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AGREMIACIÓN DE PROFESIONALES, TÉCNICOS Y TRABAJADORES AUTÓNOMOS (APTTA) - PERÚ / Web

Los sindicatos y la economía informal

Por Guillermo Pérez Herrera, Coordinador General Colegiado APTTA

Informaciones de la APTTA editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - APTTA, Lima, 30/08/09.- Como consecuencia de una Globalización caracterizada por la reorganización del ciclo de trabajo, la descentralización, la aceleración del lucro multinacional, se han producido fenómenos de desplazamiento productivo, que han tenido como consecuencia, en algunos casos, la exclusión de trabajadores y trabajadoras hacia la informalidad, incidiendo en una serie de aspectos de la realidad social, debilitando los niveles de afiliación al interior de los Sindicatos.

En su practica tradicional, el Sindicalismo Latinoamericano, se orientó desde sus etapas iniciales, a la defensa de los derechos laborales, organizando a los trabajadores que se desempeñaban en un Centro específico de trabajo , en el escenario privado y público, con una estrategia de negociación colectiva determinada y un conjunto de políticas orientadas a la educación , el bienestar y realización reflejadas en una identidad concreta, del obrero, el técnico, el profesional y otras caracterizaciones que se fueron estableciendo en función a una dinámica de lucha y conciliación.

Frente a este panorama, el Movimiento sindical, fundamentalmente desde las esferas de la CMT y CIOSL (Hoy CSI) y sus matrices en las Américas la CLAT y ORIT (hoy CSA) plasmaron con visibilidad, en la década de los 90, con sustento orgánico y político, la renovación integral de su visión y misión sindical, planteando, entre otros postulados, ampliar su acción sindical regional hacia contingentes laborales que se manifestaban como consecuencia de cambios sustanciales en la producción global, influenciada por la creciente revolución tecnológica, los procesos de integración y la apertura comercial. Estos contingentes en cuestión, caracterizados por la desprotección, precarización y ausencia de oportunidades, iban, vertiginosamente ampliando, los cordones de pobreza, sobreviviendo en unos casos y en otros, mostrando signos heroicos de autoemprendimiento que merecían un acompañamiento solidario.

La Economìa Informal, era el escenario donde estos/as trabajadores/as llevaban adelante su lucha por alcanzar condiciones de vida mas justas y equitativas. Hay que incorporar a esta situación, que amplios sectores de la informalidad de los 80, habían formado parte de destacamentos sindicales clásicos (Sector Privado empresarial y Sector Publico) e ingresaban a engrosar la economía informal, al interior de la cual, ya actuaban incansablemente, miles de seres humanos, desplazados por las incongruencias del modelo económico, supuestamente amante, de fomentar la igualdad de oportunidades, la ingobernabilidad e incapacidades oficiales, y, su evidente dispersión y desarticulación organizativa.

Había que recomponer la actuación sindical que combinaba la necesidad imperiosa de renovar estructuras, mantener sus estamentos sindicales; pertenecientes al sector formal amenazados por tozudas estrategias de debilitamiento; fomentar nuevas empatías, aprender de otros esfuerzos organizativos, insertos en la sociedad y ser conscientes, que la tarea iba a ser dura pero nutrida de mayores y mejores experiencias.

  • Sobre la base, de lo anteriormente expuesto, se propusieron Estrategias de Organización y acción múltiple, amplia, flexible, que combinaba acompañamientos, alianzas y políticas concretas de integración al movimiento sindical, sea desde la perspectiva del escenario laboral o de los espacios sociales, donde interactuaban los trabajadores, con otros componentes de su realidad y obviamente, articulándose con otros estamentos organizativos.
  • Se plantearon apuestas, que articulaban, la influencia global ante la sociedad y estado global y los marcos nacionales, para que los derechos de los/as trabajadores/as de la economía informal, fueran objeto del pleno ejercicio de sus derechos fundamentales, hasta el acompañamiento concreto y especifico , de los emprendimientos ,que a nivel nacional efectuaban nuestras organizaciones afiliadas y fraternales, , que llevaban a la práctica la solidaridad militante con estos sectores laborales, motivación para su inserción sindical, fortalecimiento de su accionar organizativo, asesoramiento, capacitación , representación e identificación con sus particulares comportamientos y aspiraciones.

