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Rebanadas
de Realidad
- ACTRAV, Perú, 19/12/08.- En
el marco de la Jornada Tripartita de Empleo Juvenil, desde la perspectiva
y buenas prácticas de las Centrales Sindicales, los y las jóvenes sindicalistas
de América Latina y el Caribe presentes, en compromiso con la defensa
de los derechos laborales, la libertad sindical, la negociación colectiva
y el trabajo decente, emitimos la siguiente declaración:
"Es deseable
que una sociedad haga lo necesario para que sus jóvenes tengan el
máximo de opciones y la mayor libertad posible para realizarse como
personas, a través de una mejor inserción laboral; especialmente en
una región donde el desempleo, la desigualdad y la pobreza hieren
a tantos hombres y mujeres". (1)
Según datos de la
Organización Internacional del Trabajo, las personas jóvenes de Latinoamérica
y el Caribe enfrentan tasas de desempleo mucho mayores que las personas
adultas. Entre los desempleados, las y los jóvenes representan el 46%
del total (10 millones). Por otra parte, la precariedad en los mercados
laborales de la región afecta a dos de cada tres trabajadores jóvenes.
Estas cifras revelan
una problemática cada vez más creciente en la región, el acceso al empleo
es más restringido a las personas jóvenes y las condiciones son cada
vez más precarias e informales en el empleo juvenil.
Preocupados/as por
esta situación, los y las jóvenes consideramos pertinente profundizar
en las políticas públicas de empleo juvenil en los países de América
Latina y el Caribe, en consideración a:
- El reconocimiento
de la importancia de la participación de los distintos actores sociales,
especialmente de personas jóvenes y sindicalistas, en el diseño de
las políticas públicas.
- El establecimiento
de espacios tripartitos de diálogo social efectivos como la única
forma de lograr la consecución de los objetivos que se propongan.
La implementación de mesas de diálogo para el diseño de las políticas
y el desarrollo de instituciones o espacios tripartitos para el control
en la implementación de las mismas son considerandos ineludibles para
garantizar el pleno disfrute de los derechos de los y las trabajadores
jóvenes.
- La necesaria
articulación y desarrollo de las políticas económicas, educativas,
productivas, sociales y naturalmente laborales. La misma permitirá
el enriquecimiento de los procesos desde las diferentes visiones que
representan la realidad de las y los jóvenes desde sus diversas dinámicas.
Dicha articulación
no puede desconocer en primera medida, la estructura productiva del
país o región -el país productivo que se pretende alcanzar-; el sistema
económico imperante -y el que se quiera-; el desarrollo de las políticas
educativas, sociales y laborales.
- La aceptación
del natural vínculo entre el mundo del trabajo y la educación. La
formación para el trabajo y en el trabajo, debe ser integral. Es decir,
no sólo formar para la tarea sino formar a la persona en sus derechos
humanos (especialmente civiles y laborales).
- La atención sobre
la diversidad de colectivos y expresiones juveniles. Debido a la existencia
de diversos colectivos, algunos más vulnerables que otros, se requiere
de políticas diferenciadas para mejorar la calidad de vida de los
mismos. Entre otras problemáticas es pertinente adentrarnos más en
las siguientes: jóvenes rurales, trabajadores informales, GLBT, jóvenes
con vulnerabilidad socio económica.
El fin último de
estas políticas es la generación de Trabajo Decente para los y las jóvenes
de Latinoamérica y el Caribe.
Entendemos por trabajo
decente aquel que promueve los derechos laborales, la igualdad de oportunidades
en el empleo, salario acorde a la tarea y en función de los laudos mínimos
y con promoción de diálogo social.
"La normativa
laboral asume que una vez incorporado el joven al mundo del trabajo,
debe gozar de los mismos derechos y deberes de cualquier trabajador
y, por tanto, ser tratado en condiciones de igualdad en el más amplio
concepto del término, pues el hecho de ser joven desde el punto de
vista de la regulación, no lo convierte en un trabajador diferente."
(2)
Por lo tanto, las
y los jóvenes sindicalistas latinoamericanos y del Caribe demandamos:
- Un sistema integral
de políticas públicas de empleo juvenil en la región que garantice
el acceso a oportunidades formativas y empleos decentes, con programas
específicos para sectores vulnerables, apoyados en el Diálogo Social
- Fortalecimiento
de la formación académica que sirva como medio para acceder a empleos
dignos.
- La creación de
un observatorio regional que brinde monitoreo a las políticas públicas
sobre juventud y empleo, tomando en cuenta la diferencia entre las
condiciones laborales presentes en lo urbano y lo rural.
- Medidas de creación
de empleos decentes para las personas jóvenes con un enfoque ambiental.
- Un sistema salarial
igualitario que pague igual salario por igual trabajo.
- Políticas que
reconozcan la diversidad presente en la juventud y sancionen cualquier
forma de discriminación e intolerancia.
- Canales de difusión
de información sobre derechos laborales y juventud.
Asunción,
Paraguay, 11 de diciembre del 2008
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