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CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES (CUT), COLOMBIA

Primero de Mayo contra la reelección, el TLC y por libertades democráticas

Por Carlos Rodríguez Díaz (*)

Rebanadas de Realidad - CUT, Colombia, Bogotá, 30/04/06.- Las elecciones de marzo pasado se llevaron a cabo con la ausencia de plenas garantías para la oposición y estuvieron marcadas por escándalos sobre la influencia del paramilitarismo, la compraventa de votos y la supuesta depuración de listas, vicios propios de la politiquería tradicional del país.

El resultado final muestra cierto avance de las fuerzas democráticas y de izquierda hacia la construcción de un movimiento que tenga posibilidades reales de ser alternativa política para el conjunto de la sociedad colombiana.

Sin embargo, los avances logrados son insuficientes, pues el 70% del Congreso de la República quedó en manos de las fuerzas uribistas, con los riesgos que este hecho implica, ya que el gobierno ha anunciado nuevas reformas en materia laboral y pensional para cercenar los derechos que nos quedan.

También plantea cambios en el régimen de transferencias, que tendrá graves repercusiones en las finanzas de departamentos y municipios y otra reforma tributaria regresiva, para cargar con más impuestos a la población. Es decir, continuará la profundización de toda la política antinacional que caracteriza al actual gobierno y que ha llevado a Colombia a la vergonzosa situación de ser uno de los países de mayor pobreza y de más injusta distribución de la riqueza en el mundo, como lo han revelado estudios recientes de Naciones Unidas y de otros organismos nacionales e internacionales.

Así mismo, el Gobierno en contubernio con el Banco Mundial pretende rebajar el salario mínimo legal en Colombia, separar la relación laboral de la seguridad social, eliminar los aportes parafiscales y la sobreremuneración por trabajo dominical.

De otra parte, llevará al Congreso de la República el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos que, de ser ratificado, constituiría un golpe demoledor para la economía nacional, para las condiciones de vida y de trabajo de la inmensa mayoría de la población y para el conjunto de nuestra soberanía, en aras de favorecer a las compañías transnacionales y a un grupo de empresarios colombianos que comparten las políticas neoliberales.

La reelección de Uribe Vélez sería un hecho muy delicado, pues significaría no solo la continuidad sino el reforzamiento de todas las políticas que han sumido a nuestro país en la crisis en que hoy se debate, entre ellas, la "seguridad democrática", manifestada en más guerra, más violaciones a los derechos humanos, fumigaciones y destrucción del medio ambiente, mayor sumisión a los Estados Unidos y a su política injerencista a través del Plan Colombia y el Plan Patriota.

Durante este gobierno los trabajadores hemos sido agredidos de múltiples maneras. A las reformas regresivas que nos han impuesto y a las nuevas que se anuncian, debemos agregar la deslaboralización mediante contratos civiles y comerciales; la proliferación de cooperativas de trabajo asociado, contratos sindicales civiles y otras formas de intermediación laboral; las privatizaciones de entidades estatales, las reestructuraciones y el consiguiente despido de miles de trabajadores, la ilegalización de huelgas y otras protestas; la negación del derecho a la negociación colectiva a los servidores públicos y la reducción a niveles preocupantes del derecho a la contratación colectiva. Todo ello, en abierta violación de los convenios de la OIT y con el resultado trágico del desempleo, el subempleo, la informalidad y la precarización creciente de las condiciones de vida y de trabajo.

Todas estas razones son más que suficientes para que los trabajadores nos ubiquemos en la primera fila de la lucha contra la reelección de Uribe Vélez y para que despleguemos todas nuestras energías y nuestros recursos encaminados a impedir que se perpetúe el régimen autoritario y antinacional que él encarna.

Al propio tiempo, debemos fortalecer todas las expresiones unitarias, para que podamos continuar conduciendo la movilización y la lucha por las libertades democráticas, por la solución negociada del conflicto armado y el intercambio humanitario, contra el TLC, contra el paquete legislativo del gobierno, lo mismo que expresar nuestra más firme solidaridad con las luchas sindicales y sociales y con las víctimas de la represión y de la guerra.

Nuestra lucha está orientada a la derrota de la reelección del Presidente Uribe y su modelo neoliberal, mediante métodos civilistas y democráticos, logrando fortalecer la visión incluyente de la Gran Coalición Democrática y el Comando Nacional Unitario, para que converjan los sectores sociales, económicos, cívicos, comunales, ambientales y políticos avasallados por la política neoliberal, garantizando el apoyo irrestricto del pueblo a los candidatos antiuribistas para garantizar la segunda vuelta y la derrota de este gobierno.

Nuestro compromiso también es con la salida política negociada al conflicto armado y los acuerdos humanitarios. Rechazo a la Ley de Justicia y Paz, porque consolida la impunidad en detrimento de la convivencia, la paz y la justicia social. Por lo tanto, saludamos y auguramos los mejores éxitos a los diálogos entre el Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional, porque son intentos que contribuyen a aclimatar la polarización del país, siendo la CUT garante del mismo.

En esta lucha nos alientan las acciones valerosas y los avances que se registran en otras partes del mundo: el triunfo de gobiernos progresistas en Suramérica; las caudalosas y combativas movilizaciones de los indígenas y campesinos del Ecuador, contra el TLC, la resistencia del pueblo de Irak contra la invasión norteamericana, la lucha de los estudiantes y de la juventud francesa contra la precarización de sus condiciones de trabajo, las marchas de los inmigrantes en Estados Unidos contra la política migratoria, en fin, la resistencia creciente de los trabajadores y los pueblos contra el neoliberalismo y por hacer posible la construcción de un mundo mejor.

Por lo anterior, convocamos a todos los trabajadores, a sus familias, a los candidatos presidenciales y bancadas parlamentarias antiuribistas; población en general para que nos movilicemos, de manera masiva, unitaria e internacionalista el Primero de Mayo, en donde expresemos nuestro rechazo a la reelección presidencial, la firma del TLC, la defensa de la soberanía nacional, el Estado Social de Derecho y el apoyo a los candidatos antiuribistas.

El compromiso del Comando Nacional Unitario es el de movilizar tres millones de colombianos, razón por la que llamamos a todos nuestros sindicatos a cumplir este compromiso. Recordemos que por las políticas denunciadas tomamos la decisión de retirarnos de la Mesa de Concertación de Políticas Laborales y Salariales, hecho que debemos reflejar masivamente en la plaza pública.

(*) Presidente de la Central Unitaria De Trabajadores (CUT), Colombia. Web
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