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CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO (C.G.T.) ESPAÑA

Marruecos: 55 trabajadores muertos y 17 heridos graves en el incendio de una fábrica de colchones en Casablanaca

Sin salidas de emergencia, extintores vacios, trabajadores din dar de alta en la seguridad social. Lo más grave es que el propietario encerraba a los empleados dentro de la fábrica para evitar que se llevaran las materias primas, por lo que las puertas estaban bloqueadas cuando estalló el incendio.

Rebanadas de Realidad - CGT-Internacional, Madrid, 28/04/08.- Cincuenta y cinco personas han muerto y 17 han resultado gravemente heridas el sábado 26 de abril en el incendio de una fábrica de colchones y muebles en Casablanca,. El incendio se desencadenó a las 10H00 en una fábrica de cuatro pisos situada en el barrio Lissasfa al sureste de la ciudad, Al parecer, un cortocircuito en el sótano donde se encontraban las máquinas de carpintería desencadenó el incendio. Los bomberos tardaron más de tres horas en apagarlo. En el momento del incendio se encontraban en la fábrica unos 155 trabajadores.

Ninguna norma de seguridad se cumplía en la fábrica Rosamor Mobiliario,un edificio, compuesto de un sótano y de tres pisos, especializado en la fabricación de muebles, donde se utilizan productos altamente inflamables.

La falta de mantenimiento de las distintas máquinas e instalaciones eléctricas parece ser la causa de este incendio, a lo que hay que añadir la falta absoluta de medidas de seguridad: no había ninguna salida de emergencia, los extintores estaban vacíos y las condiciones de trabajo eran terriblemente difíciles.

Pero lo más grave es que el propietario encerraba a los empleados dentro de la fábrica para evitar que se llevaran las materias primas, por lo que las puertas estaban bloqueadas cuando estalló el incendio. Eso impidió a l@s trabajador@s abandonar la fábrica al iniciarse el siniestro. Nadie podía huir por las salidas. Quienes consiguieron escapar de esa trampa mortal, tuvieron que romper las ventanas y saltar desde el segundo o el tercer piso. Entre las víctimas figuran 35 mujeres que no se atrevieron a lanzarse desde el tercer piso donde se encontraban para refugiarse del humo.

De los 400 empleados de la fábrica, 30 solamente están declarados a la Caja nacional de la Seguridad social . Los salarios alcanzan los 350 dh por semana (unos 30 euros) sin seguridad social. El dueño de la fábrica Adil Moufarreh y su hijo, que era el gerente, Abdelali Moufarreh, se encuentran detenidos.

Delante de la fábrica destruida, respirando un olor insoportable de productos químicos y cuerpos calcinados, se han concentrado familiares de los fallecidos, lloran modestamente mujeres, venidas de los barrios de chabolas y de los campos circundantes. "El propietario pensaba más en proteger sus colchones y su material que en la vida de sus empleados", se lamenta Fawza Badr, de 70 años, que ha perdido a su hija Hadida, 20 años. El padre de Abdelazziz Darif, 19 años, que ha fallecido en el incendio, afirma que su hijo "cobraba 250 dirhams (20 euros) por semana y no se beneficiaban de ninguna protección social”.

Lo ocurrido en esta fábrica de Casablanca pone al descubierto una situación terriblemente generalizada en Marruecos: trabajador@s sin seguridad social, medidas de seguridad inexistentes, falta de derechos sindicales, trato vejatorio para l@s trabajador@s. Ésta es la realidad que la economía de mercado justifica y extiende.

Este drama se produce en un clima de tensión social debido a las subidas de los precios. Las centrales sindicales rechazaron últimamente las propuestas del Estado y las organizaciones patronales, y algunas amenazaron incluso con una huelga general si continua el fracaso del dialogo social.

El presente material se publica en Rebanadas por gentileza de Roberto Blanco, del Gabinete de Prensa Confederal de la CGT. Web - Correo