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Cuando la tierra se subleva

Oro impuro, la nueva película de Solanas desnuda el saqueo minero en Argentina.
Por Inés Hayes

Artículos de América XXI editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - América XXI, Buenos Aires, 02/10/09.- Estreno: luego de más de un año de trabajo fílmico y de investigación, el 10 de septiembre se estrenó en Argentina la sexta película de la saga documental del director Fernando Solanas. Con entrevistas a luchadores sociales, habitantes de las zonas linderas a las minas y funcionarios, esta primera parte de la entrega detalla con precisión el saqueo de los recursos naturales llevado adelante por las transnacionales mineras en complicidad con los gobiernos de Menem, Kirchner y Fernández. “En Potosí, los españoles se llevaron casi toda la riqueza en 400 años. Ahora, con la tecnología actual, en 40 años nos limpian hasta los huesos”, afirma uno de los entrevistados en la película.

“Dicen que tierras adentro hay un lugar de donde sacan infinitésimo oro”. Con esta cita de Sebastián Gaboto comienza Tierra Sublevada, Oro Impuro. En 90 minutos de proyección, la película, coproducida por Villa del Cine de Caracas, detalla el saqueo que desde los gobiernos de Carlos Menem, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sufren las tierras del Noroeste del país. Argentina es la sexta reserva minera del mundo. Desde las reformas a la Ley Minera de 1994, cuando se les concedió a las provincias autonomía para manejar a su antojo los recursos naturales, se han otorgado más de 100 concesiones a las multinacionales. “A Catamarca no le queda nada”, afirma en la película Héctor Nieva, ingeniero en minería. “Del 100% que se llevan nos dejan el 1%. Tienen el beneficio de reintegro a las exportaciones: les estamos pagando para que se lleven nuestro futuro”, explica Nieva con las montañas y los cactus de testigos. “En Potosí, los españoles se llevaron casi todas las riquezas en 400 años. Ahora, con la tecnología actual, en 40 años nos limpian hasta los huesos”. La Alumbrera, ubicada en la provincia de Catamarca, es la novena reserva de cobre del mundo. Produce 600 mil onzas de oro por año. Para poder extraer los minerales atesorados en el corazón de las montañas, la multinacional explota a cielo abierto 300 toneladas de piedra por día. La contaminación del suelo y del agua produjo el éxodo de familias enteras que fueron obligadas a abandonar el ancestral trabajo de la producción de la tierra y la ganadería. “Las familias fueron arrasadas por las topadoras”, relata Patricio Schwanek, director del documental Asecho a la ilusión. “En una zona semidesértica como ésta, Bajo de la Alumbrera utiliza 80 millones de litros de agua pura por día”, explica Schwanek. “Nos están matando a todos. Este lugar quedó vacío”, dice con los ojos cansados un agricultor diaguita-calchalquí. De dos mil agricultores que había en la zona sólo quedaron 700; el resto sobrevive con los Planes Jefes y Jefas. “El 62% de los habitantes de Catamarca es pobre. Uno de cada dos niños pasa hambre”, dice otro de los entrevistados mientras que la cámara recorre el salón de una escuela a la hora de la cena. Los pocos niños que quedaron en el lugar sonríen a la cámara con las caras iluminadas por las velas. Mientras que la minera utiliza por día un caudal de energía similar al que necesita toda la ciudad de Catamarca, en los pueblos cercanos a la mina no hay electricidad ni unidad hospitalaria. En mayo pasado, la presidente argentina Cristina Fernández anunció, desde la Provincia de San Juan, la puesta en marcha del proyecto binacional chileno-argentino Pascua Lama que había sido acordado por los gobiernos de Carlos Menem y Eduardo Frei. Una imagen vale más que mil palabras: en el documental se muestra una foto en la que Peter Munk (presidente de la Barrick Gold) le estrecha la mano a Fernández en el salón principal de la Casa de Gobierno. La explotación del yacimiento no sólo saqueará las riquezas naturales sino que contaminará las regiones, tornándolas inhabitables a mediano plazo. En la película queda clara la vinculación de este proyecto con el veto presidencial a la Ley de Glaciares que había sido aprobada por unanimidad en el Congreso Nacional a fines de 2008.

“Constantemente nos amenazan de que si hablamos de la contaminación y el saqueo nos van a cesantear”, cuenta una maestra sanjuanina, integrante de la Asamblea Ciudadana. Pese a las amenazas, una gran parte de la sociedad de San Juan se organiza para resistir a la instalación de la mina. El tratado argentino-chileno cede 100 kilómetros de la cordillera de los Andes a la transnacional Barrick Gold. Aunque la traición de los gobernantes nacionales y provinciales no cesa, la lucha ciudadana logró que las legislaturas de siete provincias (Chubut, Río Negro, La Pampa, Mendoza, San Luis, Córdoba y Tucumán) se expidieran en contra de la explotación de las minas a cielo abierto. A 500 años de la conquista, en la que 70 millones de indígenas murieron por la barbarie de la invasión, las pestes y el trabajo esclavo, “la tierra se subleva y grita: basta de saqueos, basta de maltratos”, finaliza la película con la cámara fija en la mirada penetrante de una niña indígena.