Teniendo un soporte ideológico y teórico práctico, en los contenidos de los Congresos, Conferencias y Documentos Institucionales, las Organizaciones Sindicales Internacionales y las Centrales Sindicales nacionales, se han involucrado directamente en este proceso, a través de sus equipos directivos, promotores/as, formadores/as, especialistas y activistas sindicales.

Han existido varios elementos para avanzar en esta dirección: el apoyo político de los cuadros directivos sindicales, en sus distintos niveles, la cooperación sindical, el apoyo generoso de reconocidos expertos del mundo académico y sindical, el aprendizaje de la vocación de autoempleo y la imaginación de los/as trabajadores/as de la economía informal y el aporte desinteresado de la experiencia de otras organizaciones sociales e internacionales involucradas en el tema, muy especialmente, la OIT.

Consideramos que el tradicional e histórico conocimiento de los Sindicatos en el arte de organizarse gremialmente, con sus fortalezas y debilidades, ha sido un factor central para avanzar, tanto desde fuera como al interior de la economía informal. Adicionalmente, el elemento “PERSISTENCIA PARA SOBREVIVIR”, que es una fortaleza sustancial de los/as trabajadores/as de la economía informal, ha sido plenamente útil en el ínter aprendizaje.

Apreciando resultados e identificando limitaciones

Resultados

En el ámbito nacional, se perciben algunos resultados que pueden sintetizarse en los siguientes aspectos:

  • Flexibilización y adecuación de las Estructuras Sindicales para permitir el acceso de trabajadores/as de la Economía Informal; existen organizaciones de la economía informal afiliadas a las Centrales y son parte sustancial de su accionar y dirección; se ha ampliado el interés y expectativa de las organizaciones de la EI, por acceder a la vertebración sindical, en función a las prioridades de acción sindical y cambio en los mensajes de actuación;
  • Los programas de formación sindical son flexibles y a la vez permiten el acceso en igualdad de condiciones de los/as trabajadores/as de la economía informal independientemente de su condición de afiliación.
  • Implementación de diversas estructuras de asesoramiento organizativo, social y económico por parte de los sindicatos en apoyo a los/as trabajadores/as de la economía informal, combinando esfuerzos financieros propios, estatales y de la cooperación sindical, logrando un mayor nivel de articulación y desarrollo.
  • Desarrollo de iniciativas jurídicas para la protección y defensa de los/as trabajadores/as de la economía informal, con diferentes niveles de impacto, pero, que evidentemente, van mejorando las condiciones de vida de los/as trabajadores/as, mereciendo especial énfasis, los casos de intervención, en Perú , México, Honduras, Venezuela, Argentina;
  • La transversalidad de género se ha ido incorporando incipientemente en el trabajo de construcción organizativa en la economía informal a partir de una mayor participación de las mujeres de este sector.
  • A nivel de alianzas estratégicas, los Sindicatos suman a sus esfuerzos, la alianza con otras organizaciones de la sociedad que actúan en la economía informal, lo cual les ha permitido mayor cobertura de atención y ha favorecido el interaprendizaje institucional.

En suma, los sindicatos en el ámbito sindical han logrado implementar, producto de la lógica procesal, conocimientos propios, para actuar con mayor relevancia en la economía informal contribuyendo de esta manera a la continuidad, la sistematización de experiencias y la formación de cuadros sindicales especializados; las organizaciones sindicales junto a las organizaciones de la economía informal, que mantienen su identidad no sindical, vienen actuando con mucha relevancia en mesas de concertación para el desarrollo tanto local, regional como nacional, fortaleciendo de esta manera, los ejes de la democracia y la permanente lucha por el bienestar de las mayorías excluidas.

