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La Segunda Guerra Mundial mes a mes. Mayo de 1942
Por Serguéi Varshávchik, RIA Novosti

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La Segunda Guerra Mundial mes a mes. Abril de 1942 - Por Serguéi Varshávchik

Rebanadas de Realidad - RIA-Novosti, 16/05/12.- Mayo de 1942 fue el 33º mes de la Segunda Guerra Mundial.

Durante este mes, las tropas soviéticas sufrieron serias derrotas y perdieron la iniciativa estratégica. En 1942, la Wehrmacht logró avanzar con su ofensiva lo más lejos posible hacia el Este, hasta la región del Cáucaso y la ciudad de Stalingrado (actual Volgogrado, a orillas del Volga). Mientras, en el Océano Pacífico, continuaban los combates encarnizados entre las tropas de los Aliados y los japoneses.

Erich von Manstein ataca el Frente de Crimea

Los principales acontecimientos que tuvieron lugar en mayo de 1942 se desarrollaron en la parte sur del frente soviético-alemán, en Crimea y cerca de la ciudad de Járkov (Ucrania).

El 8 de mayo, el 11º Ejército alemán, encabezado por el general Erich von Manstein, lanzó una ofensiva en la península de Kerch contra el Frente soviético de Crimea. La operación alemana denominada ‘Caza de avutardas’ cogió de improviso a las unidades soviéticas, debilitadas por las ofensivas anteriores y que no habían tenido éxito desde enero a abril de 1942.

Manstein tuvo que limpiar la península de Kerch de las tropas enemigas con el fin de lanzar una ofensiva contra la ciudad de Sebastópol, una verdadera fortaleza que ya resistió en noviembre de 1941.

Al contrario, la misión del Frente soviético de Crimea bajo el mando del general Kozlov y desplegado en la parte oriental de la península de Crimea fue al menos atraer la atención de las fuerzas enemigas para impedirles a atacar Sebastópol y hacer todo lo posible para limpiar la península de tropas nazis.

Manstein entendía perfectamente que no tendría éxito en caso de que lanzara una ofensiva directa contra las posiciones del Frente de Crimea reforzadas durante los últimos meses. Además, las unidades encabezadas por Kozlov gozaban de superioridad numérica.

Pero Erich von Manstein fue uno de los mejores jefes militares de Alemania. Fue él quién propuso lanzar una ofensiva en las intransitables Ardenas, lo que conllevó la derrota de Francia en 1940. La situación se agravaba por la autoridad absoluta de Manstein ante sus unidades subordinadas, mientras que en el Frente de Crimea, de hecho, había dos Comandantes. Los altos oficiales del Estado Mayor del Frente no sabían qué órdenes debían cumplir, las que daba Kozlov o las que partían de Lev Mejlis, representante del Gran Cuartel General, el comisario del Ejército de primer rango, lo que equivalía a general del Ejército.

Mejlis fue un hombre de carácter autoritario y voluntarista que se desentendía no sólo de las disposiciones de Kozlov, sino también de las de su jefe directo, el Comandante en la zona del Cáucaso y mariscal Semión Budionny, afirmando que se subordinaba directamente al líder soviético y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de la URSS, Iósif Stalin.

Ofensiva inesperada

Finalmente, Manstein atacó en dirección sur, en la zona donde no se esperaba una ofensiva alemana. El general nazi reforzó sus acciones con tropas de desembarco y ordenó bombardear los Estados Mayores de las unidades soviéticas, que durante mucho tiempo no habían cambiado de posición. El Comandante del 51º Ejército, el general Lvov, falleció durante un bombardeo. Al romper la línea de defensa, los alemanes se dirigieron hacia el Norte cortando los caminos para la retirada al 47º y 51º Ejércitos soviéticos. Las tropas de desembarco transportadas por aire a la retaguardia del 44º Ejército soviético agravaron la situación aún más.

El 13 de mayo, el Frente de Crimea se rindió. En la noche del 13 al 14 de mayo se ordenó evacuar a las tropas soviéticas de la península de Kerch. Pasado poco tiempo, el número de muertos, heridos y prisioneros en las unidades al mando de Kozlov superó las 160.000 personas. Se logró transportar a la península de Tamán, en la región de Krasondar, a orillas del Mar Negro, a unos 140.000 soldados y jefes. Las pérdidas oficiales de Alemania ascendían a unos 10.000 soldados y oficiales.

La derrota de las unidades soviéticas en la península de Kerch no solo dio a los alemanes la posibilidad de asaltar a la ciudad de Sebastópol y tomarla en poco tiempo, sino que también les abrió un camino más corto hacia la región del Cáucaso, a través del estrecho de Kerch y la península de Tamán.

Conforme a la decisión del Gran Cuartel General –es decir, del propio Stalin– el Frente de Crimea se disolvió y sus dirigentes fueron sentenciados a la degradación de sus cargos y rangos.

En particular, Mejlis fue destituido de su cargo de viceministro de Defensa de la URSS y jefe de la Dirección General de Política en el Estado Mayor Ejército Rojo y nombrado Comandante de Cuerpo. Kozlov fue degradado de comisario del Frente al general mayor.

Cerco de Barvenkovski

La situación fue más grave en el enclave de Járkov, donde el 12 de mayo los Frentes de Briansk, Sur-Oeste y Sur del Ejército Rojo lanzaron una ofensiva con el fin de apretar al Grupo de Ejércitos Sur contra el mar de Azov y derrotar al enemigo.

