Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES (CUT) - COLOMBIA

¿Competir con empleo precario?

Por Carlos Rodríguez Díaz (*)

Rebanadas de Realidad - CUT, Bogotá, 10/09/07.- El tema laboral ha adquirido especial relevancia en las discusiones que siguieron a la firma del TLC por los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, y no es arriesgado afirmar que si la ratificación de dicho acuerdo no ha ocurrido es fundamentalmente por el tema laboral. A ello se unen las crecientes controversias derivadas de las cifras aportadas por el DANE sobre el comportamiento del mercado laboral.

En el caso del TLC con Estados Unidos, la renegociación del mismo, que modificó el texto ya suscrito y ratificado por el Congreso colombiano para incluir reformas importantes en los aspectos laboral, ambiental y de propiedad intelectual, ha puesto sobre la mesa la necesidad de hacer una revisión de los problemas que se presentan en las relaciones laborales del país, en especial en lo relacionado con la calidad del empleo.

Del mismo modo, la creciente violencia antisindical, y la paulatina precarización de los puestos de trabajo, después de muchos años de persistencia, han cobrado importancia mediática ante la decisión del congreso de Estados Unidos de postergar, por esos motivos, las negociaciones del TLC..

Efectivamente, sólo el desenvolvimiento de la coyuntura laboral y económica, caracterizado principalmente por los paradójicos aumentos de la tasa de desempleo con crecimientos históricos de la producción (13) y la persistente precariedad de los empleos, y la presión internacional por los crímenes y asesinatos contra sindicalistas, han colocado en discusión temas que desde hace varios lustros el movimiento sindical ha denunciado y debatido, sin encontrar una respuesta adecuada por parte del gobierno y de los empresarios.

Para contribuir a la discusión, el presente artículo busca introducir al lector en un diagnóstico de los debates más importantes de la coyuntura laboral colombiana, y plantear, así mismo, las políticas necesarias para enfrentar los retos que plantea la globalización neoliberal, en lo concerniente al desenvolvimiento de las relaciones laborales colombianas. .

Para ello el artículo parte de un diagnóstico reciente del mercado laboral colombiano, y luego trabaja brevemente, uno a uno los principales temas de debate surgidos en los últimos años.

El mercado laboral colombiano

Atendiendo al más reciente estudio realizado por el Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, se encuentra que el mercado laboral colombiano sufrió un notable desmejoramiento entre 1997 y 2005. Los elementos tenidos en cuenta para realizar esta afirmación, son, por una parte, la informalidad que no cede y supera ya el 60% y el hecho de que cerca del 50% de los asalariados no tienen un contrato laboral formal.

No obstante los buenos resultados recientes a nivel cuantitativo, el Observatorio, hace notar que estos resultados se deben al efecto conjunto de una ligera expansión de la demanda de trabajo y al retiro del mercado laboral de una parte importante de adultos en edad productiva. Esto puede ser confirmado por el comportamiento de la tasa de ocupación, que en los últimos cuatro años apenas subió de 51.6% a 52.4%, en tanto que la tasa de desempleo se contrajo de 16.1% a 12%.

Al parecer un importante número de desempleados, se vinculó a actividades de carácter informal o se empleó en negocios independientes, lo cual reafirmaría la baja capacidad del mercado laboral formal para absorber la oferta laboral existente. (1)

Cuadro 1 - Empleo y desempleo en Colombia

2002

2005

2006

Tasa de ocupación

51.6

51.9

52.4

Tasa de desempleo

16.1

12.7

12.0

Índice empleo comercio

94.9

100.5

105.1

Índice empleo industria

95.3

94.6

95.6

Fuente: Tomado de los cálculos del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social con base en datos DANE, encuestas de hogares y encuestas a establecimientos formales del comercio al por menor y de la industria manufacturera.

En un balance de la política laboral del gobierno Uribe, Reina y otros (2006), encuentran el mismo resultado que el del Observatorio, afirmando por un lado, que las ligeras y eventuales mejoras al mercado laboral corresponden a factores externos , y por el otro, que existe un proceso paulatino de desaceleración en la creación de puestos de trabajo y de precarización de los mismos (2).

