Bufete de Informaciones Especiales y Noticias

Apelación a la sinceridad

Por Manuel Herrera (*)

Rebanadas de Realidad, Buenos Aires, 9/02/03.- He tomado conocimiento, con asombro, a través de los distintos medios, que varios candidatos o precandidatos, están hablando sobre propuestas relacionadas con la creación de una Empresa Petrolera Estatal y la recuperación de los ferrocarriles por el Estado Nacional.

Como desde mediados del 2000 vengo proponiendo la creación de una Empresa Nacional de Hidrocarburos que, junto con una Flota Mercante Fluvial y Marítima y la reconstrucción del ferrocarril, conforman actualmente el Plan de Recuperación Nacional integrado al Programa de Gobierno que sustentamos con la Democracia Cristiana, me veo en la obligación de realizar algunas aclaraciones para diferenciar nuestra original idea de las remanidas propuestas demagógicas e infundadas...

  • 1 - La forma vaga slogans de campaña - en que han sido presentadas estas ideas por los mencionados candidatos o sus asesores, han confundido a la opinión pública permitiendo que otros candidatos y medios las descalifiquen por los errores conceptuales en que incurren.
  • 2- Nuestra propuesta no es "estatista", expropiatoria ni confiscatoria. Tampoco atenta contra los derechos de particulares, sino que está integrada en un proyecto más amplio de recuperación nacional del empleo y la cultura del trabajo, a diferencia de proyectos lanzados sólo por especulación electoral.
  • 3 - Nuestra propuesta incluye otorgar oportunidades al capital privado serio, comprometido con el país, con lógica aspiración a obtener utilidades y está dirigido a defender los legítimos intereses de la Nación.
  • 4- Nuestras iniciativas, de las cuales somos los autores intelectuales, han sido ampliamente difundidas por los integrantes de la fórmula presidencial de la Democracia Cristiana Manuel Herrera y Eduardo Cúneo y están documentadas ampliamente a través de entrevistas en medios de todo el país y repetidas en las numerosas visitas realizadas a casi todas las provincias.

Desde la infancia aprendí que copiarse de un compañero no era honesto con uno mismo ni con los demás. Comprendí que ser honesto es un valor importante que debemos recuperar como modelo de vida para la Nación. Pero si alguien decide tomar una idea ajena, lo menos que podemos esperar es que sea para mejorarla. Las malas copias están destinadas al fracaso y sólo logran beneficios para los sectores prebendarios y monopólicos, en perjuicio de los auténticos intereses nacionales.

(*)Candidato a la Presidencia de la República por la Democracia Cristiana y Causa.
Fuente: Oficina de Prensa de Causa.

Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones