Bufete de Informaciones Especiales y Noticias

La apropiación de la naturaleza

Por Guillermo Amorebieta

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 22/07/04.- Sigo con mucha atención y honda preocupación el fenómeno de privatización de los recursos naturales que, en las más diversas formas, se está produciendo sobre todo en los países en desarrollo y en particular en aquellos considerados "reservas naturales", tales como algunos de Sudamérica, Africa y Asia.

Desde hace algunos años los más grandes laboratorios multinacionales de productos medicinales y drogas industriales están invirtiendo millones de dólares para rastrear, analizar y patentar como propias millones de especies vegetales propias de las diversas zonas tropicales y subtropicales que son consideradas por la tradición oral y la medicina nativa como potencialmente curadoras de los más diversos males físicos del hombre.

Mientras se patentas estos "nuevos productos" y se estudian las formas más efectivas de llevarlas al mercado de la mano de los grandes del negocio de los medicamentos, algunas sospechosas organizaciones no gubernamentales y hasta oficinas de la ONU propician avisos comerciales clamando por la preservación de los bosques tropicales sobre la base de la posible obtención de precisamente futuros compuestos farmacológicos que ayudarían a paliar o suprimir las más diversas enfermedades en el mundo.

Obviamente, como trabajadores y activistas sociales no podemos dejar de reconocer la necesidad de preservar la naturaleza como medio lógico del equilibrio de los ecosistemas que requiere el hombre para su propia supervivencia, pero no deja de llamarnos la atención el silencio de los gobiernos de nuestros países ante este preocupante accionar de los grupos económicos interesados en monopolizar las drogas médicas que surgen de las especies vegetales.

Podemos inferir de esta situación una apropiación indebida de los medios naturales para que el hombre se provea de medicamentos para sus males -algunos de ellos provocados por la anarquía existente en el control de los procesos industriales, las emisiones peligrosas, los residuos provenientes de las fábricas, además del descontrol existente en gran parte del mundo sobre las condiciones de trabajo de millones de mujeres y hombres - que en algunos casos (más de los que tenemos conocimiento) resultan un fraude contra las culturas indígenas que utilizan las especies vegetales curativas y no tienen posibilidades de registrar, patentar o exigir derechos sobre estos medicamentos naturales.

Y nadie dice nada al respecto

Hace algunos años en tierras de Bolivia se descubrió un inmenso yacimiento de gas. Los estudios demostraron que su capacidad de producción era de tal magnitud que podría significar - de ser racionalmente utilizado - el mecanismo de financiamiento para el desarrollo económico y social de ese sufrido pueblo.

Desde la confirmación de la calidad y el volumen del producto posible de extraer se inició una batalla subterránea en la política boliviana para impedir que la gente pudiera tener acceso a la decisión sobre tan grande reserva gasífera, a punto tal que varios gobiernos hicieron compromisos reservados con grupos económicos multinacionales del sector petrolero teñidos de corrupción y descubiertos a tiempo por grupos de interés social, los trabajadores sindicalizados y algunas organizaciones no gubernamentales de ese país.

Estas situaciones llevaron a la caída de gobiernos, a promesas "progresistas" de las nuevas autoridades nacionales, a la desconfianza popular sobre los nuevos decisores políticos del país y las nuevas estratégias desarrolladas por los "dueños del petróleo mundial" (estadounidenses, europeos y algunos aliados nativos) que en nombre de la consolidación de la democracia" aceptaban un referendum totalmente condicionado y sin poner en juego el deseo final del pueblo boliviano de disponer del gas como instrumento económico para el desarrollo del país y sacar de la pobreza endémica a la mayoría de su población.

Se tiñó de nacionalismo la campaña resaltando viejas diferencias con Chile por la salida al océano Pacífico pérdida con Chile en el siglo XIX, se desprestigió a los dirigentes populares utilizando la prensa y los medios de comunicación, y se abrumó a la población con una propaganda oficial y privada sobre los supuestos "beneficios" que se obtendrían mediante el respaldo a la posición del gobierno. Por otra parte, los grupos de trabajadores y ONG's disponían de reducidos medios para llevar adelante una verdadera campaña de esclarecimiento.