Fuente: Reina y otros (2006)

La paradoja de una economía que crece a tasas superiores a su promedio histórico y que la vez presenta persistencia del desempleo, parece explicarse por el cambio tecnológico, adoptado sobre todo por las empresas internacionales que al adquirir las empresas nacionales, cambian su organización interna generando despido de trabajadores al mismo tiempo que la avalancha de importaciones genera empleos en el exterior, destruye empleo local. Los sectores que lideran el actual periodo de crecimiento, no son los más intensivos en trabajo y algunos como la minería de carbón y níquel, operan como economías de enclave sin mayor encadenamiento hacia otros sectores productivos.

Adicionalmente, el consumo interno esta creciendo a niveles muy elevados, estimulado por el aumento del crédito y por la entrada de remesas de colombianos en el exterior, pero por tratarse de ingresos generados por trabajos realizados fuera del país, no tienen un impacto proporcional en la generación de empleo local. El siguiente gráfico resume de manera clara las anteriores observaciones.

Visto el período 2003-2006, donde la tasa de desempleo pasa de 15.6% a 12.1%, se percibe que lo ocurrido no es la mejora en las condiciones laborales de la población (más empleos o mayor remuneración), lo que explica la disminución de la tasa de desempleo. Por el contrario, la barra azul muestra que efectivamente los desocupados caen y por ello retrocede la tasa de desempleo, sin embargo la creación de empleos, columna roja, lo hace a un rito bastante inferior. Esto es lo que los autores llaman la paradoja del empleo; es más alta la caída de los desocupados que la creación de los puestos de trabajo.

Incluso para el año 2004 los autores encuentran que mientras aumenta el número de desocupados (más desempleo) se siguen presentando reducciones en la tasa de desempleo. La explicación descansa en el aumento vertiginoso del número de inactivos, como se percibe con mayor claridad en el 2005, cuando crecen cerca del 6% presionando la caída de los desocupados.

No obstante entre 2002 y 2005 se registraron avances en la calidad del empleo con una ligera desaceleración en el 2006. En primer lugar se registró un aumentó en la participación de los trabajadores asalariados, y en segundo lugar se presentó un aumento en la cobertura de la seguridad social. El control de la inflación permitió en años recientes que el salario mínimo recuperara poder adquisitivo (+ 2.9% en términos reales), pero en contraprestación son cada vez más los trabajadores que reciben un salario inferior al mínimo legal. Al mismo tiempo no hay avances en lo relacionado con la contratación laboral y en el 2006, sólo la mitad de los asalariados colombianos reporta haber firmado un contrato de trabajo, y un 30% de ellos son temporales. (1)

Cuadro 2 - Indicadores de la calidad del empleo en Colombia

2002

2005

2006

1. Posición ocupacional

Asalariados (%)

42,5

44,6

46,5

Cuenta propia (%)

40,3

39,9

38,2

Trabajadores asociados (índice)

100,0

389,4

464,3

2. Asalariados con contrato escrito de trabajo (%)

49,5

51,5

50,5

3. Asalariados según duración del contrato

A términos indefinido (%)

67,5

68,1

68,2

A término fijo (%)

29,4

29,4

29,0

Temporales industria formal (índice) (1)

99,7

110,1

114,9

Temporales comercio formal (índice) (2)

130,2

157,7

157,0

Temporales comercio formal (índice) (3)

204,7

261,3

287,8

4. Asalariados subcontratados (%)

7,6

10,9

12,2

5. Trabajadores con más de 1 empleo (%)

3,5

5,9

5,9

6. Trabajadores de tiempo parcial (cabeceras)

Total (%)

26,8

21,2

21,5

Involuntarios (%)

12,5

8,8

8,9

7. Trabajadores subempleados (%)

41,2

36,9

37,9

8. Informalidad urbana (%)

66,0

64,1

64,2

9. Ocupados afiliados a Salud

Total (%)

66,9

77,1

79,4

Al régimen contributivo (%)

43,7

44,3

45,0

Cotizantes (%)

33,9

35,4

35,9

Al régimen subsidiado (%)

23,1

32,8

34,3

10. Ocupados afiliados a pensiones

Total (%)

23,9

27,1

27,1

Asalariados (%)

43,5

48,8

47,4

Cuenta propia (%)

4,7

5,5

5,0

(1) Asalariados contratados a término fijo y mediante empresas de servicio temporal (2) Asalariados contratados a término fijo (3) Asalariados contratados mediante empresas de servicio temporal Fuente: Tomado de los cálculos del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social con base en datos DANE, encuestas de hogares y encuestas a establecimientos formales del comercio al por menor y de la industria manufacturera, y Confecoop.

