| Rebanadas
de Realidad
- Asteriscos, Buenos Aires, 12/11/05.- La
Argentina quedó bien posicionada luego de su desempeño en la IV Cumbre de las
Américas. Con respecto a su posición frente a la instauración del Area de Libre
Comercio de las Américas (ALCA), no tenía otra alternativa que la respuesta que
dio. La
Cumbre no podía transformarse en una discusión sobre ALCA, sino que debía girar
en torno al trabajo, la pobreza, la exclusión y la creación de empleo y esto,
lamentablemente, no fue lo que prevaleció. El
ALCA, tal como está planteado en este momento, afecta a los países del Mercosur
y no es viable. Tampoco sería viable si lo sacáramos de la cuestión del comercio
y lo lleváramos a cosas como los servicios, la educación, etcétera, cosas que
no pueden no estar en manos de los propios países. La
posición es muy clara: el ALCA no funciona ni por el lado del libre comercio ni
desde el punto de vista de lo que los países hacen puertas adentro. En este sentido,
hay sectores de la economía nacional que no pueden estar sujetos a la proyección
económica de otros países. Además, no puede haber igualdad de condiciones en economías
y fuerzas que son desiguales. Por
ejemplo, no se puede eliminar la prioridad que el Estado debe otorgar a las empresas
nacionales para hacer sus compras, no se puede esperar que las universidades nacionales
tengan el mismo trato que las norteamericanas, entre otras cuestiones. En
ese sentido, nos favorece pertenecer al Mercosur, que presenta una barrera de
contención diferente. Argentina
tiene muchos recursos que defender y no les pasa lo mismo a otros países. No se
trata sólo de un problema de comercio. El verdadero problema que surgiría con
la instauración del ALCA es si podríamos o no tener políticas económicas propias.
Es esencial que
los países miembro del Mercosur se posicionen y se alíen con otros países, pero
no es necesario hacer un acuerdo general con el continente. |