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La historia de S&P es una lección para el mundo
Por María Selivánova, RIA Novosti

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Rebanadas de Realidad - RIA Novosti, 01/09/11.- El pasado 23 de agosto dimitió el presidente de la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's (S&P) Deven Sharma, dos semanas después de que, por primera vez en la historia, la agencia rebajara a "negativa" la perspectiva de los bonos del gobierno de Estados Unidos.

Deven Sharma

La dimisión de Sharma no significa que las agencias de calificación de riesgos dejen de tener problemas. Entretanto, a Rusia importa mucho el comportamiento y estado de ánimo de las mismas ya que próximamente planea pedir numerosos préstamos, señalan los expertos.

Sharma, que el pasado 5 de agosto retiró a EEUU la máxima categoría de fiabilidad, abandonará la compañía a finales de este año, informó el diario The Wall Street Journal citando una fuente fidedigna.

Sharma ocupó la presidencia de S& P desde el 2007 y será sustituido el próximo 12 de septiembre por Douglas Peterson, directivo del banco estadounidense Citigroup.

La decisión sobre el reajuste de la dirección de S&P fue hecha pública tan sólo dos semanas después de que la misma hubiera rebajado la categoría máxima de EEUU “AAA” hasta “AA+” debido al crecimiento del déficit presupuestario del país. Aunque la fuente del periódico The Wall Street Journal afirma que la decisión sobre la retirada de Sharma había sido tomado mucho antes.

El Nuevo Mundo inspecciona la actividad de las agencias

Las altas calificaciones de crédito de las tres agencias más importantes - S&P, Moody’s y Fitch – es una especie de marca de calidad para los valores tanto estatales como corporativos.

Las tienen en cuenta inversores de todo el mundo a la hora de planear las operaciones. Las altas calificaciones crediticias permiten a los estados y a las empresas acceder a préstamos en condiciones más ventajosas.

Sin embargo, los pronósticos emitidos no siempre son fiables. Por ejemplo, en 2008 muchos inversores acusaron a las agencias de calificación de crédito de no haber avisado la próxima quiebra de las agencias hipotecarias Fannie Mae y Fraddie Mac, y, en general, la burbuja hipotecaria en el mercado estadounidense, que sumió al mundo en la crisis.

Las evaluaciones máximas del banco Lehman Brothers, cuyo colapso dio inicio al fracaso financiero del 2008, fueron rebajadas por las agencias justo antes de que se hubiera declarado en bancarrota.

Tras la escandalosa rebaja de la calificación de solvencia de EEUU el 5 de agosto, los reguladores estadounidenses abrieron la investigación sobre los mecanismos usados por S&P para emitir calificaciones nacionales y sobre la posibilidad de filtración de la información interna.

Fuentes de Wall Street afirman que los rumores empezaron a circular en la bolsa por la mañana del viernes, el 5 de agosto, mientras la decisión de S&P fue públicada por la tarde, tras el cierre de los mercados estadounidenses.

Además, la Tesorería de EEUU, antes de conocer la noticia de la rebaja de calificación, había encontrado en los cálculos de S&P un error de 2 billones de dólares, lo cual no aumentó precisamente la confianza en la agencia. En cambio, la propia empresa rechaza rotundamente la posibilidad de las filtraciones o manipulación premeditada de los mercados.

El Viejo Mundo también tiene quejas

Los europeos también tienen pretensiones a las agencias de calificación. En julio de 2011, el ministro de Asuntos Exteriores de Grecia, Stavros Lambrinidis, calificó de “locura” la actuación de las mismas durante la crisis de deuda en la zona de euro.

Según el ministro, las calificaciones de Moody's y S&P contribuyeron a empeorar la situación en Grecia, ya de por sí complicada.

Estas acusaciones sonaron en respuesta a la rebaja de la calificación de los bonos del Gobierno de Portugal de la nota BA2 a la BAA1, es decir por debajo del grado de inversión. Asimismo, S&P declaró que la refinanciación de la deuda griega llevará a la suspensión parcial de pagos.