En este grupo de trabajadores, la proporción con contrato laboral disminuyó al pasar de un 51.5% en 2005 a un 50.5% en 2006, mientras que los trabajadores subcontratados y temporales han aumentado de manera significativa su participación.

En pensiones la cobertura ha retrocedido y se observa que entre los asalariados se pasó de un 48.8% a un 47.4% y entre los cuenta propia de 5.5% a 5%. Mientras el trabajo formal cede, la subcontratación crece, y las cooperativas de trabajo asociado son cada vez más numerosas. Esto concuerda con una tendencia cada vez más evidente a trasladar el costo de la seguridad social a los mismos trabajadores o a intermediarios. Estas situaciones en su conjunto han conducido a una desaceleración en la afiliación a la seguridad social contributiva. (1)

Recientemente (agosto del 2007) la Corte constitucional falló en contra de las Cooperativas de Trabajo Asociado, que amparadas en la ambigüedad socio-trabajador de sus afiliados, desconocían de manera tajante cualquier tipo de responsabilidad en el pago de los montos establecidos por la ley para garantizar el acceso a la seguridad social de los trabajadores. Por esta vía ni las empresas que contrataban a los trabajadores mediante contratos a término fijo, por prestación de servicios, ni las mismas cooperativas respondían por la seguridad social del trabajador, dejándolos totalmente desprotegidos (3)

La situación en su conjunto, con el tema de las cooperativas y los altos niveles de informalidad, es preocupante, más si se tiene en cuenta que el período estudiado corresponde a uno de los de mejor desempeño económico de la historia reciente. De nuevo parece replicarse una tendencia que ha cobrado fuerza en los últimos años en distintos países, y que se expresa como un proceso de crecimiento económico sin generación de empleo. O lo que es lo mismo, el nuevo modelo de desarrollo ha generado un círculo de miseria y desigualdad a través de la destrucción de puestos de trabajo y de precarización de los mismos.

Si bien a nivel internacional se han presentado numerosos trabajos al respecto, la estimación de una función de satisfacción en el trabajo, es apenas una iniciativa de reciente data. En ello el Observatorio de Mercado de Trabajo y la Seguridad Social, de la Universidad Externado de Colombia, ha realizado importantes avances y los primeros resultados fueron dados a conocer recientemente. Muchas de las conclusiones derivadas de este trabajo, coinciden con apreciaciones previas fundamentadas en la observación de los indicadores de empleo y calidad del mismo.

Una de las conclusiones más importantes del estudio, tiene que ver con el alto grado de satisfacción que se deriva de ser asalariado público, lo cual se explica fundamentalmente por ventajas como la mayor regulación y la estabilidad laboral. Un grado de satisfacción similar muestran los empleadores y los trabajadores formales por cuenta propia, quienes valoran altamente su mayor autonomía y flexibilidad en los horarios. Otra cosa muy distinta ocurre con los cuenta propia informales, quienes registran una menor satisfacción por su trabajo, que por lo demás son la mayoría (1)

Un resultado que es ciertamente paradójico, pero que coincide con los resultados encontrados en otros países, es el alto grado de satisfacción de las mujeres con sus empleos, a pesar de que se constituye en un grupo poblacional, particularmente afectado por fenómenos de discriminación laboral. Sobre este tema L.C Kaiser en su trabajo comparativo sobre la satisfacción en el trabajo, infiere que existe cierta satisfacción adicional para los trabajadores que esperan menos de su trabajo (4). En el caso de las mujeres, que tienden a estar limitadas en el mercado laboral en lo referente a sus aspiraciones laborales, se replica esta situación y por tanto registran una satisfacción mayor frente a sus colegas hombres.

