Bufete de Informaciones Especiales y Noticias

Los medios justifican los fines

Por Carlos del Frade (desde Santa Fe, con producción de Daniel de Sambenito)

Rebanadas de Realidad - Agencia CTA, 28/08/03.- Desde los noventa en adelante, tres grandes grupos monopolizan la difusión de la información a nivel nacional y regional. Entre ellos está el Grupo Uno, cuya principal espada es el ex ministro del Interior menemista, José Luis Manzano, y cuyo rostro visible en estos arrabales del mundo son LT 8 y el diario La Capital. La historia de la concentración mediática en Rosario y lo que se viene en materia penal.

Los directivos que manejan los grandes medios de comunicación de la ciudad capital de Santa Fe y de Rosario bajaron tres órdenes claras: poco espacio para las protestas sociales, relativizar los hechos del 19 y 20 de diciembre de 2001 que costaron la vida a ocho santafesinos, salvar la figura de Carlos Reutemann, impulsar la candidatura de Jorge Obeid a gobernador y la de Norberto Nicotra en la ciudad de Rosario.

De tal forma, cuesta diferenciar las estrategias políticas de las mediáticas, con el permanente ejercicio de la censura sobre los conflictos que llevan adelante los propios trabajadores de las empresas periodísticas y la deliberada denigración de adversarios políticos a cargo de ex periodistas hoy devenidos en propagandistas de los intereses de sus patrones.

Un pentágono de empresarios maneja la información con la que más de un millón y medio de personas fijarán su punto de vista en torno a las distintas caras de la realidad de la zona sur de la provincia de Santa Fe. José Luis Manzano, Daniel Vila, Orlando Vignatti, Eduardo López y Alberto Gollán, conforman el quinteto que controla los diarios "La Capital", "El Ciudadano"; las radios de AM, LT 8, LT 3 y LT 2; las estaciones de frecuencia modulada FM Vida, Estación del Siglo y la repetidora de Antena 100; y Canal 3.

Una decena de empresas que, a su vez, reúne a más de medio millar de trabajadores, entre periodistas, técnicos, administrativos y personal de vigilancia. Cinco personas y sus intereses eligen qué cosas deben preocupar a más de un millón y medio de habitantes del Gran Rosario y alrededores. Un problema de concentración económica, social, cultural y profundamente político que ni siquiera llega a plantearse ni en las asambleas barriales ni tampoco en las tradicionales agrupaciones partidarias.

El futuro de Manzano

La doctora Alejandra Rodenas, jueza de instrucción de la segunda nominación de los tribunales provinciales de Rosario, decidió en marzo de 2001, citar por primera vez a declarar en forma indagatoria a Daniel Vila, su hermano Alfredo Vila Santander y José Luis Manzano. Estos hombres, propietarios del Multimedios La Capital SA, junto a Orlando Vignatti, Tomás Gluck y Carlos María Lagos, ya cargaban con varias denuncias penales por lavado de dinero radicadas en Mendoza.

Pero "a pesar de las denuncias penales y ante la inminencia del fallo arbitral, Vila y Manzano comenzaron a transferir los paquetes accionarios de las empresas agrupadas por el holding La Capital Multimedios. Por un precio pagadero en publicidad se transfirieron las acciones del diario El Ciudadano y el control del periódico La Capital a una sociedad recién constituida con un capital de 12 mil pesos llamada "Business & Zares SA", indicó el diario La Nación el martes 19 de marzo de 2001.

El paquete del diario La Capital fue transferido en 6,5 millones de pesos, cuando en el contrato entre partes había sido tasado en 32 millones de dólares. Medio millón de pesos era el valor en dinero y luego se propuso un aumento de capital por los 6 millones de pesos con bienes sobrevaluados.

Lagos, descendiente de los fundadores de La Capital del siglo XIX, denunció a Vila y Manzano por supuestas "administraciones fraudulentas reiteradas, estafas, balances falsos y asociación ilícita simple y calificada".

