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Esperanzas truncadas (Parte I)

"Algún día serán derrotadas las oscuras fuerzas que hoy oprimen al mundo subyugado y colonial. Deseo que se mantengan las conquistas populares de la Revolución de Octubre.", Jacobo Arbenz, 27 de junio de 1954.
Por Miguel Ángel Albizures (*)

Artículos de Miguel Ángel Albizures editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Ciudad de Guatemala, 22/10/08.- Hay que imaginarse cómo se sentían aquellos millares de obreros, campesinos, intelectuales y gente del pueblo que habían acompañado a los dos gobiernos revolucionarios, al escuchar la cadena de radio donde Jacobo Arbenz Guzmán pronunciaba las trágicas palabras que intentaban sembrar esperanza, que intentaban animar a continuar la lucha por las conquistas logradas en los diez años que representaron un salto histórico en la vida política, económica, social y cultural del país.

Imaginemos también, el tremendo dolor que embargó a Jacobo Arbenz cuando tomó la decisión de dirigirse a su pueblo aquel fatídico 27 de junio de 1954 y expresarle: "Asumí la presidencia con una fe profunda en el sistema democrático, en la libertad y en la posibilidad de lograr la independencia económica para Guatemala."... "Algún día serán derrotadas las oscuras fuerzas que hoy oprimen al mundo subyugado y colonial. Deseo que se mantengan las conquistas populares de la Revolución de Octubre."

Con ello se refería al proyecto de gobierno democrático popular, cuyos objetivos centrales eran: Convertir a nuestro país de una nación dependiente y de economía semicolonial, en un país económicamente independiente, moderno y capitalista; La industrialización del país, que no puede realizarse sin reforma agraria y la elevación del nivel de vida del pueblo. Además, el gobierno se proponía tres proyectos centrales: La construcción de la Hidroeléctrica Jurún Marinalá, frente al monopolio de la electricidad, la carretera al Atlántico y el Puerto Santo Tomas, en Izabal. Pero, sobre todo, la realización de la Reforma Agraria.

Sin embargo, los derechos, conquistas y esperanzas de ese pueblo que le eligió y le escuchaba, fueron pisoteadas por las botas militares de quienes poco o nada les importó ponerse al servicio de una potencia extranjera y de una burguesía industrial y agroexportadora que, hasta la fecha, mantiene los resabios del atraso. Prueba de ello no sólo son las condiciones infrahumanas en las bananeras de Izabal, sino la actual situación del agro, donde se cierne la hambruna, se producen las invasiones y los desalojos violentos, aspectos que Arbenz trató de transformar a partir del Decreto 900 - Ley de Reforma Agraria, contra el cual pusieron el grito en el cielo los grandes terratenientes, el imperialismo y los cachurecos del país.

Explicar las razones del revés histórico y las de la renuncia de Arbenz no es tarea fácil, y por eso hay que recurrir a quienes estuvieron cerca de él en esos momentos y a quienes fueron parte fundamental de los dos gobiernos revolucionarios. Muchos nos seguimos preguntando por qué no se defendieron las conquistas revolucionarias y qué representó ese golpe para el pueblo. Manuel Galich, quien fuera el verbo de la Revolución, maestro ejemplar, escritor, dramaturgo, Ministro de Educación y diputado al Congreso, dice que "el derrumbe sin lucha en 1954 fue el peor desastre que el pueblo de Guatemala haya sufrido en la historia moderna".

Según el tipógrafo Alberto Cardoza (Mario Sánchez), dirigente sindical de esa época: "Fuimos los trabajadores, contando con la lealtad de un sector del ejército dirigido por Arbenz, quienes nos fajamos a tiros con los alzados en la ciudad capital por espacio de 24 horas." Y, según Antonio Obando Sánchez, carpintero y dirigente sindical, "...cuando la invasión, fuimos a los cuarteles y no nos dieron las armas, regresamos con Arbenz y él nos preguntó ¿qué pasa? Déjenlo en mis manos, porque voy a ordenar que se las entreguen. Precisamente ahí estuvo el error de Arbenz, confió en el ejército y el ejército lo traicionó."

(*) Periodista guatemalteco; miembro de la Asociación de Periodistas; trabaja en la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Guatemala, (FANDEGUA); columnista del diario El Periódico y ex Secretario General de la Central Nacional de Trabajares (CNT).