La situación mencionada por L.C Kaiser también es aplicable en el caso colombiano, a las personas con menor grado de calificación. En efecto los resultados parecen avalar la suposición según la cual un mayor nivel de educación aumenta las aspiraciones de los individuos, llevándolos con ello a mayores grados de insatisfacción. (5)

Por otra parte si tener un contrato escrito a término indefinido, trabajar a tiempo completo vinculado directamente a la empresa y contar con las prestaciones de ley, se constituyen en elementos que aumentan la satisfacción con el trabajo, actividades como el trabajo de tiempo parcial queriendo laborar más horas, el trabajo en kioscos, en un vehículo de servicio público, puerta a puerta o en la calle, generan mayores niveles de insatisfacción. (1)

El debate sobre los efectos de la reforma laboral continúa.

La ley 789 de 2002, parte fundamental de la política de flexibilización laboral relacionada con las tendencias generadas por la globalización y la consecuente internacionalización de la economía, estableció cambios importantes en las relaciones laborales, al reducir las indemnizaciones por despido injusto, eliminar los recargos por festivos y dominicales y reducir de igual manera el pago de horas extras a través de la extensión de la jornada laboral.

De igual manera la reforma planteada por la ley, introdujo el seguro de empleo, lo cual marca un nuevo matiz asistencialista, que no había sido contemplado antes dentro de las políticas estatales en materia de empleo. Aunque más bien debe pensarse que el seguro, a partir de su reducido alcance en monto y beneficiarios, corresponde más a un elemento para tratar de legitimar el total de la reforma, aunque dicho seguro de desempleo tenga un alcance mínimo.

Efectos de la reforma sobre los ingresos de un trabajador

x

Régimen Anterior

Con reforma

Salario básico

309.000

309.000

Horas extras

30.900

15.450

Recargos nocturnos

108.150

46.350

Salario total

448.050

370.800

Valor del salario por día

14.935

12.360

Reducción del salario

17.20%

Cálculos Asobancaria . Asobancaria, "Reforma laboral: empleo y protección social", en La semana económica, No. 374, Bogotá.

a

Duración de la jornada laboral ordinaria

País

Inicio

Final

Total horas

Bolivia

6:00

20:00

14

Ecuador

6:00

19:00

13

Perú

6:00

22:00

16

Venezuela

5:00

19:00

14

Argentina

6:00

21:00

15

Brasil

5:00

22:00

17

Chile

No hay reglamentación

Paraguay

6:00

20:00

14

Uruguay

5:00

21:00

16

Costa Rica

5:00

19:00

14

Guatemala

6:00

18:00

12

Honduras

5:00

19:00

14

México

6:00

20:00

14

Nicaragua

6:00

20:00

14

Panamá

6:00

18:00

12

Rep. Dominicana

7:00

21:00

14

El Salvador

6:00

19:00

13

Colombia

6:00

22.00

16

Fuente: María Luz Vega Ruiz (editora) "La reforma laboral en América Latina: un análisis comparado". OIT, Lima, 2001.

Los cálculos más optimistas afirmaban que por la vía de la reducción en los costos salariales, el sector productivo se vería motivado a contratar más trabajadores y se habló incluso de cifras concretas, proyectando la creación de 640 mil empleos formales en cuatro años.

Estudios como el realizado por Alejandro Gaviria para el Banco Mundial, titulado "Ley 789 de 2002: ¿funcionó o no?", concluyen que la reforma no cumplió con sus objetivos de generación de empleo formal. Gaviria incluso sostiene que tras dos años de implementada la reforma solo se habían generado 15.000 nuevos empleos formales. (6) Del mismo modo, el Centro de Investigaciones de la Universidad Nacional (CID), encuentra que la creación de puestos de trabajo en el período se debió principalmente a la población informal, es decir, la política fracaso pues los nuevos puestos de trabajo debían pertenecer a la formalidad. (14)

Gaviria concluye: "La Reforma no afectó adversamente la calidad del empleo pero tampoco ha resultado eficaz para impulsar la demanda del empleo formal y para potenciar los efectos de la recuperación económica". Se debe tener en cuenta que se trata de una evaluación realizada a solo dos años de la reforma, sin embargo muestran una tendencia que según los datos más recientes no ha cambiado. (6)