En el ámbito internacional:

  • Desde la incidencia global, se aprecia la cimentación y homogenización de criterios, respecto a la prioridad de actuación en la economía informal, adecuando su estructura, creando y fortaleciendo órganos específicos de apoyo, relevando el tema en cada uno de sus programas y campañas, llevando a los estamentos de dialogo global la problemática de los/as trabajadores/as de la economía informal, sensibilizando e influenciando en decisiones , y, asumiendo responsablemente, los criterios de evaluación, realimentación programática y seguimiento. De esta forma, es evidente el liderazgo e iniciativa, que viene alcanzando en el contexto internacional sindical.
  • La Formación Sindical, se ha adecuado al desafío, estructurando contenidos, metodología, medios y evaluación, acorde con las necesidades de sus afiliadas en su racionalidad de intervención en la economía informal. Este cambio, se sigue consolidando rescatando las experiencias de OIT, ONGs, Instituciones Académicas y otras organizaciones intercontinentales insertas en la dinámica educativa específica, lo cual esta permitiendo una mayor cercanía para el desarrollo de un Sistema Educativo Sindical en la Economía Informal. Una manifestación visible de este avance, es el desarrollo cualitativo y cuantitativo de lideres/as notorios, provenientes de la economía informal en la conducción y orientación sindical de las Centrales.
  • Aleatoriamente, se han venido plasmando publicaciones que son el resultado del aprendizaje acumulado en este campo y se sigue produciendo nuevo software educativo, fundamentalmente construidos por EL Proyecto VERBA (CLAT) y el Programa PROSIE (ORIT).
  • Adicionalmente, para darle mayor énfasis procesal, se cuenta con un vector informativo virtual de producción colectiva, interdisciplinario y con aporte de especialistas, no necesariamente ligados al mundo sindical, que tiene una cobertura bastante fija de receptores y entradas en la Base de datos del Dpto. de Integración de la OIT, Links especializados del CINTERFOR, ACTRAV-OIT América y SIPROMICRO, muy especialmente.
  • Se destaca también, la implementación desde Abril 2002, a partir, del denominado COMPROMISO DE LIMA, de una alianza global inédita, de las Organizaciones Sindicales, con WIEGO, STREET NET y FIAET, para sumar esfuerzos y favorecer el impacto en la intervención, que favorezca a los/as trabajadores/as de la Economía Informal y sus organizaciones. A la fecha, se ha confluido, principalmente, en las áreas de información, investigación, comunicación y visibilidad, capacitación. Este acercamiento global interinstitucional, esta contribuyendo a la construcción de redes, de diferentes organizaciones de la EI, a la dinamización y difusión de sus problemas, a la aceleración de los procesos de solución por parte de los Gobiernos y al creciente convencimiento de potenciar sinergias, en pro de la unidad de los/as trabajadores/as, identidad, autoestima y mutuo aprendizaje procesal.
  • Se debe puntualizar que ha existido una “maduraciòn” propositiva, como consecuencia de lo iniciado a fines de los 90 y cimentada en la década pasada, con bastante seriedad y rigurosidad evaluativa, viene convirtiéndose en un catalizador decisivo para los resultados que se vienen alcanzando.
  • De otra parte la movilización de las fuerzas sociales frente a las desigualdades del sistema, las luchas por “democratización” de los países y del ámbito global, ha alentado las confluencias “In situ”, en el terreno de la practica concreta, a sindicalistas y trabajadores/as de la economía informal, que junto a otros estamentos sociales, vienen escribiendo constantemente la historia sociopolítica de nuestros países.
  • La constatación de los diferentes actores sociales que la informalidad deteriora la capacidad de desarrollo de los países, altera la viabilidad del continente. Alienta que superar “el fenómeno”, requiere de un plural y amplio esfuerzo compartido, donde los sindicatos no pueden ser excluidos y pero aun, “autoexcluirse”, por problemas de visión o ausencia de reflejos e iniciativas.
  • En materia de género, si bien las organizaciones sindicales a nivel nacional han venido acumulando experiencia en torno a la participación de las mujeres básicamente en las oportunidades de capacitación y representación (insuficientemente), a asunción igualitaria de derechos, pero resulta insuficiente en dimensión e impacto, teniendo en cuenta que las mujeres constituyen el sector mayoritario visible y decisivo de la economía informal.

