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Las reformas liberales y la guerra de independencia en América latina (Parte 1) 
Queridos amigos, presentamos el resumen del libro "Las reformas liberales y la guerra de independencia en América Latina" del latinoamericanista Dr. Nicolay Marchuk. El autor es profesor de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos (ex-Lumumba) y enseña la historia de América Latina. Este libro ya esta publicado en ruso.
Por Nicolay Marchuk

Rebanadas de Realidad - RIA Novosti, Moscú, 04/03/06.- La introducción se gira alrededor de un conocido cuento hindú el cual postula que érase una vez los sabios ciegos a los que trajeron un elefante y pidieron determinar qué lo que era. Uno tocó la pata y declaró que es un árbol. El otro tocó la cola y concluyó que es una serpiente... De este modo hace miles de años se ilustraba en la filosofía la imposibilidad de conocer un todo sólo a través de una parte de ello.

Esta situación del cuento es también aplicable a la imagen tradicional, sea liberal o marxista, de una revolución burguesa, y nos sugiere que la elevación de la Revolución Francesa al rango de la "clásica", a una "medida segura" para conocer las demás revoluciones burguesas, lo cual es inherente a dicha tradición, es capaz de proveernos, en el mejor de los casos, la imagen de un "árbol" en vez de un "elefante" que pretendemos encontrar.

No es difícil prever el final del cuento, puesto que la inevitable disputa entre los sabios les sugerirá la necesidad de estudiar su objeto por todos los lados y así encontrarán al elefante. En cambio en el estudio de revoluciones burguesas la búsqueda de la verdad es dificultada por el hecho de que la tradición liberal-marxista hasta ahora no se ha cuestionado a fondo. Es cierto que los "revisionistas" de Francia hicieron mucho por rechazar la tradición en la investigación de la Revolución Francesa, particularmente de su etapa jacobina. Sin embargo en este país el experimento social de Robespiere fue interrumpido dentro de 13 meses por el termidor burgués. Por consiguiente es imposible probar, si la etapa jacobina había sido "netamente burguesa", como postula la tradición, o un "desvío de la revolución burguesa", como sostienen los "revisionistas". La historia no conoce los subjuntivos.

Muy distinto es el caso de América Latina, donde aquellos Robespieres gobernaron a veces por décadas y donde en general durante varios siglos la praxis social de diferentes corrientes políticas, ideológicas o religiosas se desarrolló en condiciones cuya pureza podría ser comparada con las de un laboratorio científico. Pero, siendo dicha región una "periferia" del sistema mundial, hasta ahora merece una correspondiente atención entre los investigadores, quienes, incluyendo a los rusos, suelen enfocar las revoluciones latinoamericanas con criterios europeos, lo que equivale a que el segundo sabio del cuento hindú trate también de encontrar un "árbol" en la cola del elefante que examina.

El autor del presente libro rechaza los criterios europocentristas y parte en su estudio de las condiciones propiamente latinoamericanas, obteniendo en consecuencia una imagen bastante insólita de la revolución burguesa, del liberalismo y del democratismo revolucionario. Entiende perfectamente que una investigación parcial, o sea de la "cola", tampoco tendrá por resultado el "elefante" que se busca, más considera que la discusión, provocada por ésta, será el camino mejor hacia la verdad científica.

En el primer capítulo se analizan numerosos intentos de explicar el carácter burgués de la Emancipación con el hecho de haber destruido ella el sistema colonial "feudal y absolutista" de España y Portugal, así como la más difundida interpretación de la misma como una revolución meramente política que trajo sólo la independencia política, pero dejó intacta la vieja estructura socio-económica.

El autor revela los elementos más importantes del régimen colonial, muestra su identidad tanto en las colonias de España y Portugal, supuestamente "feudales", como en las "capitalistas", esto es de Inglaterra, Francia u Holanda. Sostiene que dichos elementos constituían parte inherente de la estructura colonial, protegida por la correspondiente superestructura. Es por ello que durante medio siglo toda una serie de guerras emancipadoras, al liquidar el régimen colonial en distintas comarcas de América, produjo cambios tanto en la superestructura, como también en la estructura.

Dicha conclusión implica modificaciones en el propio concepto de la "revolución burguesa": para que éste sea valido a todo el espacio del sistema mundial capitalista, se debe excluir del mismo los rasgos específicos de su "centro" y dejar solo aquellos que aproximan ese "centro" a la "periferia".

Al examinar las premisas de la crisis del coloniaje, el autor muestra cuán unilaterales son las ideas acerca del parasitismo exclusivo de las metrópolis y de su capital comercial, ideas de A. G. Frank reforzadas por la pluma de Eduardo Galeano en su famosa obra "Las venas abiertas de América Latina". Se dan numerosas pruebas de que el mercado trasatlántico no se había creado a través de una mera incorporación de territorios conquistados al intercambio comercial, sino por medio de la edificación en América de todo un sistema de la gran producción mercantil. A medida que ésta creció, se conformaron y se consolidaron las fuerzas sociales interesadas en la destrucción del coloniaje.

Es más, a base de numerosos hechos concretos se muestra en el capítulo cómo las brechas en las baluartes coloniales, que se abrían, se ensanchaban y se multiplicaban durante todo el siglo XVIII, no fueron producto sólo del poder del comercio extranjero (en primer lugar, del inglés), sino también de la producción mercantil en las colonias de Iberoamérica que se desprendía a su encuentro. Fue esa doble presión - del exterior y del interior - la que formaba el yunque y el martillo, los cuales destruyeron precisamente juntos el régimen colonial.

Cuál fue la naturaleza social de esta presión interior? Qué régimen social aspiraba de las cadenas coloniales a la libertad? En busca de respuestas a las preguntas planteadas el autor se ve obligado a meterse en la vieja discusión sobre el carácter de la colonización y de los modos de producción formados en la Iberoamérica colonial. Analizando los enfoques más difundidos y examinando los argumentos de distintos participantes de la discusión, el autor formula su propia posición. Ésta, a pesar de sostener el carácter capitalista de la Conquista, queda muy lejos del postulado de A.G. Frank, según el cual la América Latina se convirtió en capitalista en cuanto su tierra pisó el pie del conquistador. Al contrario, el autor considera que para convertir a América en capitalista, primero, al capital europeo "emanado" al continente y, después, al capital criollo todavía les tocaba destruir, erradicar y reducir a cenizas en demasía, y al mismo tiempo - erigir también en demasía.

Qué es lo que lograron hacer en este sentido durante los tres siglos del coloniaje? Y qué es lo que le faltaba por acabar a la Emancipación latinoamericana?

Ir a la segunda parte.
El presente material se edita en Rebanadas de Realidad por gentileza de Yuri Nikolaev, Director de la Agencia de Información de Rusia RIA Novosti, en Argentina. Web / Correo
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