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Entre Ríos exportó un túnel a EUA

Por Carlos M. Duré
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(*) Entre Ríos, por Carlos M. Duré

Buenos Aires, Agencia SICLA, 08/ene/03 (23.30hs).- Como se puede apreciar en el envío del 07/01/03 (*), los cálculos económicos y la estadística social de Entre Ríos son terreno resbaladizo pues entre su último registro oficial y el presente hay más de un año de vacío presupuestario, un default nacional, una devaluación portentosa del peso y la declaración verbal de los políticos respecto de esos asuntos.

La provincia gobernada pertinazmente por el radical Montiel tiene algunas ventajas estructurales sobre otras provincias agroproductoras. Las tierras productivas están razonablemente distribuidas y la división política distrital es una de las más simétricas del país.

Con respecto a la división de las tierras, el auge en el 2002 de la exportación agropecuaria permite, a diferencia de la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, una mayor distribución de la renta agraria por exportación en sectores sociales medios. La otra ventaja -la distribución poblacional en departamentos, municipios y comunas- debería por su parte permitir una aceptable distribución del gasto del Estado así como la descentralización política. Entre Ríos tiene 49 empleados públicos por cada mil habitantes, es decir 7 más que el promedio nacional, pero ganan aproximadamente $100 menos, con lo que se compensa un estado superpoblado, a menudo pretexto de queja de quienes tienen que pagar impuestos como el inmobiliario rural.

Sin embargo, aquellos productores rurales pequeños y medianos, pese a su mejor posición económica relativa, aducen que las retenciones a las exportaciones agrícolas neutralizan cualquier mejora de su sector a favor del gasto público que hoy se centra en los planes de trabajo, la ayuda social y el empleo público.

Analizando el déficit fiscal de la localidad de Crespo, y proyectando a toda la provincia, se ve claramente que las variables de ajuste son las jubilaciones y la obra social. Tanto el gobierno provincial como los comunales remiten la culpa del déficit al retaceo de la coparticipación federal (proveniente de las retenciones a la exportación) y los ATN específicos.

La prensa opositora de Entre Ríos refuta el optimismo de las autoridades respecto del equilibrio del gasto público atribuyéndolo a la paralización de la obra pública y el mantenimiento al mínimo de los servicios.

La crítica podría extenderse al gobierno nacional pues la principal obra pública de Entre Ríos es el puente Victoria-Rosario. La obra está casi terminada (92%) pero no recibe los fondos del Estado nacional para su conclusión. Esta importante obra vial forma un nudo de distribución del tráfico del Mercosur hacia y desde destinos brasileros y chilenos.

Paradójicamente la obra tarda en concluirse por la aplicación del dinero proveniente de las retenciones a la exportación, a planes de trabajo y planes sociales y a la larga traerá un conflicto de prioridades entre los productores rurales entrerrianos, que verán reducidos sus fletes con el puente, y los empleados públicos y los desocupados que dependen del gasto público salarial y social.

Enfocar la economía de Entre Ríos en el estrecho margen que deja la explotación agropecuaria y el empleo público es cuando menos un desperdicio de la ubicación estratégica de la provincia en el futuro movimiento económico del Mercosur.

Entre Ríos y el Mercosur

Pero no escapa a las limitaciones de la propia alianza sudamericana. Tanto Brasil como Entre Ríos son dos fuertes exportadores de arroz. Brasil condiciona con aranceles la coexportación por sus puertos, de producciones no complementarias. Así sucede con la producción de azúcar tucumana (Brasil es el primer productor mundial), que exige precios compensatorios por las trabas brasileñas, y así sucederá con cualquier exportación primaria.

Pero a Lula no le va mejor desde que tuvo que aceptar la importación de arroz norteamericano subsidiado para mantener las tratativas por el ALCA, las cuales giran cada vez más en torno a la producción agropecuaria.

El intento de integrar ALCA - Mercosur también en la industria dio al traste con una venta de aviones brasileños a Colombia objetada por EUA. Si productores y políticos entrerrianos tuvieran en cuenta estos hechos, valorizarían mejor la exportación de un horno túnel de panadería construido en la pequeña localidad de María Grande. El artefacto de 40 m. de largo -inexistente en el país- fue vendido a los Estados Unidos. Es decir, la provincia argentina logró una exportación industrial que Brasil no puede hacer por el momento. La fabricación de semejante máquina requirió una producción previa: la del conocimiento. Pues debió hacerse a partir croquis copiados en Estados Unidos a falta de un modelo local.

Se infiere que una complementación de la actividad agropecuaria con una progresiva producción industrial, y, más aún, una producción de conocimiento tecnológico, puede sacar a la provincia de la mezquina disputa entre sectores sociales interdependientes.

Agencia SICLA.

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