Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES (CUT) - COLOMBIA / Web
A propósito de la crisis en la Comunidad Andina de Naciones
Por Raúl Arroyave Arango, Director del Departamento de Relaciones Internacionales

Rebanadas de Realidad - CUT, Bogotá, 27/08/09.- La escalada de la retórica contra Venezuela es una nueva cortina de humo del uribismo para ocultar el verdadero debate que significa la instalación de siete bases militares norteamericanas en nuestro territorio, este hecho sin antecedentes en la historia de Colombia es mucho más aberrante si se tiene en cuenta que estamos a punto de celebrar 200 años de nuestro grito de independencia, el inicio de una lucha heroica por ver libre nuestro territorio nacional de tropas extranjeras.

La preocupación por este hecho de expansión militar norteamericana en la región que ha preocupado a todos los países de Suramérica y entre ellos a Venezuela, pretende ocultarse en la vieja táctica del uribismo de nunca dar explicaciones sobre su conducta apátrida sino mantener el ataque permanente y la acusación irresponsable contras sus contradictores.

En todo caso, los que pagan los platos rotos de la crisis son los trabajadores, los habitantes de las fronteras, los productores nacionales, los ¨pimpineros¨ y los camioneros. Más de 4 mil camiones estacionados en los principales puertos de Colombia, miles de ellos en la frontera esperando su autorización de ingreso a Venezuela y Ecuador. Según declaraciones de la Asociación Colombiana de Camioneros ACC, esta parálisis implica unas pérdidas hasta el momento de 5,3 millones de dólares en las fronteras. La gasolina que antes era más barata por provenir de Venezuela hoy ha incrementado su precio en más del 60%, el promedio el desempleo en la región fronteriza es más alto que el promedio binacional y regiones enteras como el Eje Cafetero, que exportan más del 60% de sus manufacturas a Venezuela padecen hoy como ninguna otra región los efectos de esta crisis binacional.

Mención aparte, merece el tema de los camioneros nacionales. A ellos se les exigió la modernización del parque automotor como condición para asignarles carga en los flujos de exportación. Esta modernización se hizo a unos elevados costos financieros. Las pérdidas actuales los han hecho en cesación de pagos a los bancos y el Ministerio de Transporte no tiene ningún plan de contingencia para aliviar esta crítica situación. Además el mercado interno nacional no da para absorber la sobreoferta de camiones, pues el carbón hacia los puertos de exportación es transportado fundamentalmente por vía férrea y los nuevos yacimientos petroleros han sido rápidamente conectados a los antiguos oleoductos.

Todo lo anterior, exige del pueblo y los trabajadores colombianos y en este sentido se pronuncia la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT, que la crisis en la región andina debe ser resuelta cuanto antes, que así no lo quiera la cúpula uribista nuestros principales mercados para las manufacturas de exportación son precisamente los de Ecuador y Venezuela y que debemos manifestarnos resueltamente tal como lo acaba de aprobar la Cumbre Social y Política contra los vientos de guerra que hoy se agitan en el país de manera irresponsable. La guerra solo beneficia a los planes expansivos del imperialismo norteamericano, frena los procesos democráticos en América Latina, favorece las tendencias derechistas y antidemocráticas y afecta por encima de todo, a los trabajadores y a las masa laboriosas, por eso nos oponemos resueltamente a ella.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Tarscisio Mora Godoy, Presidente de la CUT.