Por supuesto la posición de Gaviria fue ampliamente rebatida por el gobierno y Planeación Nacional aseguró que para el mismo periodo evaluado por Gaviria se habían generado 354 mil empleos. Pero no fueron las únicas cifras conocidas, pues el Ministerio de Protección Social afirmó que se habían generado 306 mil empleos formales, la Contraloría contabilizó 88 mil, y la Corporación para el Desarrollo de la Investigación y la Docencia Económica (Cide) habló de 260 mil en 13 ciudades. Para la central Unitaria de Trabajadores -CUT-, independientemente de las cifras que se manejen, es claro que la Ley 789 pauperizó el ingreso de los trabajadores en favor de los intereses de los empleadores. (7)

En este sentido el Gobierno ha buscado desviar el debate argumentando que la Reforma tenía otros objetivos en los cuales ha sido exitosa, como el de mejorar la capacitación, fomentar la iniciativa privada, poner la normatividad laboral al día con los estándares internacionales y proteger a la población más vulnerable.

Para respaldar estas afirmaciones el gobierno se basa en el hecho de que según la Encuesta Nacional de Hogares, para el 2002, la gente se demoraba 46.7 semanas en promedio buscando trabajo, mientras que en el 2006 el número de semanas había disminuido a 35,3. De igual forma se argumenta que en el 2000, la tasa de desempleo de jefes de hogar era de 8,1% en tanto que para el 2006 se había reducido a un 5,1%. Según estimados del gobierno solo un 2% de los trabajadores tuvieron una disminución en su ingreso, como resultado de la flexibilización laboral derivada de la reforma. (7)

Esto sin señalar que los estudios que evalúan los impactos de la reforma fueron elaborados principalmente por quienes la formularon, lo que se presenta como un dilema ético además de causa de sesgos en los estudios. Guataquí señala que el tiempo promedio de búsqueda de trabajo, al quitar acotaciones de la población que lo realiza, supera las sesenta semanas, muy por encima de lo que señalan los estudios. (15)

Sin embargo, y específicamente para efectos del debate sobre los impactos de la reforma laboral, causa de nuevo gran preocupación la falta de consenso en cuanto a las cifras que se manejan, y el DANE que debería tener la última palabra en el manejo de las cifras estadísticas, es seriamente cuestionado en algunos casos por su parcialidad y en otros por las dudas que generan las metodologías aplicadas.

El tema ha tomado vuelo y existen iniciativas como la del partido liberal en el 2006, que hablan de la posibilidad de acabar con el DANE para dar paso a la creación de una nueva institución independiente del gobierno, encargada del manejo estadístico en Colombia.

El debate en torno a la metodología para medir el empleo

Recientemente se ha presentado una amplia controversia en torno a los indicadores de desempleo y la metodología empleada por el DANE para realizar tales mediciones. En especial ha sido álgida la discusión generada por los resultados más recientes, que muestran un incremento en el desempleo y que contrastan con las cifras de crecimiento económico, que son las más positivas de los últimos años. En junio del 2007 la tasa de desempleo según el DANE, llegó al 11.1%, lo cual implica que 2,2 millones de colombianos están hoy desocupados, superando el 10,5% registrado durante el mismo mes del 2006. (8)

La reacción del gobierno y de funcionarios de instituciones como el DNP, ha sido la de afirmar que existen problemas con los datos aportados por el DANE, y en especial con la metodología utilizada, que ha sufrido importantes cambios en los últimos años. De acuerdo con este argumento, estos cambios metodológicos implicarían problemas para establecer comparaciones y se propone como alternativa utilizar los datos aportados por el sistema de seguridad social, como los más indicados para inferir el comportamiento del empleo en el país.

Al respecto existen varios cuestionamientos y como anota Juan Carlos Guataqui, profesor de la Universidad del Rosario, "Usar indicadores aproximados para analizar el comportamiento del empleo solo contribuye a incrementar la confusión, porque desvirtúa a la Gran Encuesta de Hogares como instrumento de monitoreo del mercado laboral". (9)

Stefano Farne, director del Observatorio de Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado, coincide en este sentido al llama la atención sobre la debilidad de los indicadores de afiliación a la seguridad social, como instrumentos para determinar el comportamiento del empleo, pues un incremento en la afiliación no necesariamente implica un aumento en la población ocupada, por cuando podría indicar únicamente una formalización de la población que trabaja en la informalidad.

