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Azúcar, peso y dólar

Por Carlos M. Duré
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Rebanadas de Realidad - Agencia SICLA, 06/mar/03 (10, 06 p.m.).- Los productores azucareros de Tucumán dicen tener fundadas esperanzas en que el Senado Nacional de curso a la ley del azúcar, puesto que lo ha prometido la senadora Fernández de Kirchner. Dicha ley, en esencia, eleva los aranceles que debe pagar el azúcar brasileña para ingresar en el mercado argentino.

Simultáneamente, los azucareros manifiestan su beneplácito por el fallo de la Corte Suprema de la Nación, declarando inconstitucional o ilegal la pesificación. Es decir, se sienten dichosos por dos asuntos que se oponen.

Si bien el gobierno y los economistas consideran que el fallo no altera en sustancia la política económica y monetaria, esto puede ser en el corto plazo, teniendo en cuenta que cada caso de ahorrista deberá litigar por separado aunque pueda invocar el antecedente de la provincia de San Luis. En el mediano y largo plazo cualquiera podrá remitirse a ese fallo para encuadrar jurídicamente sus negocios. La sola acumulación de hechos individuales podría incidir en un mercado chico y poco estable, el que consuetudinariamente iría revirtiendo la relación peso-dólar hacia una disminución de las exportaciones de determinados productos.

En realidad se tendería a volver al modelo anterior. Afectaría a productores industriales con mayor componente de costo laboral calificado. Y aunque no afectaría a los productores agropecuarios, favorecidos por el bajísimo costo de producción -dada la prodigalidad del suelo argentino-, reduciría los márgenes de ganancia que no se sabe si los agroproductores están dispuestos a resignar.

En el caso del azúcar, la actual relación cambiaria permite a esa industria enfrentar a la brasileña (la mayor del mundo), frenarla un poco con la suba de aranceles. Una revaluación del peso obligaría a imponer aranceles de importación que la política del Mercosur no toleraría.

Si los aranceles de importación del azúcar brasileña son bajos, es para compensar la devaluación del 2002 que llegó a paralizar el Mercosur. Es una compensación.

Con barreras arancelarias argentinas reforzadas y con una eventual redolarización del peso, el azúcar de Brasil ejercerá una presión tal sobre el mercado argentino que no podrá ser contenido con medidas coyunturales como la ley que tanto anhelan en Tucumán.

Gentileza: Agencia SICLA.

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