Al inicio, la ofensiva tuvo éxito. Las tropas soviéticas lograron romper la defensa alemana en varias zonas, lo que hizo posible la participación de varios Ejércitos soviéticos.

El pánico empezó a cundir en el Estado Mayor del Grupo de Ejércitos Sur. En particular, el jefe del Grupo, Fedor von Bock, empezó a dudar en las capacidades del 1º Ejército blindado del general Ewald von Kleist de detener la ofensiva soviética en las proximidades de Járkov.

Pero el jefe del Estado Mayor General del Ejército de Tierra alemán, el general Franz Halder, convenció a Bock de la necesidad de este ataque. Y tuvo razón, según demostraron los acontecimientos posteriores. La ofensiva lanzada el 17 de mayo por los carros de combate del general Ewald von Kleist en la retaguardia de las unidades atacantes del Ejército Rojo rompió la línea de defensa del Frente Sur y cortó los caminos para la retirada a las tropas soviéticas.

Al día siguiente, el 18 de mayo, el jefe interino del Estado Mayor, el general Vasilevski, propuso al Gran Cuartel General retirar las tropas desde esta zona, pero Stalin se negó a hacerlo. Como resultado, hacia el 25 de mayo un gran número de los soldados soviéticos cayeron en el cerco de Barvenkovski, una barrera que intentaron romper en vano hasta las finales del mes.

Cercos en el Sur y en el Norte

Después de tantos combates encarnizados, que continuaron durante tres semanas, el número de muertos, heridos y prisioneros del Ejército Rojo ascendía a unas 270.000 personas.

Los alemanes lograron romper rápidamente la defensa de las tropas soviéticas entre otras cosas porque las unidades del Ejército Rojo formaban una línea amplia y no disponían de reservas en la retaguardia. La profundidad de la defensa táctica no superaba los tres o cuatro kilómetros y fue poco organizada desde el punto de vista de la ingeniería.

Según el mariscal Bagramián, que en aquella época ocupaba el cargo de jefe del Estado Mayor del Frente Sur-Este, la responsabilidad la asumían también los dirigentes del Frente del Sur, incluido su Comandante, el general Malinovski, responsable de que una gran parte de sus fuerzas no estuviese preparada para repeler la contraofensiva de los alemanes.

Tras la derrota de las unidades soviéticas cerca de Járkov, la Wehrmacht obtuvo la posibilidad de lanzar una ofensiva estratégica hacia la parte sur del frente soviético-alemán, cosa que realizó en verano de 1942.

La lucha con el enemigo en el Norte de la URSS y en el Frente de Leningrado (actual San Petersburgo) continuó también. Durante mayo de 1942, allí se cerraba el cerco alrededor del 2º Ejército soviético de choque. Cuando la bandera del Ejército fue enviada a la retaguardia con un avión, empezó la agonía de la unidad.

El Ejército empezó a retirarse hacia un “corredor” cerca de Miasnoi Bor, donde se libraron duros combates. El 30 de mayo, la Wehrmacht lanzó una ofensiva con apoyo de bombarderos y aviones de asalto, y al día siguiente cerraron el “corredor”. Más de 40.000 ciudadanos soviéticos quedaron en el cerco.

Lucha de gigantes

Mientras grandes combates terrestres se libraban en Europa, en otros teatros de operaciones de la Segunda Guerra Mundial tuvieron lugar, ante todo, batallas navales.

Existía la necesidad de aplacar una de las fuerzas ofensivas de Japón, su Armada.

Del 4 a 8 de mayo en el mar del Coral se libró el mayor combate entre las flotillas japonesas y estadounidenses. Cada una de las partes perdió un portaaviones, un destructor y varias decenas de aviones. Los Aliados perdieron a 600 personas y los japoneses a 900. Aquel combate finalizó con la derrota de Japón, que tuvo que abandonar los planes de tomar la capital de Nueva Guinea.

Las tropas niponas tuvieron más éxito en las batallas terrestres. El 1 de mayo se tomó la segunda ciudad más importante de Birmania, Mandalay, y el 5 de mayo se apoderaron de una fortaleza en Filipinas.

El 5 de mayo empezó -a cargo de las Fuerzas Armadas de Gran Bretaña, Australia y la Unión Africana- la operación ‘Acorazado’ para tomar a Madagascar, que pertenecía a la Francia de Vichy y donde se había estableció una administración pronazi que colaboraba con Hitler y le apoyaba.

El objetivo principal fue impedir la posible creación en la isla de la base naval de Japón. Las tropas japonesas opusieron una tenaz resistencia que fue superada tras varios meses.

En las batallas que continuaron hasta el 6 de noviembre de 1942, ambas partes perdieron poco más de 250 personas.

En África del Norte, el Ejército blindado ‘África’, bajo el mando del general Erwin Rommel, lanzó una nueva ofensiva. En la noche del 26 al 27 de mayo, el célebre ‘Zorro del Desierto’, como se le llamaba a Rommel, atacó las posiciones británicas cerca la ciudad portuaria de Tobruk, en el este de Libia, y las rompió. Pero la propia ciudad de Tobruk se rindió después de casi un mes.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

El presente material se edita en Rebanadas de Realidad por gentileza de Alexander Solovskiy, Director para América del Sur de la agencia rusa RIA-Novosti, Web / Correo