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OPINIÓN - ARGENTINA

La hipocresía de Mr. Williams, sobre el casamiento de niñas palestinas

Por Suhail Hani Daher Akel, Primer Embajador del Estado de Palestina en la Argentina

Artículos de Suhail Hani Daher Akel editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 17/12/09.- La alquimia de Internet se saturó en estos meses con el texto del periodista estadounidense Paúl L. Williams, sobre el “Casamiento de niñas palestinas de 6 a 10 años en Gaza–Casamiento musulmán masivo”. Sus aseveraciones carecen de sensibilidad. Son detestables, difamantes y mentirosas. Conocido fanático anti-musulmán y anti-árabe enquistado en el lobby sionista estadounidense, Williams, irradió su fatídica carga antisemita contra el semita pueblo palestino.

Niñas palestinas con los cónyuges de sus madres.

Con la pluma cargada de odio, desarrolló su artículo con apoyatura de una muestra fotográfica calibradamente montada sobre intereses espurios. Blasfemando al Islam, al profeta Mahoma y a la moral del pueblo palestino.

Si bien, no es en todos los casos, los formales casamientos entre los adolescentes palestinos de 13, 14 0 15 años en adelante, son usuales. Fue una forma de protección. Fue el necesario inicio temprano de grandes familias y el procrear vida desde la convicción profética del mártir palestino Jesús: “dar vida y en abundancia”. Esencial para el pueblo palestino en su experiencia de supervivencia a través de miles de años en una tierra azotada por los muchos ocupantes de turno.

Para garantizar el sostenimiento de un pueblo que se intentó diezmar y bórralo de la faz de la tierra, fundamentalmente, a partir de la presencia sionista en Palestina, el mártir presidente Yasser Arafat, solía decir: “Cada familia palestina debe tener al menos 12 hijos”. La eclosión demográfica fue preocupante. La terrorista sionista ucraniana Golda Mabovitz (Golda Meir) en 1962, como premier israelí, expresó: “no le temo a los fedayines (guerrilleros), sino al vientre de las mujeres palestinas”.

Hoy, el enemigo de la potencia ocupante israelí es el crecimiento de natalidad palestino que se estima 10 a 1 con respecto al israelí. Como ejemplo. En los primeros 9 meses de la Intifada de 1987, en Gaza, sobre una población de 1 millón de habitantes, Israel mató a 97 palestinos, al mismo tiempo, nacieron 4.187 palestinos, gracias a esos briosos casamientos jóvenes.

La maquinara mediática sionista-israelí mediante las deshonestas plumas serviles, en este caso, contra el movimiento Hamas, ya no les alcanzó con acusarlos de terroristas, sino era necesario difamarlos y agraviarlos para quitarles credibilidad en el marco de sus legítimos derechos a la resistencia contra la criminal ocupación.

Las bodas en cuestión se celebraron meses después de la invasión israelí a Gaza (27/12/2008-18/1/2009). El gobierno de Hamas, preocupado, dio lugar a que las viudas de los mártires en el marco de la ‘ley islámica’ puedan casarse nuevamente con el familiar más cercano del marido mártir, para reconstruir sus vidas, sentirse cuidadas y dar vida (‘la ley religiosa judía’ es similar en los conceptos). Las pequeñas niñas palestinas tomadas de la mano por los cónyuges de sus madres durante los enlaces masivos que tuvieron lugar en agosto de 2009, sus fotos, fueron malintencionadamente utilizadas como el casamiento de las propias chiquillas.

La administración de Hamas, pagó a cada una de las familias hambreadas y martirizadas $2.000 dólares para rehacer sus familias. Y a quienes Israel demolió sus casas (4.150), les entregaron $15.000 dólares para reconstruirlas del modo más humilde.

La filosofía de vida y la actitud humanitaria palestina es diametralmente opuesta con la hipocresía y el escrito de Mr. Williams, un predicador de las oscuras iglesias cristianas-sionistas estadounidenses, al relatar, además, que: “Hamas pagó $500 dólares para cada casamiento con esas 450 niñas palestinas de 6 y 8 años con hombres que triplicaban su edad” (thelastcrusade.org, 24/8/2009).

Desde aquella persecución del ocupante rey hebreo Herodes, para asesinar al recién nacido niño Jesús, el 28 de diciembre del año 1, matando a centenares de niños palestinos entre Jerusalem y Belén, hasta la actual ocupación israelí que mató a miles de niños, la vida de la infancia palestina siempre fue muy trágica. Esencialmente en estas ultimas seis décadas.