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CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES (CUT) - COLOMBIA / Web
Periódico de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia - Diciembre de 2009 - Nº 57
La CUT y el conjunto del movimiento sindical exigen salario digno
Por Tarsicio Mora Godoy, Presidente

Rebanadas de Realidad - CUT, Bogotá, 16/12/09.- El 14 de diciembre se cumplió la última reunión reglamentaria de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, sin lograr un acuerdo en el porcentaje para el ajuste salarial. El Gobierno a través del Ministerio de Hacienda oficializó su propuesta del 3%, los empleadores queriendo en esta coyuntura ser “benévolos” con los trabajadores propusieron el 3.2%, estas propuestas significan un ajuste de menos de 500 pesos diarios; la posición del 8% de las Centrales Sindicales y la Confederación de Pensionados, quedó bien clara, por escrito, en un documento que radicamos el pasado viernes 11 de diciembre ante el despacho del Ministro de la Protección Social.

Una vez más queda evidenciada la política del Gobierno de Uribe Vélez, los mayores beneficios para los pudientes y para los pobres y trabajadores, represión y violación a los derechos fundamentales y libertades sindicales.

Queda claro entonces, que no por tanto madrugar se va a concertar y que de nada sirve iniciar los acercamientos desde septiembre, sino existe una verdadera voluntad de diálogo y negociación a favor de los trabajadores colombianos.

En esta ocasión como en casi toda la historia, los empresarios demostraron muy poco interés para la negociación al plantear su propuesta de un incremento del 3.2% en el salario mínimo para el 2010, mientras que el gobierno desde el principio se sentó a la mesa como un convidado de piedra, sin propuestas ni acercamientos, para finalmente anunciar su disposición de un ajuste inferior a las necesidades y expectativas de los trabajadores.

Los trabajadores desde la apertura de la negociación en septiembre pasado, mostramos nuestra mejor voluntad, anunciamos nuestra propuesta del 8%, como un inicio para recobrar parte del poder adquisitivo perdido tras años de políticas laborales regresivas y mejorar mínimamente la capacidad de compra, lo cual incrementaría la demanda interna y por ende se reactivaría la economía nacional y el empleo.

La CUT y las demás centrales sindicales exigimos el congelamiento de las tarifas y el otorgamiento de subsidios para los servicios públicos domiciliarios de los estratos 1, 2 y 3; la congelación de los precios de la canasta básica familiar y los precios de los combustibles y la gratuidad para el uso de la tarjeta débito.

Basados en estudios muy bien fundamentados, el movimiento sindical colombiano demostró como el Estado debe garantizar el salario mínimo al 58% de los trabajadores informales así como empleos con condiciones dignas y sujetos a la regulación laboral; hoy es preocupante esta situación, puesto que el valor de la canasta básica sigue en aumento año tras año y el salario mínimo a pesar del ajuste anual no es suficiente para cubrir las mínimas necesidades que requiere una familia. Es decir que si para los trabajadores que devengan el salario mínimo los ingresos se han reducido, la situación para 7’965.000 trabajadores aproximadamente, que tienen ingresos inferiores al salario mínimo diario es aún más alarmante, pues se encuentran en niveles más agudos de pobreza y exclusión.

Los trabajadores consecuentes con la política social, decidimos también introducir el tema de la calidad del empleo al trabajo decente, y es que en Colombia, trabajar más horas, no necesariamente se traduce en mayores ingresos; pues la creciente informalidad en el empleo y el rebusque, conlleva a que las personas deban trabajar más horas para conseguir los alimentos diarios. Esta hipótesis se demuestra cuando se observa que el 85,9% de los empleados que trabajan más de 48 horas semanales, tienen ingresos inferiores a los $200.000 mensuales, mientras que solo el 14,1% se concentran en rangos de ingreso superiores a 3 SMLV de 2008 ($1’384.000).

Al cierre de esta edición, transcurrían las 48 horas que concede la ley para la revisión del documento final, y la CUT y el resto del movimiento sindical estábamos alerta con la mayor voluntad de diálogo, pero en la espera de un aumento que compense las necesidades de los trabajadores; exigimos que se aplique realmente el diálogo social productivo en el que de forma tripartita nos comprometimos en la OIT; que el Gobierno que es uno de los principales agentes de tercerización, se pronuncie a favor y dé ejemplo ampliando las plantas de personal de las entidades públicas.

Y a los empresarios, los exhortamos a revaluar su propuesta de 530 pesos diarios de ajuste en el salario mínimo, cifra que por demás es irrisoria para los trabajadores, principales generadores de riqueza en el país; sea este el momento para retribuir a los trabajadores las ganancias de 4.5 billones de pesos que les fueron arrebatadas con la Ley 789 de 2002 y demás reformas laborales y sea este el momento para que las exorbitantes ganancias de las multinacionales y los oligopolios nacionales, especialmente los del capital financiero, alivien la situación de pobreza de la población colombiana.

El Comité Ejecutivo de la CUT le ha cumplido a sus trabajadores

Desde el inicio de actividades del nuevo comité ejecutivo en el segundo semestre de 2008, la CUT ha venido cumpliendo su papel de conducir y orientar el movimiento sindical y social, de esta manera hemos acatado el mandato y confianza que depositaron en los 21 miembros del comité ejecutivo, miles de trabajadores afiliados a nuestra central.

