Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES (CUT) - COLOMBIA

En memoria de Gaitán, marchemos en silencio contra la impunidad

Por Carlos Rodríguez Díaz, Presidente de la CUT.

Rebanadas de Realidad - CUT, Bogotá, D.C., 07/04/08.- Hace 60 años el 9 de abril, a la 1:05 de la tarde asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán. Su asesinato marcó en línea directa las características de lo que podríamos denominar en Colombia los magnicidios políticos.

Después de los acontecimientos del 9 de abril, asesinaron a Pardo Leal, a Bernardo Jaramillo, Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro y Álvaro Gómez Hurtado. Unos como Gaitán, eran candidatos a la Presidencia de la República y, los otros, futuros candidatos.

En el año 1947 y principios de 1948 se profundiza la crisis política y se cambia de lenguaje en el discurso político, abandonando la ponderación y dando rienda suelta al verbo directo y acusatorio, comenzándose a hablar de dirimir las controversias a sangre y fuego.

Jorge Eliécer Gaitán respondió a esa ola de violencia con el discurso del silencio en una inmensa manifestación en la Plaza de Bolívar el 7 de febrero de 1948.

Hoy en su memoria la CUT orienta la participación masiva en los actos que se llevan a cabo, para lo cual rememoramos las cuatro banderas de Gaitán.

Como lo recuerdan sus biógrafos, estos son algunos de los temas claves que Gaitán trataba y que se convirtieron en sus eslóganes principales:

“El pueblo es superior a sus dirigentes”, prédica que usaba para expresar su confianza en la capacidad de las masas para elegir su camino.

“El país político y el país nacional”, que fue uno de los tópicos cardinales del pensamiento gaitanista. El duro enjuiciamiento al llamado país político, lo mantenía en constante enfrentamiento con la clase dirigente tradicional.

“La lucha contra la oligarquía”, con lo cual simbolizaba no sólo a los ricos que se oponían al cambio, sino el dominio de la plutocracia. Decía que la oligarquía es “la concentración del poder en un pequeño grupo que labora para sus propios intereses, a espaldas de la comunidad”.

“La restauración moral y democrática de la nación”, con lo cual señalaba la necesidad imperiosa de mantener una rectitud absoluta en la observancia de las formas de conciencia social. “La moral es la más evidente, real y concreta de todas las realidades sociales”, afirmaba.

Con su lucha contribuyó a confirmar una línea de acción progresista que ha servido de inspiración para mantener la llama de la rebeldía contra las injusticias sociales.

Gaitán nos heredó su ejemplo de consagración absoluta al servicio de la causa popular. Es quizá el principal legado del líder inmolado hace 60 años en una crucial esquina de la historia.