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CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES (CUT) - COLOMBIA

Descentralización y sindicalismo

Por Carlos A. Rodríguez Díaz (*)

Rebanadas de Realidad - CUT, Colombia, Bogotá, 21/09/06.- A buena hora la Red de Iniciativas de Gobernabilidad, Democracia y Desarrollo Territorial, convocó este Seminario Internacional, en procura de reflexionar sobre el presente y el futuro de la descentralización en Colombia.

Dramático informe

Coincidencialmente, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, por mandato del Artículo 26 de la Ley 617 de 2000, publicó el desempeño fiscal de las gobernaciones durante el 2005, con cifras alarmantes.

En el grupo uno, con resultados de sostenibilidad financiera y fiscal se ubicaron los departamentos de Norte de Santander y Risaralda.

En el grupo dos, es decir, sostenibles financieramente pero que presentan riesgos que de no ser corregidos oportunamente pueden atentar contra su viabilidad financiera en el mediano plazo, se ubicaron 14 departamentos: Cesar, Meta, Huila, Arauca, Sucre, Cundinamarca, Antioquia, Caquetá, Quindío, Caldas, Casanare, Vaupes, Guaviare y la Guajira.

En el grupo tres, que comprende departamentos que todavía mantienen dificultades financieras, pero presentan claras perspectivas de mejoría se ubicaron 15 departamentos: Santander, Vichada, Cauca, Boyacá, Amazonas, Atlántico, Nariño, Guainía, Tolima, San Andrés, Valle del Cauca, Magdalena, Bolívar, Córdoba y Putumayo.

En el grupo cuatro, que recoge los departamentos con las mayores dificultades financiera, esto es insostenibles y sin claras perspectivas de mejoría, se ubicó el Departamento del Chocó.

El informe se divide en cuatro partes. La primera se ocupa del balance fiscal subnacional a nivel consolidado. La segunda analiza la deuda pública consolidada. El tercer capítulo resalta las características y evolución de las finanzas de las administraciones departamentales. La cuarta presenta 32 informes específicos sobre el desempeño fiscal de los departamentos del país, incluyendo el cumplimiento de las leyes de responsabilidad fiscal para la vigencia 2005.

Lo cierto es que la dramática situación que presenta dicho informe exige que el Congreso, en materia presupuestal, actúe en función de la Constitución Nacional, que prioriza lo social por encima de lo fiscal.

La situación que hoy evidencian los departamentos es producto de las políticas centralistas. Pese a ello, el informe en referencia advierte sobre el endeudamiento territorial y la disciplina fiscal.

Visiones contrapuestas

Cuando evaluamos los diferentes planteamientos, a propósito de la descentralización, la mayoría plantea la necesidad de crear mecanismos que permitan evaluar la distribución de los recursos provenientes de las regalías. Igualmente coinciden en que todos los colombianos nos debemos beneficiar de dichos recursos.

En cuanto a las zonas marginales o poco integradas a la dinámica económica y social del país, como la amazonía, la orinoquía y el Litoral Pacífico, se presentan algunas posturas opuestas.

Por un lado, subyace la idea de usar estas zonas a través de obras de infraestructura con el objeto de favorecer la economía nacional. En especial, se destacan las facilidades que dichas zonas ofrecen para la comercialización interna de productos y las exportaciones.

Por otro, algunos sugieren la necesidad de preservar los recursos naturales de esas zonas y de modo marginal, se reconoce la importancia de proteger sus poblaciones.

A pesar de que existen iniciativas audaces en materia de integración nacional y regional, uno de los principales vacíos de las propuestas es del desconocimiento de las necesidades de aquellas poblaciones que habitan en las zonas marginales del país.

Por ello, todo parece indicar que Colombia, como país de regiones, ha aplazado un acuerdo institucional que permita impulsar un verdadero proyecto de descentralización, capaz de definir y armonizar competencias y funciones entre las entidades territoriales.

La descentralización al margen

Infortunadamente, la temática sobre la descentralización ocupa el último puesto en la agenda de los afanes legislativos. Así lo demuestra la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, que a pesar de que fue la propia Constitución la que ordenó su expedición hace 15 años y que se han presentado 12 proyectos de ley, es la hora en que el Congreso de la República no la ha expedido.

Componentes de la descentralización

El proceso de descentralización en Colombia contiene el componente político, mediante la elección de alcaldes y gobernadores. El Fiscal con las trasferencias de los ingresos corrientes de la Nación a los municipios y departamentos y el administrativo, en virtud del cual se traspasaron, de la Nación a los gobiernos locales, las políticas sociales en salud, educación, agua potable, saneamiento básico, recreación, cultura y deporte.

Así las cosas, el proceso de descentralización tiene un carácter integral que afecta profundamente el sistema político, las finanzas estatales y la prestación de los servicios básicos a la población.