La CUT ha acompañado a los sectores en conflicto: la lucha de los corteros de caña, el paro de Asonal Judicial, los trabajadores de Sintrainagro, magisterio, petróleo y carbón, entre otros, y la movilización de los indígenas, los estudiantes y los campesinos.

Mantenemos al centro de nuestro accionar, la lucha por la defensa del derecho a la vida y contra los asesinatos de trabajadores, el esclarecimiento de la verdad y la reparación de las víctimas y la defensa de las conquistas de los trabajadores, en el marco del Estado Social de Derecho.

La actual dirección nacional ha dado cumplimiento a las conclusiones del V Congreso de la CUT y ha fortalecido las relaciones institucionales en el mundo sindical internacional con la CSI y la CSA. Así mismo participamos del Consejo Consultivo Laboral Andino, la Coordinadora de Centrales Sindicales Andinas y en aras del proceso de unidad mundial con la Federación Sindical Mundial, CIDH, Justicia por Colombia, CISL, Fuerza Sindical, ABVV-FGTB, LO Noruega, CILAS, CUT Brasil, DGB y AFL-CIO, entre otras.

Hemos conseguido uno de los logros más importantes, que en materia laboral se ha dado en los últimos años y es el haber obtenido junto con el conjunto del movimiento sindical, que se sancionara al gobierno colombiano por la violación de los derechos de los trabajadores, los derechos humanos y los convenios internacionales en la OIT.

La CUT fijó oportunamente la propuesta sobre equidad social que incluye la generación de empleo como uno de los elementos fundamentales para el crecimiento de la economía y el desarrollo social. Por iniciativa de nuestra Central y en la búsqueda del fortalecimiento del diálogo social se han venido adelantando las audiencias laborales, desde el pasado 9 de septiembre en Bogotá, Cali, Cauca y próximamente en otras ciudades, con la presencia de los principales sindicatos con conflictos laborales en las regiones, la CUT y el viceministro de Relaciones Laborales.

Frente al panorama político nacional, la CUT lidera la campaña de abstención activa al referendo reeleccionista, convocamos a todos los sectores democráticos a aunar esfuerzos para exigirle a la Corte Constitucional que obre en derecho y coordinar la organización y ejecución de la campaña de abstención en caso de que finalmente se concrete tal convocatoria.

Rechazamos la decisión unilateral del Gobierno, que desconociendo al Congreso de la República permitirá a las fuerzas armadas estadounidenses operar en actividades antidrogas y antiterroristas desde siete bases militares colombianas, exigimos al Gobierno el respeto a la soberanía nacional a través del levantamiento de esas bases del territorio colombiano, puesto que esta decisión va en contravía a los caminos de paz que se han buscado, profundizará el conflicto interno y generará conflictos externos.

La Central también ha condenado los numerosos escándalos por las interceptaciones telefónicas ilegales y el espionaje del DAS, además de crecientes denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales (“falsos positivos”), desplazamientos, detenciones arbitrarias y otros crímenes de Estado. Nos solidarizamos con las víctimas y rechazamos la agresión y genocidio contra el movimiento indígena, los campesinos, el movimiento social y sindical. La corrupción del gobierno ha llegado a niveles inimaginables, se han presentado hechos tan graves como la “parapolítica”, la “yidispolítica”, la presión a las Cortes para garantizar el trámite de referendo, la entrega de notarías y los subsidios para los empresarios del sector agrario “agro ingreso seguro”, entre otros.

Es por esto, que exhortamos a todos los trabajadores en el 2010 a continuar con la agenda sindical que se constituye en conjunto de los ejes políticos para la acción de la Central, como el apoyo al Referendo del Agua y el rechazo al proyecto de ley 112 de Senado que privatiza las telecomunicaciones y el espectro magnético, el trabajo de manera unitaria en el movimiento sindical ligado al movimiento social y político con las conclusiones de la Cumbre de Organizaciones Sociales y Políticas y la atención y divulgación de las denuncias que se hagan en torno a la reunión anual de la OIT.

Debe ser parte del trabajo internacional que en tal sentido ha venido adelantando la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia y otras organizaciones, la lucha contra los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y los Países Nórdicos y afianzar la campaña contra la tercerización laboral y por el rescate de los derechos laborales y las libertades sindicales en el marco de la jornada mundial por el trabajo decente orientada por la CSI.

Denunciar la política del Gobierno Nacional de liquidar, transformar o vender las empresas rentables y estratégicas y que nos abocan a despidos masivos y liquidación de los sindicatos; trabajar por el fortalecimiento del Comando Nacional Unitario CNU y Gran Coalición Democrática GCD a nivel nacional, departamental y sectorial; apoyar con actividades de tipo económico, de acompañamiento y movilización los conflictos laborales y sociales que se presenten; desarrollar reuniones con los patrones y el Estado en cada departamento, para buscar solucionar los permisos sindicales a todo nivel y argumentación jurídica y atender la defensa en los casos que se hayan negado y sancionado a los compañeros directivos.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de la Presidencia de la CUT.