La Fiscalía de la ciudad de Trani, situada en el sur de Italia, sospecha a Moody's y S&P de manipular el mercado, revelación de la información confidencial y especulaciones de bolsa, comunicó a principios de agosto el diario italiano La Stampa. Según los jueces de instrucción de Trani, las agencias de calificación difundieron informes negativos “infundados” sobre la deuda soberana de Italia y la estabilidad del sistema bancario nacional que llevaron a las especulaciones y altibajos en el mercado financiero.

Al final, la cancillera alemana Angela Merkel exhortó a los países de Europa a constituir una agencia de calificaciones de riesgo europea que evaluará la situación económica de diferentes estados más objetivamente.

¿Quién tiene la culpa?

Los expertos consideran injustas las acusaciones de que las agencias de calificación crediticia provocaron el colapso del mercado de fondos y agravaron los problemas económicos de algunos países europeos.

“La culpa, la tienen los gobiernos, - explica a RIA Novosti el economista jefe de Deutsche Bank en Rusia, Yarosláv Lisovólik. – Es muy fácil endosar la culpa de la crisis a las agencias calificadoras, pero la mayor parte de la responsabilidad la tienen los propios reguladores”.

Cabe señalar que la presión sobre las agencias de calificación se acentuó cuando surgieron problemas con las deudas públicas de los estados, señala la economista jefe del banco ruso Alfa-Bank, Natalia Orlova. Hasta entonces, los gobiernos no habían estado tan pendientes de las calificaciones, según la experta.

“Ahora todos los países intentan eliminar los factores de riesgo, uno de los cuales son las notas de las agencias de calificación, - explicó Natalia Orlova a RIA Novosti. – Los mercados ahora son muy inestables, por eso las decisiones de las agencias crean un ambiente tempestuoso”. Además, dice Orlova, no se puede afirmar que la nueva ola de la crisis económica empezó por una calificación de las agencias.

El negocio basado en la reputación

La presión sobre las agencias de calificación de riesgos podrá hacer que disminuya la importancia de sus evaluaciones para los inversores.

“Si existe un conflicto entre actuar partiendo del estado real de las cosas o de los intereses políticos, las agencias, seguramente, elegirán la segunda opción, - supone Orlova. – Para su reputación esto representará un grave problema”.

Difícilmente se puede afirmar que las agencias de calificación son una fuerza real que manipula la opinión de los mercados ya que el mismo concepto “opinión de mercados” es muy inexacto, explica la analista.

“Las notas de las agencias permitían entender el ambiente en los mercados. Ahora, desde luego, su importancia como tales indicadores disminuirá”, concluye Orlova.

Entretanto, el economista jefe de la inversora rusa Troika-Dialog, Antón Struchenevski, cree que la importancia de las calificaciones seguirá siendo alta “ya que hace falta algún punto de referencia”. Ahora simplemente no existe otro tipo de evaluación de valores para los inversores.

A pesar de los problemas que están teniendo la agencias calificadoras, conservarán su importancia para los inversores e influirán en la elección de éstos a la hora de comprar activos, confirma Yarosláv Lisovólik. “No creo que sus posiciones se hayan debilitado mucho tras la dimisión del presidente de S&P”, - dijo.

Rusia necesita inversores

Antón Struchenevski recuerda que Rusia planea pedir muchos préstamos próximamente. De las calificaciones de crédito, emitidas por la agencias, dependerá la rentabilidad de los fondos captados. “Es un factor clave”, - anotó el experto.

También determinarán la calidad crediticia de valores corporativos. “Por ejemplo, el acceso a la refinanciación del Banco Central de Rusia depende de la calidad crediticia de un banco concreto, - explica Natalia Orlova. – Si supera el umbral establecido por el Banco Central, tendrá acceso a los créditos sin aval, si no, no lo tendrá”. El precio de los préstamos para las empresas también depende de la calificación de su solvencia.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

El presente material se edita en Rebanadas de Realidad por gentileza de Alexander Solovskiy, Director para América del Sur de la agencia rusa RIA-Novosti, Web / Correo