La decisión de la Bolsa de Comercio

Jorge Mosset Iturraspe, juez árbitro del Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Rosario, ordenó que el empresario Daniel Vila y José Luis Manzano sean removidos del directorio de La Capital Multimedios. El fallo sostiene entre sus fundamentos que el "comportamiento societario irregular o ilegal -de Vila y Manzano- que se aparta del prescripto por las normas y merece ser sancionado como está previsto en el contrato de fideicomiso, con el apartamiento de sus funciones directivas".

La decisión de Iturraspe hace extensiva la remoción de Vila y Manzano a la editorial del diario La Capital y ordena que la pérdida del control de la sociedad sea a favor de Stuka SA cuyo representante es Carlos María Lagos, ex dueño del diario.

El Tribunal de la Bolsa estableció que hubo un vaciamiento cercano a los 20 millones de dólares contra las dos firmas del grupo: Editorial Diario La Capital SA y su comercializadora Séller SA, ambas en convocatoria de acreedores. Las maniobras de vaciamiento fueron concretadas a través del desvío de fondos hacia el Grupo Uno; Uno Multimedios SA; Mendoza 21 SA y Multiuno SA, que recibieron 6 millones de dólares que La Capital había obtenido a través de un crédito otorgado por el Banco Nación.

También el Grupo Uno simuló cancelar la deuda otorgando en pago acciones minoritarias en una sociedad -Arlink SA- que es de Vila - Manzano, cuyo patrimonio neto es inferior a los 100 mil pesos.

Arlink no tiene facturación, por lo cual la firma carece de valor llave. Sin embargo las acciones dadas en pago fueron valuadas en 6 millones de pesos.

Hubo, además, una retención de alrededor de 10 millones de dólares correspondientes a publicidad del diario La Capital y Séller a través de una sociedad llamada Uno Multimedios SA que percibía los montos adeudados a las empresas citadas en concepto de publicidad vendida en Buenos Aires. Se pretendió cancelar la deuda entregando bienes sobrevaluados y/o supuestos servicios, siempre autocontratados con sociedades presididas por Vila y/o Manzano.

También se otorgaron préstamos usurarios por parte de uno de los socios minoritarios de La Capital Multimedios SA a Séller SA, cobrándole un interés diario del 7 por ciento cuando por entonces las tasas eran de un 18 por ciento anual. El socio en cuestión, Tomás Gluck, fue denunciado por administración fraudulenta y usura.

Esta información no fue difundida por ninguno de los grandes medios de comunicación del sur provincial, con la excepción, en la ciudad capital, del vespertino El Litoral.

El mensuario El Eslabón sostiene que "el 19 de abril de 2000, el juzgado comercial número 20 dictó la apertura del concurso preventivo de Supercanal Holding SA, Supercanal SA, Mirror Holding SRL y sus subsidiarias. Entre los pasivos que resalta el síndico se encuentran 104 millones que corresponden a créditos contraídos con entidades financieras y los 300 millones de las obligaciones negociables emitidas en Nueva York. El patrimonio neto del grupo, estimado por el síndico del concurso, es de 226 millones de dólares a abril de 2000".

El 30 de octubre de 2000 la Editorial Diario La Capital también entró en convocatoria de acreedores. "Unos meses después, su subsidiaria Séller SA corrió la misma suerte y sumó la empresa número 26 del grupo que convoca a sus acreedores", destacaron los cronistas de El Eslabón.

Por último señalaron una respuesta que dio Daniel Vila cuando le preguntaron en torno a la concentración de medios de comunicación. El socio de Manzano contestó que "en la Argentina, el proceso de concentración ha sido terrible... Nosotros hicimos una fusión en Rosario y así hoy tenemos los dos diarios de la ciudad y dos de las tres radios que hay allí y no creo que sea positiva semejante concentración, va en contra de la competencia", dijo en mayo de 2001.