El incremento en la afiliación puede tener que ver de igual forma, con la obligatoriedad de afiliación al régimen de seguridad social, exigido por algunos concursos para cargos en el sector público y privado, e incluso para el ingreso en algunas universidades. Por esta vía, muchos desocupados terminan afiliándose a la seguridad social, pero sin que ello garantice su incorporación al mercado laboral. (10)

No obstante y contrario a lo que opinan muchos, Farne, destaca que de acuerdo con los datos arrojados por la Encuesta Nacional de Hogares, en los últimos años se ha presentado una mejoría en las tasas de ocupación y que ello implicaría que se están generando empleos a una tasa superior a la tasa de crecimiento de la población. (10)

No obstante el problema de fondo en este tema, es que no existe unanimidad en torno a las cifras de empleo, y ello crea un ambiente de confusión que dificulta el análisis del mercado laboral, retardando cualquier política que pudiera implementarse para enfrentar los problemas existentes, sobre todo en lo concerniente a la calidad del empleo.

El tema laboral en la negociación del TLC

Los tratados de libre comercio extendidos por el continente americano en los últimos años fueron concebidos en su inicio, como instrumentos para facilitar el flujo de bienes y de servicios, pero sobre todo para proteger las inversiones y para garantizar el libre movimiento de los capitales. Salvo el caso del proceso europeo, los TLC no contemplan garantías para el libre flujo de personas, y menos aun para los trabajadores migrantes. Temas como el de las políticas para apoyar a las regiones más atrasadas, o la armonización de políticas macroeconómicas, tampoco hacen parte de la agenda de estos acuerdos.

Cuando se negoció el Tratado Norteamericano de Libre Comercio, NAFTA, entre Estados Unidos, México y Canadá, el tema laboral no tuvo relevancia, y por ello el entonces candidato demócrata Bill Clinton advirtió que en tales condiciones no lo ratificaría.

Una vez posesionado Clinton agregó al tratado dos protocolos adicionales referentes al tema laboral y ambiental, con lo cual se logró el tránsito exitoso del tratado por el Congreso de su país siendo aprobado en última instancia por una mínima diferencia que según Paul Krugman, se obtuvo con compra de votos. Dichos protocolos tienen muy poca fuerza y en la práctica han conducido a que las empresas transnacionales demanden a los gobiernos por daño patrimonial cuando estos niegan una autorización para una inversión considerada nociva para el medio ambiente.

En el campo laboral el anexo agregado al tratado establece que solo los gobiernos podrán presentar reclamos entre si, y resulta obvio que ningún Estado querrá acusar a su socio para no ser objeto de una reclamación similar. Adicionalmente, las violaciones a los derechos laborales pueden ser reparadas con multas económicas y lo que es peor, la pagan los gobiernos y no las empresas que han cometido la violación.

En el Tratado de Libre comercio de América Central y República Dominicana con los Estados Unidos (Cafta-RD), el texto acordado se limita a declarar que cada país cumplirá sus normas laborales internas, pero hay países que toleran la exigencia de la prueba de embarazo a la mujer que busca empleo o que por mucho tiempo se negaron (caso El Salvador), a ratificar los convenios 87 y 98 de la OIT sobre libertad sindical. Aún así, el tratado fue confirmado y entró en vigencia. En el caso de El Salvador, solo por presión europea con la amenaza de imponer sanciones comerciales, dicho país ratificó los convenios internacionales.

En el caso de los tratados de libre comercio firmados por los Estados Unidos con Perú, Panamá y Colombia, siguió el formato del tratado firmado con Chile, y se mantuvo el criterio de que los países sólo se comprometen a cumplir su legislación laboral interna. Pero tras la victoria del partido demócrata en las elecciones del Congreso Norteamericano, sus voceros manifestaron su total insatisfacción con el componente laboral en dichos tratados.

En esas condiciones exigieron y obtuvieron del Ejecutivo Estadounidense la reapertura de los tratados de Colombia, Perú y Panamá para incluir en su contenido el expreso reconocimiento de los derechos laborales incluidos en la Declaración de Principios Fundamentales del Trabajo promulgada por la OIT en 1998.

