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Hecho clave de la historia armenia

85° Aniversario de la Rebelión Popular del 18 de Febrero
Por Carlos Luis Hassassian

Rebanadas de Realidad - Diario Armenia, Buenos Aires, 21/02/06.- La lucha por la consolidación de la República de Armenia y su integridad territorial tuvo en el importante hecho histórico de la rebelión popular del 18 de febrero de 1921 un episodio clave cuya comprensión sirve también de experiencia para los análisis contemporáneos de las relaciones internacionales en el Cáucaso.

Las tres repúblicas surgidas en esa región geopolítica ubicada entre grandes imperios tuvieron a partir de su fundación en 1918 una evolución diferenciada según las zonas de influencia de las potencias. La República de Armenia, surgió tras el terrible Genocidio cometido por Turquía y las pujas entre vencedores y vencidos, manejados por las grandes potencias en su afán por apropiarse de los yacimientos de petróleo del Medio Oriente.

La dirigencia azerí, que era definida como "tártaros del Cáucaso" por Lenín, siguió una línea política de dominación de las naciones originarias como los georgianos y sobretodo contra los armenios. Luego de servir al zarismo en los pogromos antiarmenios de 1905, se unieron al panturquismo de los Jóvenes Turcos buscando en 1918 completar las masacres de Armenia con el asesinato de los armenios en Bakú.

En esa época tuvieron como aliados al Ejército del Imperio Británico que buscaba sojuzgar a los valientes karabaghíes, que mantuvieron hasta el fin su autonomía. La extensión militarizada del poder soviético se dirigió al sur, "eligiendo" como su puerta de entrada a Bakú, que fue bautizada erróneamente como una "ciudad internacional". Tevrik Peyeklyoglu, en su libro "Atatürk en Anatolia", página 21, dice que "el 22 de febrero de 1919, en el primer encuentro con Stalin nos propuso darnos ayuda en armas, dinero y gente. Nos dijo que la Cuestión Armenia ya ha sido resuelta por ustedes".

Con la misma coincidencia de intereses políticos, el 15 de agosto de 1920 el Komintern convocó a un "Congreso de Pueblos Orientales" en Bakú, realizado al mes siguiente con la presidencia de Zinoviev, Karl Radek (que había establecido relaciones con los Jóvenes Turcos en Berlín) y por el mismo Enver.

El resultado fue, que el 20 de septiembre las fuerzas kemalistas invadieran sin causa o declaración previa de guerra a la República de Armenia. La alianza bolchevique-kemalista está claramente descripta en el libro "Armenia" del historiador P. Porian, un hombre de confianza de Shahumian que fuera ejecutado en 1938. Todos en contra del Tratado de Sêvres, cuya aplicación hubiera resuelto una de las cuestiones claves del Medio Oriente y solucionado el despojo territorial cometido por Turquía y creado la República del Kurdistán.

Ante la inevitable caída de la República libre e independiente de Armenia, el gobierno de Ereván resolvió realizar la transmisión del poder y tratar de facilitar la continuidad del país. Las nuevas autoridades, que fueron llamadas desde diversas ciudades de Rusia, donde eran funcionarios del gobierno soviético. Comenzaron a tratar al sufrido pueblo armenio como si debieran repetir, buscando indebido prestigio, la violenta lucha civil que sucedió en Rusia a la caída del gobierno provincial de Kerensky, que con otras fuerzas políticas había desalojado la autocracia zarista.

Se repitieron las persecuciones y la población comenzó una etapa de privaciones que, inevitablemente, debía motivar la ira y la rebeldía de quienes esperaban otra política de la nueva dirigencia. Ante el encarcelamiento primero y el asesinato a hachazos de los hijos dilectos de la nación armenia, que se habían destacado en la lucha de liberación, el 18 de Febrero de 1921 se manifestó una vez más el pueblo armenio. El último primer ministro de la República Simón Vratzian fue llamado para presidir el Comité de Salvación de la Patria, que había asumido la jefatura del movimiento popular de rechazo de la mala política de los primeros dirigentes comunistas.

En diversos puntos del interior del país se crearon comités regionales que lograron la retirada de los efectivos donde tenían preponderancia los soldados turco-azeríes. Durante casi tres meses se sostuvo la Rebelión de Febrero, pero el 21 de abril de 1921 Simón Vratzian traspasaba el mando a Karekin Neyteh, quien lideraba la resistencia a los turco-azeríes en la zona de Zankezur. Se había creado el Gobierno de la Armenia Montañosa, cuyo gabinete incluía a Hovhannés Devedjian en la cartera de Justicia y Educación. Los éxitos militares logrados gracias al talento de Neyteh permitieron luego, mediante una inteligente negociación, que la región clave de Zankezur continuara siendo parte de la Armenia Soviética y zona limítrofe con la República Islámica de Irán actualmente.

La firme actitud de la FRA-Tashnagtsutiún, al asumir la responsabilidad de conducir al pueblo armenio en la Rebelión Popular del 18 de Febrero, logró que el Kremlin revisara y cambiara su política represora en Armenia. En una directiva de Lenín remitida el 14 de abril se establecía textualmente: "Los comunistas de Transcaucasia deben comprender la particularidad de su situación. La situación en sus repúblicas es distinta a la de Rusia. Comprendan que no se deben copiar nuestras tácticas... Deben tener más suavidad, precaución y tolerancia hacia la pequeña burguesía y sobretodo con el campesinado".

Sin embargo el surgente poder soviético no tuvo una orientación realista respecto de Turquía. El 1° de febrero de 1921 el intrigante Stalin, cuyo poder iba en ascenso, se atrevió a dirigir el siguiente telegrama a Lenín: "Recién ayer me enteré que Chicherín ha presentado un provocador reclamo a los turcos pidiendo la liberación de Van, Mush y Bitlís para Armenia. Este reclamo del imperialismo armenio no puede ser el nuestro. Es necesario prohibir a Chicherín que envíe notas a los turcos, influenciado por el empecinamiento nacionalista de los armenios".

Los vergonzosos tratados de Kars y Moscú de 1921 también vinieron a consagrar el despojo internacional de los territorios genuinamente armenios de Kars, Ardahan y Najicheván. El mismo genocida Enver logró engañar nuevamente al Kremlin. Héléne Carrére D´Encause habla de cómo fue designado apoderado de Moscú con el mandato de reprimir la pretensión panturquista de los basmaches del Turkestán en 1922 para terminar luego como su nuevo comandante "en nombre del Islam" y buscando la intervención de los ingleses. Hasta su disolución la URSS no llegó a reconocer el Genocidio Armenio; Armenia Soviética lo hizo luego de haberse iniciado el Movimiento de Karabagh en 1988 y fue finalmente la Duma de la Federación de Rusia que hizo justicia a las expectativas armenias en su reconocimiento del 22 de abril de 1994.

La Causa Armenia sigue en marcha en su demanda de Justicia y los armenios no deben ceder a las presiones negacionistas turcas, tanto en Oriente como en Occidente.

Gentileza de Jorge Rubén Kazandjian Editor On Line del Diario Armenia. Web
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