| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| OPINIONES / RIA-NOVOSTI / Web | |||||
| Detalles del apoyo internacional al plan de paz en Afganistán | |||||
| Por Piotr Goncharov, RIA Novosti | |||||
|
Rebanadas de Realidad - RIA Novosti, 23/07/10.- La conferencia internacional sobre Afganistán celebrada en Kabul ha sido un rotundo éxito. El éxito fundamentalmente ha radicado en que los representantes de los más de 60 países que asistieron a esta conferencia centraron su atención en cómo conseguir la estabilidad en Afganistán. Persiguiendo este objetivo, el foro aprobó el plan del actual presidente afgano, Hamid Karzai.
Sin embargo, no ha sido Karzai el autor intelectual de este programa, ya que el meollo de la cuestión está claro para todo el mundo desde hace tiempo. Los pasos necesarios para pacificar a Afganistán ya fueron perfilados durante el programa elaborado tras la "jirga de la paz", celebrada a principios de junio pasado en Kabul, y se resumen en "centrar todos los esfuerzos en la construcción de un nuevo Afganistán de paz, estable y próspero". Otras tesis de este documento también merecen la atención: "Hay que intentar la reconciliación". "Es necesario reintegrar a los talibán en la vida civil". "Es imposible lograr un consenso mediante la confrontación militar". "El gobierno debe aplicar una política de apertura con todos los movimientos extremistas, ofreciéndoles reconocer sus derechos civiles". La última tesis del programa coincide con el lema de la conferencia internacional sobre Afganistán celebrada en Kabul y puede equipararse en importancia con la postura de la OTAN anunciada por su secretario general, Anders Fogh Rasmussen: los insurgentes se equivocan si creen que llegará el día cuando nos retiremos de Afganistán. Los participantes en la conferencia aprobaron el plan de Karzai, a pesar de todos las reticencias, a pesar de que la comunidad internacional ya esta harta de la guerra en Afganistán y dispuesta a retirarse del país cuanto antes mejor. A pesar de que, pasados nueve años desde su inicio, ningún gobierno occidental es capaz de explicarle a su electorado cuáles son los objetivos que persiguen en Afganistán. Los participantes en la conferencia han aprobado el plan de Karzai, a pesar de que algunos de los países que prestan ayuda económica, incluido EEUU, se han comprometido a no destinar a Afganistán ni un dólar antes de asegurarse de que "el dinero de sus contribuyentes no sirve para alimentar a los funcionarios corruptos del gobierno afgano, a los narcotraficantes y a los terroristas". El plan aprobado por el foro es, en esencia, un programa de reconciliación nacional. Kabul intenta aplicar esta política en tres principales direcciones. La primera tarea es reforzar la seguridad nacional y los organismos de poder civil que deben desempeñar un papel importante en la construcción de la paz y la reintegración de los talibán y elementos desorientados de la sociedad. Las dos últimas tareas son habituales en programas de este tipo. Se trata de las condiciones necesarias para construir "un Afganistán de paz, estable y próspero" y la coordinación del funcionamiento de mecanismos locales, regionales e internacionales para lograr la paz y estabilidad. Es importante que Kabul tenga claras las prioridades en el diseño de las perspectivas estratégicas. La conferencia de Kabul también puso los puntos sobre las íes en la principal cuestión del problema afgano, es decir, fijó los plazos de la retirada del contingente militar de EEUU y la OTAN de Afganistán y determinó el momento y el modo en que el ejército y la policía afganos deben asumir el control de la situación en el país. Según anunció el presidente Hamid Karzai durante la inauguración del foro, las autoridades afganas estarán dispuestas para asumir la responsabilidad de la seguridad y para realizar programas nacionales en 2014. Parece demasiado pronto. Es muy posible que Hamid Karzai lo haya hecho para no disgustar a los contribuyentes occidentales. Ya que es bastante improbable que dentro de tres ó cuatro años el ejército y la policía afganos sean capaces de controlar la situación en las 34 provincias del país. A juzgar por todo, el año 2014 es simplemente una fecha convencional para iniciar el establecimiento del control del poder central afgano sobre todas las provincias del país, con la ayuda de EEUU y la OTAN. Así las cosas, no por casualidad declaró Rasmussen que no cabe esperar que las tropas internacionales se retiren de Afganistán en 2014. Su retirada dependerá de la situación en el país. Esta postura fue apoyada por la mayoría de los miembros de la OTAN y varios países que integran la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF). Es decir, no se trata del fin del proceso sino el inicio del mismo que llevará a traspasar el poder y control sobre el país al gobierno afgano. Por lo que respecta a la duración de este proceso, el tiempo lo dirá... A pesar de las declaraciones mesuradas de la secretaria de Estado de EEUU sobre el inicio de la retirada de las tropas estadounidenses en julio de 2011, hechas de cara a la opinión pública, el camino tomado por EEUU y la OTAN ya nos permite mirar con optimismo al futuro de Afganistán. Y este es el principal éxito de la conferencia de Kabul. La propia conferencia ya ha pasado a la historia, pero las tareas que planteó para estabilizar la situación en Afganistán y los plazos que estipuló para su realización, a partir de ahora serán objeto de una atención especial. Hay muchos ejemplos de declaraciones similares que quedaron en agua de borrajas... Kabul empezó a desempeñar un papel primordial en la determinación de prioridades en la estrategia nacional tras el discurso de investidura (noviembre de 2009) de Karzai. El entonces nuevo presidente anunció que "el gobierno afgano prioriza la paz y reconciliación nacional". Luego, la "jirga de la paz" tomó la decisión de entablar negociaciones con la oposición y frenar la violencia. Esta decisión fue tomada a pesar de que Occidente haya mostrado su rechazo a las citadas negociaciones. La reciente conferencia de Kabul concedió a Karzai el derecho a hacer realidad su programa. Sea lo que fuere, todo dependerá de las fuerzas y recursos que tenga a su disposición el nuevo Comandante de las tropas de EEUU y la OTAN en Afganistán, el general David Petraeus. Si no son suficientes, ya se puede pronosticar el resultado. ¿Cuál es? Stanley McChrystal, lo sabe bien... LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI |
|||||
| El presente material se edita en Rebanadas de Realidad por gentileza de Alexander Solovskiy, Director para América de Sur de la agencia rusa RIA-Novosti, Web / Correo | |||||