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AGREMIACIÓN DE PROFESIONALES, TÉCNICOS Y TRABAJADORES AUTÓNOMOS (APTTA) - PERÚ

Rearmando un tablero pateado

Por Mirko Lauer

Informaciones de la APTTA editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - APTTA, Lima, 04/11/09.- Ricardo Briceño, presidente de la Confiep, acaba de revelar a un medio local el envío de una carta conjunta con la ministra de Trabajo a las centrales sindicales donde se les pide retomar conversaciones sobre una agenda laboral. La carta no ha sido publicada, pero tal como ella es glosada podría constituir un retorno a mejores tiempos en la relación capital-trabajo en el país.

Fuente: Diario la República

Fecha: 21/10/09

La carta solicita reactivar el Consejo Nacional del Trabajo, CNT, y pasar al debate de temas de común interés en capacitación, remuneraciones, condiciones en el trabajo. En declaraciones que acompañan su anuncio, Briceño se muestra en principio favorable a un aumento del salario mínimo vital, y añade la precisión de que son las empresas más pequeñas las que suelen argumentar en contra.

El CNT fue borrado del mapa a mediados de este año, por omisión en una ley sobre organismos del ministerio. El retiro de las centrales sindicales en protesta a comienzos de abril pasado había dejado a esa instancia de diálogo social creada en el 2001 en el aire. El tema del retiro fue la indexación de la remuneración mínima a los índices de inflación, algo que entonces los gremios empresariales resistieron.

¿Qué ha cambiado? Quizás los avances económicos empiezan a sufrir algunas consecuencias de tener una fuerza laboral esencialmente descontenta. El espectáculo paralelo de qué pasa con las utilidades y qué pasa con los ingresos del trabajo en el país es el tipo de indicador que no anuncia nada bueno. Luego están las diferencias entre la gran empresa (12% de la PEA) y las demás.

Otra explicación de la iniciativa Confiep-Mintrab es que hoy los empresarios se sienten en una posición de fuerza en la que no estaban en el 2001, cuando salían de un desembozado fujimontesinismo, y que quizás no van a mantener indefinidamente. Sería, pues, el momento de llegar a acuerdos convenientes, sobre todo en el seno del sector más grande y modernos de la producción.

El aumento de la remuneración mínima (S/.550 mensuales en Lima) se ha vuelto un clamor, que se redobla cada vez que hay anuncios sobre lo bien que le va al mundo empresarial peruano. Es cierto que la ONU acaba de revelar cifras de reducción de pobreza. Pero 5% menos pobreza en cuatro años de bonanza, y 11% de reducción de pobreza extrema en los pasados 18 años no son precisamente récords.

En otros niveles de ingresos la relación sindicato-empresa no está inmóvil. El número de sindicatos inscritos en el país crece, y el de trabajadores sindicalizados también crece, si bien con lentitud. Hay cada vez más convenios colectivos suscritos, y es notorio que entre los conflictos que captan la atención de los medios aquellos estrictamente remunerativos son una minoría.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Guillermo Pérez Herrera, Coordinador General Colegiado APTTA