En estas condiciones se agrega por ejemplo el tema de la no discriminación, muy importante para defender a los migrantes, mujeres, discapacitados, minorías étnicas, e infectados de VIH en su acceso al empleo. Adicionalmente estos tres países han sido forzados a modificar su legislación interna para producir normas que limiten la temporalidad, regulen la subcontratación y aseguren el libre ejercicio de la afiliación sindical y negociación colectiva, por ejemplo en el sector público.

Una misión de congresistas estadounidenses liderada por el senador Charles Rangel visitó al Perú e indicó con precisión las normas que deben modificarse, comprometiéndose a que este tratado se tramitará con prioridad y se convertirá en un "tratado insignia" en tanto que Panamá está a la espera de similar exigencia para proceder a realizar los cambios en la legislación laboral que le son demandados.

A Colombia, al igual que a Panamá y a Perú, se le obligó a aceptar la reapertura del tratado para modificar sus contenidos en los aspectos laboral, ambiental y de propiedad intelectual de medicamentos, con lo cual quedó demostrado que no era cierto que los textos firmados por los gobiernos eran intocables. Ahora será necesario que dichas modificaciones hagan también el trámite por el Parlamento y sean sometidos al control de la Corte Constitucional.

No resultaría improbable que si los tratados con Centroamérica siguen siendo objeto de quejas por la persistencia de violaciones laborales en esos países, o si las protestas contra los efectos negativos del TLCAN en agricultura mexicana siguen creciendo, dichos tratados también sean reabiertos y modificados.

Adicionalmente a los países centroamericanos se les redactó un Libro Blanco con compromisos específicos de mejorar la inspección del trabajo, el registro sindical y combatir el trabajo infantil y la desigualdad de género. Y un Libro Blanco para Colombia titulado "Colombia Dimensión laboral y el desafío del conflicto civil: Restaurando la confianza y protegiendo los derechos de los trabajadores" acaba de ser entregado al país para su aplicación. Fue redactado por Andrew J. Samet, consultor del BID.

Resaltamos que este libro blanco reconoce el sistemático asesinato de los sindicalistas en Colombia y la persistencia de altísimos niveles de impunidad al respecto, lo que ha sido denunciado desde hace varios años por el movimiento colombiano a nivel internacional. De este modo, escribe Samet: "El arresto reciente del director del DAS por facilitar listas con nombres de líderes sindicales bajo la protección del programa a las AUC es otra de las situaciones donde se evidencia el peligro de los trabajadores sindicalizados." (16)

En el aspecto laboral hay que asegurarse que con o sin TLC, se refuerce el respeto de los derechos de los trabajadores/as tan afectados por las políticas de flexibilización en todos los países y por la continua persecución en contra de sus voceros y organizaciones sindicales en países como Colombia y Guatemala. No puede existir democracia en Colombia si se tolera el asesinato de los sindicalistas, como ha sucedido.

Conclusiones e implicaciones de política

En conclusión se puede notar que tras la crisis económica a finales de los años noventas, se ha presentado una recuperación, más de orden cuantitativo que cualitativo. Por no decir que vista y realizada desde el escritorio.

En efecto se ha presentado un proceso de relajación en las relaciones de trabajo por cuenta de un aumento en el cuenta-propismo, la subcontratación, la temporalidad y el trabajo vinculado a cooperativas e intermediarios. Por esta vía, las empresas se han descargado de sus obligaciones laborales, pasándolas a terceros y en algunos casos, a los mismos trabajadores.

Para el caso colombiano, el estudio acerca del grado de satisfacción en el trabajo, confirma tendencias que ya se habían observado, y hace evidente la insatisfacción derivada de la informalidad, la subcontratación y la temporalidad.

Al respecto y para el caso de otros países, se ha podido constatar que este tipo de situaciones conllevan a un incremento en las tasas de deserción laboral, altas tasas de rotación del personal, y disminuciones evidentes en la productividad. Por esta vía el ahorro en costos laborales, podría ser eclipsado por los costos derivados de la menor productividad y por los problemas de salud relacionados con la alta insatisfacción laboral, que como la OCDE ha demostrado, afectan negativamente la estabilidad mental y emocional de los individuos.

Algunos de los temas de controversia más importantes en lo concerniente al aspecto laboral, tienen como denominador común, la posición del DANE y la validez de sus resultados estadísticos.