Vila, Manzano, Vignatti y asociados fueron los principales impulsores de la candidatura presidencial de Carlos Reutemann, al mismo tiempo que ahora imponen figuras para la intendencia rosarina como la de Norberto Nicotra. Ya no hay límites ni fronteras entre los negocios mediáticos y los políticos.

No todo es obediencia y noticia debida

El menemismo no solamente produjo concentración de medios de comunicación en pocas manos sino también la naturalización de la noticia obediente, subordinada a los intereses de los dueños de las empresas.

En plena consolidación de la democracia política se profundizó la censura y la autocensura floreció como supuesta defensa de la fuente de trabajo. Comenzó a hablarse de "las reglas de juego" que permitían estar en los grandes medios de comunicación de la provincia. Permanecer en los medios a costa de resignar todo menos la fuente laboral. Un exagerado reflejo del avance de la flexibilización y precarización laboral en todos los rubros.

A pesar de la era de la noticia obediente, centenares de puestos de trabajo se perdieron en los grandes medios de la provincia, al mismo tiempo que el discurso se hizo hegemónico en los últimos años.

Sin embargo hay ejemplos colectivos e individuales que burlan la aparente victoria de los dueños de las empresas asociados a la elite política provincial.

Hace varios meses que los trabajadores de LT 8 no cobran un peso y durante el acto en la General Motors, en donde Duhalde y Reutemann se repartían los guiños del Fondo Monetario Internacional, las pancartas denunciaban la situación que hacía años era impensable que se conociera en semejante reunión del establishment. Y un día después, el viernes 4 de abril, casi un millar de personas asistieron y protagonizaron un escrache contra la emisora, otrora símbolo del pluralismo ideológico regional.

Y en forma paralela, un operador de Radio 2, propiedad de Alberto Gollán, decidió patear el tablero de la obediencia y de la noticia debida y dejó una carta a sus compañeros que es un verdadero ejemplo para centenares de trabajadores de prensa de la provincia.

"Ahora, al mediodía, voy a enviar mi telegrama de renuncia. Ya sé que algunos piensan que es una locura, muchos que es una chiquilinada y otros que es un suicidio. Es cierto que intento seguir creyendo en algunas ideas adolescentes, acepto mi lado delirante, pero no acepto lo del suicidio. Yo sé que acá afuera la cosa está muy dura, pero perder un trabajo no es morir, porque para mi la vida está en otro lado", escribió Adrián, un contratado que no quería seguir siendo usado por la patronal que lidera el ex intendente de la dictadura a principios de los años setenta.

"Si el precio de trabajar en ese ámbito era la corrupción, la idea fue resistir mientras pudiera, intentar crear espacios sanos y fértiles, pero salvarme cuando la cosa se pusiera demasiado fulera. Y eso es lo que hice. Nada de heroísmo, nada de altruismo, mucho instinto de conservación. Por eso no es un suicidio: el loco y el chico que me habitan son los que me salvaron. Quedarme y aceptar, sería ir matándolos de a poco, justo a ellos que son los que me divierten", escribió el ex operador de Radio 2.

"Alguna vez leí que el antónimo del amor no es el odio, sino el miedo. Ahora estoy convencido de eso. Y aprendí que no es malo tener miedo: lo malo es no enfrentarlo. También aprendí que la unión es importantísima para juntar fuerzas y para poder enfrentar el miedo. Pero además tuve que aprender que todo parte de una acción individual", terminó diciendo Adrián en su carta.

Palabras y hechos individuales, gestos y movilizaciones colectivas, grietas que van abriéndose entre las censuras, las operaciones y los negocios que entre políticos y empresarios de medios de comunicación masivos van tejiendo en la provincia de Santa Fe. Y una lucha que, a pesar de todo, todavía no terminó.

Fuente: Agencia CTA, Secretaría de Comunicación y Difusión. Web y correo.

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