Por esta razón, el movimiento sindical ha enfatizado su actividad en las potencialidades que ofrece el proceso de descentralización, participando en los planes de desarrollo departamental y municipal, en la formulación de proyectos de interés social, en programas de lucha contra la pobreza, en el control a la gestión pública estatal y en una permanente lucha por la transparencia.

Así como la descentralización determina las posibilidades de construcción de la democracia y el desarrollo, la dinámica de la guerra o la paz condicionan totalmente el futuro de la descentralización en Colombia.

En sentido estricto, las materias descentralizadas están todas en la orbita de las políticas sociales, por lo que el conflicto social se expresa en la disputa por el dominio territorial, de diversos grupos, que procuran controlar determinados espacios en función de sus propósitos específicos.

Entorno del ordenamiento

Desde el punto de vista de la responsabilidad del Estado, de la prevalencia del interés general sobre el particular, de su función social y ecológica y de la responsabilidad por el bienestar de la sociedad, se requiere un entorno de ordenamiento territorial político administrativo adecuado, para alcanzar un desarrollo sustentable, donde existan estructuras sociales y políticas dinámicas y representativas, capaces de orientar y controlar el cambio y de resolver las disputas sin recurrir a la violencia.

Los elementos que intervienen en el conflicto social son diversos y complejos. Comprenden desde razones históricas; condiciones sociales desestabilizadoras, disparidades sociales extremas y la exclusión, hasta la carencia, por parte del Gobierno, de mecanismos estatales o institucionales adecuados para la conciliación pacífica de intereses divergentes.

Reestructuración territorial

El diseño de la reestructuración territorial debe tener presente que la reconciliación engloba un conjunto de medidas socioeconómicas de mediano y largo plazo, que deben soportarse en instituciones político-administrativas viables, capaces de abordar las causas fundamentales del conflicto y que con iniciativa, creen condiciones para una paz y una estabilidad sostenida.

El ordenamiento territorial es un proceso complejo que pasa de lo territorial, lo político y lo cultural, para ordenar el espacio geográfico, con base en la cosmovisión de la sociedad; es un proceso de diseño de políticas públicas; de planificación; de gestión y de construcción colectiva del país.

El ordenamiento territorial es una política de la sociedad y el Estado para determinar la ocupación del espacio, procurar el desarrollo humano sostenible, la conservación y restauración del ambiente, la definición de los ecosistemas estratégicos para la conservación, mantenimiento, equilibrio ecológico y de la biodiversidad y establecimiento de sus zonas de producción económica y reconocimiento de las diferencias étnicas, culturales, generacionales y de género.

En su concepción básica, la descentralización es un proceso que está soportado en el trípode de lo político, de lo administrativo y de lo fiscal, con miras a fortalecer las estructuras territoriales subnacionales.

Descentralizar lleva a pensar en entrega de poder, en autonomía de decisión y de control de recursos, y en mayores responsabilidades y competencias de regiones y localidades, de manera que pueda potenciarse la interacción y acercamiento entre el Estado y sus comunidades.

Los diferentes niveles y énfasis de descentralización permiten hablar, entonces, de un Estado próximo o lejano. Ahora, con un Estado próximo o más descentralizado, se viabilizan los procesos de construcción de ciudadanía y se incide claramente en el grado de comportamiento con el interés general.

Propuestas

Este somero marco conceptual, nos permite, con la mayor responsabilidad y la mejor intensión, sugerir los siguientes puntos como propuestas para la discusión:

  • Como persiste la incertidumbre en cuanto al papel de los departamentos y las competencias de las demás entidades territoriales, proponemos repensar y definir el papel del departamento como promotor de desarrollo, articulador de la planificación regional e instancia intermedia entre la Nación y la provincia.
  • Promover la búsqueda de consensos en torno a los elementos y factores que deberán tenerse en cuenta para construir las regiones previstas en la Constitución Nacional.
  • Entendiendo que al proceso de descentralización le falta gestión y claridad política, para llenar este vacío, sugerimos una campaña de concientización de que el Estado central, en muchos casos, no es el hacedor sino, el coordinador de las políticas públicas. Por lo tanto, el proceso de planeación debe tener un viraje substancial para responder a dicho mandato.
  • Propugnar para que el Ministerio del Interior asuma con compromiso la tarea de la descentralización en Colombia, para lo cual de manera pluralista, conformará comisiones constitucionales permanentes especializadas en el tema.
  • Asumir la región como un escenario de construcción y reconstrucción de agendas territoriales de paz, para lo cual es preciso articular las diversas macroagendas de paz, en la perspectiva de un consenso nacional.

Finalmente debo decir, que las líneas contenidas en este documento sólo tienen el propósito de enfatizar en la urgencia que tiene la descentralización en Colombia y en el compromiso del sindicalismo para que ella contribuya al fortalecimiento de lo social y, por su puesto, a la reconciliación nacional.

(*) Presidente de la CUT / Web
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