sociedad capitalista sui generis como la Argentina.

El caso comentado ayer (25-12) respecto de la seccional San Nicolás de UTA que propusiera el pago en acciones de la empresa TAMHSA a sus choferes por deudas salariales, obliga a detenerse en ciertos aspectos problemáticos.

En primer lugar SICLA había dicho que la cooperativización de empresas -o en este caso la cogestión - ponía al trabajador cooperativizado en una situación jurídica ambigua si se considera la eventualidad de que contrate a otro, en cuyo caso se convierte en patronal.

Otro aspecto es la reacción del movimiento obrero organizado (CGT) ante la posibilidad de que se generalice el espíritu cooperativo con la consiguiente baja de afiliados en tanto la cooperativa de trabajo se considera una unión de trabajadores autónomos.

En principio la respuesta de los gremios a la recuperación obrera de empresas - alentada por el progresismo - fue de gran hostilidad en convergencia con los intereses patronales. (Ver 1)

Pero, el uso de la cooperativización como elemento de presión, como amenaza a ciertos empresarios, por parte del gobernador Solá (ver 2) abrió los ojos de los dirigentes sindicales que encontraron en tal amenaza un recurso de negociación.

A tal punto parecen interesados los cegetistas en la sombra ominosa de la cooperativización que, cuando menos en el caso de Tamhsa, lograron prodigios que ni el propio movimiento cooperativo soñaba.

Aunque en Tamhsa la UTA propone una transferencia de acciones a los choferes acreedores y no una cooperativa de trabajo, en esencia la cosa es la misma: choferes en la doble condición de potenciales empleadores pero bajo relación de dependencia y afiliados al gremio.

Pero además, el gremio que acompaña a Rodríguez Saá, y la prestidigitación de la interna PJ consiguieron que la transición a la condición de accionistas de los choferes fuera compensada con el pago de planes jefas y jefes de hogar.

En realidad la aplicación de planes de trabajo en cooperativas de trabajo es una medida económica adecuada para subsanar el desempleo y la capacidad productiva ociosa al mismo tiempo.

Hubo un intento en la Córdoba de De la Sota quién denegó esos planes a cooperativas de trabajo juveniles aduciendo que los aspirantes no eran trabajadores en tanto podían contratar empleados. El movimiento cooperativo lo refutó con una ordenanza del INAC (hoy INAES) del 75'.

La diferencia entre dar planes de trabajo para apoyar el inicio de un emprendimiento y darlos como ayuda social, reside en el uso clientelístico de ésta última.

Sólo para cerrar esta nota se puede decir que si Felipe Solá pudo entenderse con la empresa Gatic mediante la amenaza de cooperativización, Adolfo Rodríguez Saá y la UTA también pueden lograrlo en San Nicolás, donde reside el ínclito dirigente duhaldista Díaz Bancalari. No se puede determinar aún si la combinación de:1-trabajadores en conflicto, 2- UTA, 3-pago en acciones o cogestión, 4-pago provisional de planes de trabajo, es una feliz coincidencia. Los planes de trabajo los asigna el gobierno de la provincia previa consulta con el ministerio de trabajo.

Agencia SICLA.

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