Identificando limitaciones

Un proceso, como el que se ha descrito de manera suscinta presenta limitaciones y dificultades, de diferente origen, que se resume a continuación:

  • Un proceso inicial, donde ha existido escepticismo, desinterés o desconcimiento sobre la problemática o práctica en la economía informal, por parte de los liderazgos sindicales.
  • La convicción, que los derechos de los trabajadores insertos en la “formalidad” no se cumplen a cabalidad, son insuficientes y vulnerados, por ende, preocuparse por los/as trabajadores/as informales resultaba fuera de contexto.
  • La “auto profecía confirmada”, por parte de algunas sectores sindicales, quienes por omisión o desconocimiento, consideran que los/as trabajadores/as informales son “reacios al cambio”, “no creen en los sindicatos”, practican el “oportunismo de clase” (son trabajadores pero quieren ser empresarios y de “los duros”,que eluden compromisos con los derechos) .
  • La insuficiencia de cuadros sindicales comprometidos, convencidos, interesados y preparados convenientemente, para actuar en la organización de los trabajadores/as de la economía informal con un sentido de construcción para el desarrollo integral y superación de su exclusión. A esto sumemos, “la escasez de recursos económicos” para darle soporte a las actuaciones.
  • La limitada comunicación, coordinación y suma de esfuerzos entre las organizaciones que coinciden en los mismos objetivos, tanto a nivel nacional como regional.
  • La no comprensión de Sindicalismo “del norte”, del como, la economía informal se manifiesta en su real dimensión, en nuestro continente, como producto de desajustes estructurales históricos y sucesivos en el tiempo (“los 60”, los 70” y sus diferencias con los “80 y 90”), que le son implícitos y que en la mayoría de los casos, son consecuencia de la desigualdad en la distribuciòn de la riqueza mundial.
  • Limitado convencimiento de tan importantes contingentes sindicales sobre la problemática de los/as trabajadores/as de la economía informal y de la necesidad de la interrelación que este fenómeno significa, así como para involucrarse con mayor énfasis en el desafío de enfrentarlo.
  • La permanente hostilidad de sectores sociales, principalmente provenientes del Empresariado y de los Gobiernos, contra la iniciativa de ejercicio sindical, patentado en una constante de violaciones a la libertad sindical y a los derechos en general.
  • Desconfianza de muchos contingentes de trabajadores/as de la economía informal, respecto a la “transparencia”, “sinceridad” y pluralidad de los sindicatos, agregándole su natural idiosincracia y las constantes “diásporas” a las que son sometidos/as por la represión o falta de soporte por parte de los organismos responsables de promover su avance socioeconómico.
  • En materia de género, si bien las organizaciones sindicales cada vez muestran apertura para una mayor incorporación de las mujeres trabajadoras en las estructuras sindicales, aún es débil en términos de impactos. La manera en que los sindicatos abordan la problemática de la economía informal continua marcado por no tomar en cuenta el enfoque de género en sus políticas, estructuras, prácticas y discursos. Por ello, aún no se logra visibilizar las diferencias de oportunidades, de ingreso o trato para hombres y mujeres en el ámbito laboral – sea para su inserción o dentro del mismo – lo cual no permite diseñar políticas sindicales más adecuadas para hacer frente a estas diferencias que perpetúan las desigualdades.