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El año del Factótum

Por Carlos M. Duré

Buenos Aires, Agencia SICLA, 31/12/02 (23.00hs).- El descrédito de los políticos y de los partidos en que se agrupan expresado popularmente con el clamor "que se vayan todos" signa el año que concluye. La clase dirigente liberal en la última década encomió el éxito. La progresista, el cambio dentro de lo posible. Ambos cosecharon el producto de su prédica. Hubo fracaso y no hubo cambio. Naturalmente el pueblo no asumió la responsabilidad de doctrinas que no había creado y se las devolvió a sus autores.

Otra causa del repudio es el clientelismo político en un país agobiado por la pobreza. El pueblo no es fiel al que le da un plan de trabajo o una bolsa de comida, simplemente lo sigue porque es la persona que circunstancialmente los lleva consigo. El pueblo aborrece su pobreza y cada plan de trabajo y cada bolsa de comida se lo recuerda.

Una tercera razón del rechazo al stablishment político es la identificación de los funcionarios con los intereses de las empresas. En este aspecto, dos casos de los tantos que han minado la credibilidad política fueron publicados por medios del interior y comentados por SICLA.

La empresa Lockheed, concesionaria del Área Material Córdoba amenaza irse si, presumiblemente, el estado no dolariza su contrato (parte del cual no fue cumplido a causa de una fuerte presión norteamericana sobre el gobierno de Colombia para que no compre a la Argentina aviones IA63). Las negociaciones para evitar el éxodo se inauguraron con una comisión de veinte diputados. Uno de ellos, Rubén Martí, de la UCR, dijo: "Lo ideal es que Lockheed siga... porque es un sello de calidad". Y no conforme con esa tímida defensa de los intereses de la empresa norteamericana agregó: "El Estado va a tener que pagarle lo que le debe (...) y no sólo eso (...) además va a tener que incentivar (...) la producción...". Evidentemente Martí no se prestó a ninguna negociación.

Otra negociación para retener a una empresa de origen norteamericano (vinculada a Lockheed) ha provocado un escándalo en Cuyo. AES fue concesionaria de la construcción de los diques Caracoles -Punta Negra en San Juan (contrato de U$S 309 millones). Hasta que se le imputó abandono de las obras tras el cobro indebido del 60% del contrato por adelantado.

El argumento de la empresa repite el de Lockheed y también tuvo funcionarios legalistas como Martí. Uno que realiza su mejor esfuerzo para reencontrar a AES con los diques inconclusos, es decir, con el 40% restante del contrato, es el Secretario de Obras y Servicios Públicos de la provincia, señor Aguado (la prensa provincial coincide en el apellido y el cargo no así en su nombre que primero consigna como Enrique y luego como Rodolfo Daniel). Aguado como Marti defendió el acuerdo con AES como "solución beneficiosa". Aguado fue miembro del directorio de la empresa "Factótum SA" contratada por AES para manejo de las relaciones institucionales. Factótum es una persona capaz de hacer de todo.

Agencia SICLA.

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