Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES (CUT) - COLOMBIA
El Gobierno y los empresarios interrumpen negociación del salario mínimo
Por Tarsicio Mora Godoy y Domingo Tovar Arrieta, Presidente y Secretario General de la CUT

Rebanadas de Realidad - CUT, Bogotá, 15/12/08.- La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia, CUT, ante el levantamiento de los empleadores de la mesa de Concertación de Políticas Salariales y Laborales no sólo revela la falta de voluntad del empresariado colombiano para buscar una concertación con los trabajadores, sino una franca violación de la Constitución Política de la República de Colombia. El artículo 53 de la Constitución dispone que el salario es móvil y vital.

La Constitución Nacional establece claramente que el salario debe ser vital y móvil. La Corte Constitucional en la sentencia C-1433 de 2000 afirmó al respecto: “De las normas de la Constitución surge el deber constitucional del Estado de conservar no sólo el poder adquisitivo del salario, sino de asegurar su incremento teniendo en cuenta la necesidad de asegurar a los trabajadores ingresos acordes con la naturaleza y el valor propio de su trabajo y que les permitan asegurar un mínimo vital acorde con los requerimientos de un nivel de vida ajustado a la dignidad y la justicia”.

Por su parte, la Sentencia C-1064 de 2001, formuló el siguiente razonamiento: “…como lo indica la propia Carta Política en su artículo 334, uno de los fines por los que debe propender el Estado cuando interviene en la economía es “asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso efectivo a los bienes y servicios básicos.” Este mandato se suma a la especial protección que debe brindarse al mínimo vital de los trabajadores en un Estado social de derecho, tal y como fue expuesto anteriormente.” (la negrilla es agregada)

Es claro pues, que a la luz de la Constitución Política no incrementar adecuadamente el salario mínimo, constituye una forma de reducirlo, en perjuicio de los trabajadores que cada año van a tener menos posibilidad de acceso a los bienes y servicios básicos, pues mientras su salario pierde poder adquisitivo, los bienes y servicios básicos siguen incrementando su valor, con el resultado de excluir a más trabajadores de la posibilidad de obtenerlos.

De otra parte, Colombia es Parte del Convenio 144 de la Organización Internacional del Trabajo sobre diálogo tripartito, circunstancia que genera obligaciones para el Gobierno, en materia de garantizar y propiciar el diálogo social. El artículo 56 del la Constitución Nacional y la Ley 278 de1996, crearon la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Laborales y Salariales, a la cual corresponde ser el escenario para la concertación, entre otras cuestiones del salario mínimo. El gobierno, hace parte de la Comisión, no como árbitro, sino como responsable de propiciar el diálogo y facilitar la búsqueda de acuerdos. Los integrantes de ésta Comisión deben actuar de buena fe, en los términos del artículo 83 de la Constitución Política.

Levantarse de la mesa de negociaciones en forma prepotente, como lo hicieron los empleadores, riñe con la buena fe y demuestra que éstos se oponen a cumplir el mandato constitucional que ordena redistribuir la riqueza.

Argüir, como lo hacen los empleadores que el 15 de diciembre constituye la fecha límite, para la negociación del salario mínimo, es un recurso puramente formalista, pues nada se opone a que las partes sigan buscando el acuerdo. Levantarse de la mesa antes del medio día, es negar que, aún en el caso de ser una verdad absoluta la fecha del 15, esa oportunidad sólo termina a las 12 de la noche.

De persistir los empleadores en su actitud contumaz, el Gobierno deberá decretar un aumento salarial que permita la recuperación del poder adquisitivo perdido, dando cumplimiento a los mandatos constitucionales y a las obligaciones que se derivan de los Convenios Internacionales, en particular de los de la Organización Internacional del Trabajo.