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AES: Hacia la gran huída de una recién llegada (parte II)

Por Félix Herrero
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Rebanadas de Realidad - Agencia SICLA, 16/04/03 (11, 33 p.m.).- Las grandes empresas pretenden hacer sufrir los errores de la privatización y fragmentación del sistema (con precios libres del crudo en boca de pozo y con tarifas administradas en el precio final de la energía secundaria producida desde dichos hidrocarburos) a los usuarios y a las cooperativas. Y en muchos casos las grandes empresas se integraron verticalmente para obtener mayores ganancias. Se pretende compensar vía tarifas a cargo de las familias y de las cooperativas los efectos de las retenciones del petróleo, de la devaluación, y los de la pesificación asimétrica que perjudica a cierto sector empresario monopólico que no exporta. Para estudiar los efectos perniciosos de las nuevas formas de privatización se deberá estudiar detenidamente la nueva estructura del sector eléctrico, que ahora se caracteriza por estar fragmentado o desintegrado en estructuras empresarias verticalizadas que incumplen las leyes.

La no tan conocida sigla en inglés A.E.S. corresponde a la denominación aún menos conocida de Applied Energy Services, que en nuestro idioma significa algo parecido a Suministros de Servicios Energéticos. A.E.S. Incorporated constituye en los Estados Unidos un riesgo casi parecido y un desarrollo paralelo al que tuvo Enron (AES es cuatro años mas vieja), porque ambas compañías se agigantaron en muy poco tiempo. Por otra parte, desde 2001 ambas sufren severas crisis económicas, que llevaron a la quiebra de Enron y obligaron a AES a desprenderse de muchos de sus activos energéticos.

Ambos conglomerados tienen también una gran similitud en sus actividades. Mientras Enron, que nace de una pequeña empresa de transporte en frío de gas, se expande al transporte por gasoductos para luego entrar al sector de la energía eléctrica (como generador, transportista y distribuidor pero sobre todo como intermediario (broker) de compra y venta de electricidad) y posteriormente se abre a operaciones de diversos servicios y actividades financieras (es típica su introducción en la especulación bursátil). Como broker, Enron pretendió constituirse en Argentina de mano de un ex secretario de energía eléctrica. También intentó entrar en los primeros proyectos de la planta separadora de Loma de la Lata.

AES, por su parte, tuvo una vocación mucho más precisa: nació eléctrica, y se desarrolló eléctrica y, en principio, no entró con armas y bagajes al mundo especulativo. Su ingreso a otras actividades estuvo acotado: participa en las telecomunicaciones (buen ejemplo para muchas cooperativas argentinas que son estrictamente energoeléctricas) y en actividades relacionadas con las finanzas, no necesariamente especulativas.

A.E.S. : Una Historia Muy Reciente Hacia La Multinacional Energética (Global Power Company)

Como se dijo, la historia de AES es apenas un poco más larga que la de Enron. AES se constituyó legalmente y comienza sus actividades en 1981, en la tradicional Arlington del Estado de Virginia: su primer balance alcanzó apenas a 7 mil dólares. En 1984 la compañía empleaba a solamente 89 personas y en 1987 a 232 personas.

En 1989, año del comienzo de las privatizaciones en nuestro país, AES inició su expansión mundial, mientras continuaba con su desarrollo en los Estados Unidos. Cuatro años después, en 1993, estaba presente en 17 países, entre ellos Argentina, gracias a la adquisición de la central de San Nicolás. En ese año también se instaló en China continental.

Ya en 1996 se la reconoce como una Global Power Company y es generadora en 6 países con 19 centrales de una potencia de 4.322 MW. En el año 1997 realiza un agrandamiento sorprendente: posee 34 centrales generadoras con una potencia de 11.000 MW. En ese año se aceptó su cotización accionaria en la principal bolsa de Nueva York. Su personal de 6.000 empleados, y en el año siguiente dio trabajo a diez mil personas (sólo 8 % de habla inglesa). También en 1998 compró CILCORP, la primera empresa norteamericana prestación de servicios públicos de electricidad.

En el año 2000 ingresó por primera vez en el área de las telecomunicaciones y su expansión le permitió establecer 17 grupos económicos dependientes de la central AES Inc. En la actualidad se encuentra operando en 33 países con 177 concesiones y una potencia de 59 GW. Atiende a 16 millones de usuarios. En menos de veinte años pasó a ser la empresa privada eléctrica más grande del mundo. Su actual presidente es Paul T. Hanrahan.

 
Gentileza: Agencia SICLA.

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