Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
UNA LIGEREZA DEL SER DE LOS ARGENTINOS QUE LO SUPIERON CONSEGUIR

De homicidios y homicidas anónimos

Por Juan de Dios Romero mail

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 03/09/04.- Hace ya muchos años, dos atentados terroristas tuvieron como objetivo al Estado Argentino, al Estado de Israel, a la comunidad argentina y a nuestra comunidad judía en Argentina, además de extender sus secuelas mortales de odio más allá de nuestras fronteras. Se produjeron cientos de muertos y heridos y heridas que no cerrarán nunca, como las que se abrieron en otras graves circunstancias de nuestro país, por ejemplo el bombardeo sistemático y sorpresivo por parte de aviones militares contra la vida publica de la Plaza de Mayo, el 16 de Junio de 1955.

En éstas hediondas circunstancias de la masacre de la plaza de Mayo, hace más de cuarenta años que no existe mención alguna de la nomina de las mas de trescientas victimas; en los otros dos casos, desde ayer comenzaron a correr plazos no menores a esas cuatro décadas, ya que nuestros estadistas y jurisconsultos han decidido que, aunque en los casos ahora si hay nómina detallada de victimas, no existe la más remota identificación judicial de responsable alguno a quien meter preso.

El Caso del bombardeo a la plaza de Mayo y el caso de la AMIA, son paradigmáticos, nos dicen que conociéndose a los culpables no importa la nomina ni identificación de las victimas y, en caso contrario, conociéndose meticulosamente la identificación de los infelices asesinados, no ha importado saber a quien imputar los homicidios.

Esto es nuestra moral publica hoy.- La misma de hace 50 años.- La enormidad del secuestro de cientos y cientos de victimas ha sido tan enorme, que nos ha impedido saber quien es quien.

Solo el resplandor, el fuego, el olor de la carne quemada y el ruido de las explosiones han sobrevivido.- lo demás lo hemos barrido bajo las alfombras sucias de nuestros dominios para satisfacción de una señora que se llama justicia, así, con minúsculas.

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