Como suele suceder cuando se quiere desvirtuar el reclamo popular, en el reciente plebicito rápidamente el gobierno salió a festejar la triunfo de las posición oficial y reclamar al Congreso una rápida sanción de las leyes que le permitieran negociar, con la urgencia requerida por las multinacionales, toda la reserva gasífera por intermedio de quienes urdieron este nuevo fraude.

A las pocas horas del festejado anuncio oficial comenzó a descubrirse la cantidad de irregularidades en el comicio, la Corte Constitucional debió aclarar que en la mayor parte de los puntos puestos a consideración de los votantes el "sí" no había alcanzado el porcentaje establecido por la ley que permita al gobierno continuar con los acuerdos pre establecidos con las multinacionales del "oro negro".

Sin embargo, según los anuncios del grupo español Repsol - YPF, todo está terminado y se garantiza el adecuado tratamiento comercial del gas boliviano que, en lugar de ser industrializado en el país para crear valor agregado y fuentes de trabajo, será exportado con la menor inversión posible para obtener rápidos ingresos a las arcas de las multinacionales controlantes del negocio en la región sobre la base de una crísis energética generalizada de dudoso origen.

Estamos a punto de ver como se continúa el proceso de apropiación del gas boliviano a pesar del esfuerzo de los trabajadores y el pueblo por imponer una política que beneficie a los más postergados.

Existe en Sudamérica una de las principales reservas de agua dulce el mundo, cuya inmensa proporción puede resumirse en este dato geográfico: ocupa el subsuelo de la mitad de Brasil, casi todo Uruguay, un tercio de Argentina y Paraguay.

Llamado "Sistema Acuífero Guaraní" (SAG), su alta calidad y su abundante recuperación natural lo pone como el más económico y duradero proveedor de agua dulce en las Américas. Con 50.000 km3, lo que representa cuatro veces la demanda total de agua de la Argentina, el 71 % del SAG se encuentra en tierra brasileña y el área de recarga se extiende por toda la amazonia y hasta unos mil kilómetros dentro de Argentina.

Hace un tiempo, el SAG comenzó a ser mirado con interés por algunas "organizaciones dedicadas al estudio del agua" cuyo financiamiento es aportado por las grandes multinacionales del sector. Con la prédica de estos grupos y las influencia del Banco Mundial, se creó una Comisión oficial con representantes políticos y técnico de los cuatro países involucrados con el objeto de mensurar, analizar y buscar las mejores formas de protección del Sistema.

De estas reservadas conversaciones surgió la idea de financiar con un crédito del propio Banco Mundial una investigación sobre el SAG que permitiera evaluar en toda su dimensión el acuífero así como establecer normas para su protección y utilización.

El estudio se realizó en su totalidad, las conclusiones se elaboraron en español y en inglés, y un nuevo misterio cubrió cada una de las definiciones obtenidas. Ni los gobiernos locales cuyo subsuelo está comprometido con el SAG, ni los gobiernos nacionales han obtenido copias del Banco Mundial sobre el mismo.

En Argentina y en Paraguay algunos legisladores han reclamado - a instancias de Sindicatos y ONG's - que se exijan los resultados al Banco y se distribuyan entre los organismos técnicos de cada país para hacer una utilización adecuada de tales estudios y poder emplear los recursos del SAG en forma racional. No se han obtenido respuestas a las exigencias legislativas y el Banco Mundial hace un silencio sospechoso sobre el tema.

Algunos conocedores de los pasillos de las IFI's en Washington sostienen que el estudio sobre el SAG está muy bien guardado bajo "siete llaves", bajo el estricto control de algunos directores que accedieron a sus puestos después de trabajar con suma lealtad en las empresas multinacionales que tienen el control del "negocio" del agua en gran parte del mundo y que cuentan con el aval de las máximas autoridades de EE UU y la UE.

Si continúa esta situación, seguramente será el destino del SAG otra apropiación de los recursos naturales de importancia social para poder comercializar su contenido en un "mercado" internacional cada vez más necesitado de agua dulce al precio del mejor postor y con acceso de quienes tienen la capacidad económica de comprar, beneficiando sólo la voracidad de los grupos económicos que controlan este "segmento" del mercado y alejando a la gente que lo necesita de la posibilidad de la propia subsistencia.

Tres casos. Tres situaciones graves y de inmediata atención. Existen muchos otras situaciones para analizar y denunciar. Resulta necesaria una reacción rápida y eficaz de la sociedad civil.

El presente material se publica por gentileza del Estudio Cuartango.
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