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El dinero no es el único instrumento de modernización económica
Por Vlad Grinkévich, RIA Novosti

Rebanadas de Realidad - RIA Novosti, 24/11/09.- El presidente de Rusia, Dmitri Medvedev, y el primer ministro ruso, Vladímir Putin, hablaron en el XI congreso del partido oficialista "Rusia Unida" el sábado pasado, 21 de noviembre de 2009. Ambos afirmaron que los compromisos adquiridos anteriormente siguen vigentes: Rusia necesita modernizar su economía y continuar mejorando el bienestar de la población, para lo cual debe garantizar un funcionamiento sostenido de empresas de importancia regional y nacional, incentivar las exportaciones de productos de alto contenido tecnológico, ampliar la demanda interna y luchar contra el desempleo.

En cuanto a los avances, según el Gobierno, son la ralentización de la inflación y la caída del Producto Interior Bruto (PIB). El PIB de Rusia no bajará en un 10 por ciento en 2009 como se pronosticaba, sino registrará una caída de 8 ó 8,5%, el aumento de precios no alcanzará el 10 por ciento tampoco y, según las previsiones, será un 9,6 por ciento (en comparación con el 13,3% del año pasado), anunció Vladímir Putin.

No obstante, la ralentización de la inflación y de la caída del PIB no es un mérito del Gobierno. Antes de la crisis las autoridades hacían muchos intentos de contener la subida de los precios. Sin embargo, aquellos intentos de frenar la inflación fracasaron. Y la actual desaceleración de los precios provocada por el ingreso del capital especulativo y la reducción de consumo, además de los factores estacionales, más bien muestra la existencia de los graves problemas de economía que de los avances.

La mejora del PIB depende en una medida extrema de la coyuntura mundial. Recordemos que el precio del petróleo se situó por encima de los 60 dólares por barril durante los últimos seis meses.

En cuanto a planes para el futuro, sólo podemos apoyar la iniciativa del gobierno de cambiar del modelo de economía dominada por sectores extractores a la innovadora. Sin embargo, declarando el intento de modernizar la economía las autoridades casi no hablan sobre los medios de esta modernización. Y sin saberlos es difícil estimar si son realizables los proyectos declarados. Vladímir Putin sólo afirma que el gobierno puede financiar el desarrollo científico y tecnológico: en 2010 se prevé asignar más de 400 mil millones de rublos (14 mil millones de dólares) para el desarrollo de las empresas instaladas en el sector de altas tecnologías.

De este monto más de 100 mil millones (3.5 mil millones de dólares) se destinan a los programas espaciales civiles; 96 mil millones de rublos (3.3 mil millones de dólares), para la industria nuclear; 22 mil millones de rublos (760 millones de dólares), para la industria aeronáutica.

Además, el año siguiente el gobierno destinará unos 60 mil millones de rublos (2 mil millones de dólares) para favorecer la exportación de nuevas tecnologías por medio de las garantías del Estado, 3 mil millones de rublos (100 millones de dólares) más cubrirán intereses de préstamos para la exportación. 13 mil millones de rublos (448 millones de dólares) se destinarán para mantener a una agencia pública que asegura contratos de comercio exterior.

Se asigna mucho dinero. Pero las finanzas de por sí no podrán modernizar la economía ni implantar innovaciones. "La condición indispensable para fomentar una economía innovadora es el mercado de la propiedad intelectual", explicó a RIA Novosti Evgueni Fiódorov, jefe del Comité parlamentario para política económica y libre empresa.

Según el diputado, la diferencia clave entre la economía innovadora y la que no lo es sólo consiste en la existencia o ausencia de tal mercado. El gobierno ruso sí asigna recursos para los trabajos de investigación y diseño y sólo exige presentar los justificantes de gastos, mientras en los países industrializados basta con presentar patentes y derechos sobre la propiedad intelectual. O sea, el producto que se puede vender.

Resulta que una empresa mediana de construcción alemana que cuenta con un poco más que mil empleados alcanza un volumen de negocio de mil millones de euros al año. En las empresas industriales de países europeos la cuota de la propiedad intelectual es de un 30-50 por ciento en comparación con un 0,3 por ciento en las empresas rusas.

Las autoridades no sólo deben exigir de los jefes de empresas industriales que renueven el equipo sino hacer todo lo posible para convertir la propiedad intelectual en mercancía. Y esto requiere una nueva base legislativa. Según Evgueni Fiodorov, el sistema tributario ruso, las normas aduaneras, la contabilidad, entre otras cosas, no favorecen el ingreso de la propiedad intelectual de valor a Rusia.

Al adquirir tecnologías, empresas rusas las importan indicando precios mucho más bajos que los reales y suministradores de tecnologías, obsesionados por las ganancias, sobrevaloran el coste del equipo industrial.

El Comité parlamentario para política económica y libre empresa planea presentar sus proposiciones sobre reforma de la legislación en enero de 2010. Sin embargo, en un país cuya legislación aún necesita medios para fomentar la nueva economía, los proyectos de modernización pueden degradar en una nueva forma de despilfarro de recursos presupuestarios.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDIRÁ OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

El presente material se edita en Rebanadas de Realidad por gentileza de Alexander Solovskiy, Director para América de Sur de la agencia rusa RIA-Novosti, Web / Correo