En relación con ello, un primer punto para tener en cuenta es el de los efectos de los cambios de metodología reciente, en la comparabilidad de datos y en la continuidad de los análisis realizados al estudiar el comportamiento de los indicadores. Ello se convierte en una dificultad para poder realizar estudios comparativos y proyecciones; a la vez que no permite contrastar los actuales resultados con muestras de años anteriores.

Por otra parte la poca credibilidad del DANE genera confusiones y a su vez permite la aparición de posiciones encontradas fundamentadas en estudios realizados por particulares que no parten de una base común, y que como es de esperarse generan resultados contradictorios.

En el tema de los TLC; es claro que el aspecto laboral y la observancia de los estándares laborales internacionales, tienen cada vez mayor peso dentro de la negociación de este tipo de acuerdos y a su vez son cada vez más los instrumentos creados a nivel internacional para presionar en este sentido y conducir a una estandarización de la normatividad laboral con base en las disposiciones de la OIT.

Para muchas empresas, la observancia de los estándares laborales, se ha convertido en un factor de competitividad decisivo y ello esta llevando a una revisión de muchas de las medidas de flexibilización implementadas, precisamente para garantizar una mejor inserción en los mercados internacionales.

Finalmente, mientras los crímenes contra los sindicalistas sean sólo atendidos porque existe presión internacional, no es posible construir una Colombia democrática. Es necesario que la sociedad colombiana asuma que los persistentes abusos contra los derechos humanos y laborales de los trabajadores son un límite para lograr un desarrollo equitativo y sostenible.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

(1) Farné Stefano & Vergara Juan Carlos, (2007) "Calidad del empleo: ¿que tan satisfechos están los colombianos con su trabajo?" Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social, Universidad Externado de Colombia

(2) Diario Económico Portafolio (2006). "Se les cayo el ingreso a los trabajadores" septiembre del 2006

(3) Diario Económico Portafolio (2007). "La Corte fija nuevos límites a las cooperativa de trabajo asociado" agosto de 2007

(4) Kaiser L.C. (2002), "Job Satisfaction: a Comparison of Standard, Non-Standard, and Self-Employment Patterns across Europe with a Special Note to the Gender/Job Satisfaction Paradox", EPAG Working Paper No 27, University of Essex

(5) Clark A. y Oswald A. (1996), "Satisfaction and comparison income", Journal of Public Economics, Vol.61, No 3, september

(6) Gaviria Alejandro, (2004) "Ley 789 de 2002: ¿funcionó o no?" Documento CEDE 2004-45. Universidad de los Andes.

(7) García Segura Hugo. (2006) ¿Derogar la Reforma Laboral? En semanario El Espectador. Septiembre del 2006

(8) Diario El Tiempo, 2007 "El desempleo en Colombia se ubicó en 11,1% en junio pasado". Agosto del 2007

(9) Guataquí Juan Carlos (2007) "De doctores y desempleo". Diario Económico Portafolio. Agosto del 2007

(10) Farné Stefano (2007) "Lo que dicen y lo que no dice el DANE". Diario Económico Portafolio. Agosto 2007

(11) Reina, Manuel y otros (2006) "Con el sudor de tu frente. El presidente Uribe y los trabajadores". El Embrujo, Plataforma DESC. Escuela Nacional Sindical (ENS). Bogotá.

(12) Sarmiento Palacio, Eduardo (2007a) "La destorcida". Semanario El Espectador. Agosto 25 de 2007.

(13) Sarmiento Palacio, Eduardo (2007b) "Prosperidad y desempleo". Semanario El Espectador. Agosto 04 de 2007.

(14) Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID) (2006) "Bienestar y Macroeconomía. Crecimiento insuficiente, inequitativo e insostenible". Universidad Nacional de Colombia. Bogotá.

(15) Seminario, algunos aspectos de la coyuntura laboral colombiana (2007). Macropolis, Universidad Nacional de Colombia. Agosto, Bogotá.

(16) Samet Andrew (2007) ¨Colombia dimensión laboral y el desafío del conflicto civil: restaurando la confianza y protegiendo los derechos de los trabajadores¨. Ministerio de Protección Social. Consultaría realizada para el BID

(*) Presidente de la CUT. Web
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