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Por Ernesto Bell
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Buenos Aires, Agencia SICLA, 20/ene/03 (11,53 p.m.).- El Ministerio de la Producción informó en estos últimos días los resultados del análisis de EMI -Estimador Mensual Industrial-, con la conclusión de que el proceso de sustitución de importaciones se aceleró en el último cuatrimestre de 2002.

Aparentemente las industrias textiles, de producción de neumáticos y metalmecánica son las más impulsadas, con un 46%, 34% y 32% de crecimiento respectivamente. Se cuidan de aclarar que todos los índices son positivos (respecto del año anterior, respecto del mes anterior -desestacionalizado- y respecto del cuatrimestre anterior).

El informe aclara también que esta sustitución de importaciones se acentuó en su dirección al mercado interno en la segunda mitad del 2002, ya que durante los primeros meses quienes aprovecharon la diferencia cambiaria fueron los exportadores industriales -ni que hablar de los agropecuarios.

Esta tendencia, junto a la aparición en escena de las fábricas recuperadas y puestas a producir, junto a la intención oficial de que el dólar se mantenga cerca del 3 a 1, y a otros factores indican que de seguir así, la recuperación de la industria nacional se daría, aunque sea por mera supervivencia o instinto.

Esto plantea la discusión, ignorada en la etapa anterior, del tipo de industria que conviene desarrollar en el siglo XXI.

En Argentina conocemos la industria "sucia", la desarrollada a mediados del siglo pasado (bienes de capital, bienes de uso durables como las famosas heladeras, máquinas de coser y autos irrompibles), pero sólo algunos indicios de nuevas industrias (nuclear por ejemplo, en principio desmantelada por presión de las potencias y la derrota en la batalla de Malvinas, pero luego desarrollada en los campos de la energía y la medicina).

Estas nuevas industrias basadas en la informática, la tecnología y el conocimiento son planteadas a veces como superadoras de la vieja industria. Los productos intangibles tienen como insumo y herramienta básica al conocimiento, y no los insumos importados que son puestos hoy como los causantes de aumentos de costos de producción y por lo tanto de precios.

El ejemplo para el caso es la instalación de una filial de NEC -japonesa- en la localidad de Florida, hace ya varios meses. La inversión fue de 100 millones de dólares, una parte en mesas y computadoras personales. La otra en capacitación e "incentivo". Casi medio millón por cada empleado, de entre 22 y 25 años, para la producción de software. NEC valora de esa manera los conocimientos de esos trabajadores, y hasta tiene que reconocerlos cobrándole al mismo Japón los royalties por cada producción.

Se deduce que para la nueva industria lo fundamental es la producción de conocimientos, con la particularidad de que en Argentina esta en manos del sistema educativo estatal, en mayoría.

Según las interpretaciones de los gobiernos, el Ministerio de Educación estuvo junto al de Cultura (última versión), o bajo peores concepciones fue el "Ministerio de Educación y Justicia". Si se comprende el rol de esta nueva industria, este Ministerio se unificaría con el de Producción.

El mismo esfuerzo intuitivo por desarrollar al país durante el siglo pasado resultó en que hoy, junto a la renta extraordinaria de la tierra por su fertilidad natural, el conocimiento es otra de las ventajas comparativas de Argentina.

Hay un promedio de universitarios por habitante 50% por encima de los países de Latinoamérica y 30% por encima de quien le siga.

La Confederación General del Trabajo -CGT- se caracterizó a partir de la segunda mitad del siglo pasado por ser la organización de los trabajadores argentinos más relacionados a las áreas estratégicas de la economía (transportes, construcción, industria), y de ahí su poder e influencia.

Pero en esta nueva etapa del capitalismo (si no es que la llamada revolución científico-tecnológica altera los esquemas más allá de las concepciones políticas de organización social) es otro el producto, el insumo, el trabajo y hasta el sector social los que forman parte de los "resortes básicos de la economía".

Agencia SICLA.

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