| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| CLÍO, UN LUGAR PARA LA HISTORIA - ARGENTINA | ||||
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Acerca de la cuestión obrera (Parte 2) |
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| Por Beba C. Balvé (*) y Beatriz S. Balvé | ||||
Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 03/04/10.- Introducción El trabajo que a continuación presentamos forma parte de un proyecto de investigación (2), donde el referente empírico lo constituyen tres enfrentamientos sociales sucedidos en la ciudad de Córdoba (Argentina). Estamos haciendo referencia al “Cordobazo”en 1969, al “Vivorazo” en 1971 y al “Navarrazo” en 1974, contrastándolos con los hechos: Rosariazo-mayo-Cordobazo-mayo- Rosariazo-setiembre, del año 1969. El objeto de investigación lo constituyen los alineamientos de sindicatos en relación a estos tres hechos y en donde, el cambio de frente de lucha de algunos sindicatos entre un hecho y otro, aparentemente sería contradictorio para el caso de Córdoba. El objetivo de este trabajo consiste en tratar de explicar porqué sindicatos “combativos” durante el Cordobazo, los que además tuvieron la iniciativa en los combates callejeros, cambian de frente durante 1974 enfrentándose a quienes fueron sus más firmes aliados durante 1969. Lo que trataremos de demostrar es que el cambio de frente de ciertos sindicatos, está determinado por el carácter que asumen las luchas en cada momento que deviene del ámbito involucrado, todo esto distinguiendo cuando el momento refiere a la lucha de clase del proletariado (Cordobazo) ó la lucha interburguesa (Navarrazo). La guía metodológica para analizar el comportamiento de los agrupamientos sindicales bajo estudio, según sus cambios en los alineamientos políticos, parte de una sugerencia de Lenin en donde enuncia que en sociedades de carácter capitalista” las clases se mantienen deslindadas(como clase social en el en sí y para sí) unas de otras aunque las personas cambien libremente de clase; lo mismo ocurre con las tendencias en la vida política; no se confunden porque una o varias personas se pasen libremente de un campo a otro, ni a pesar de los esfuerzos y tentativas que hacen por fundirlas”. (3) Esta proposición nos conduce al problema de la unidad política del movimiento obrero y a sus fracturas. La cuestión a dilucidar consiste en saber qué es lo que le da cohesión al conjunto, en el marco de la estrategia proletaria. Se usa este concepto para distinguir la estrategia proletaria de la revolucionaria. Guardan relación pero deben ser distinguidas y su distinción nos conduce a los problemas de la unidad de clase y conciencia de clase, en el en sí y para sí con conciencia burguesa y a la crisis ideológica de esa conciencia. La estrategia proletaria es una política que se compone de dos tácticas: a) el reformismo burgués, que expresa la fragmentación de la clase obrera según la división del trabajo en la sociedad, defendiendo solo los intereses del grupo profesional y b) el reformismo obrero, que toma a toda la clase como corporación y en donde su lucha es porque se cumpla la ley, pareja para todos. De allí el carácter democrático de estas luchas, por democratizar la fuerza material del Estado. Es una lucha contra los efectos sin lograr trascender el sistema mismo, expresando su dependencia ideológica con la burguesía. Cuando con el desarrollo de la lucha de clases en general las relaciones sociales se organizan según el antagonismo alcanzado en la relación entre las dos clases sociales fundamentales, entra en crisis el sistema institucional político, los partidos políticos y sus cuadros. Allí es cuando se crean las condiciones del inicio de la hegemonía de la estrategia proletaria. Situación prerrevolucionaria para todas las clases sociales, pero nada indica que necesariamente conduzca a una situación revolucionaria. El período y el programa |
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Los tres hechos bajo estudio forman parte de un período que parte de 1955-golpe de estado que desaloja de funciones de gobierno al peronismo-y culmina en 1974- momento en que esta misma fuerza se encuentra en función de gobierno. Conviene aclarar que el Cordobazo y el Vivorazo estuvieron en el marco de un gobierno militar. En el interregno, la lucha política y social se encuentra teñida y determinada por la proscripción político-electoral del peronismo y la proscripción política y social de la clase obrera y en particular, del movimiento obrero organizado sindicalmente, mayoritariamente de filiación peronista. El peronismo representa desde sus orígenes, una alianza de clases entre la burguesía industrial, las Fuerzas Armadas y el movimiento obrero organizado sindicalmente, mayoritariamente de filiación peronista, alianza que conformó como programa para todas las clases sociales, el capitalismo monopolista de estado programa que asumido por la clase obrera tomó forma de socialismo de estado. Este programa y su versión capitalista y obrera constituyó su hegemonía económica, política e ideológica a lo largo de todo el período y brota de esta alianza de clases, cuya génesis parte de la década del ´30 pero se realiza a partir de 1946. (4) Siendo este el programa alrededor del cual se organiza la lucha de clases y la lucha de clase del proletariado, la realización del mismo se desenvuelve dentro de una contradicción entre, la vía democrática revolucionaria de masas (ej. 17/10/45 y el Cordobazo) y la vía burocrática (Navarrazo). En este contexto, luego del golpe de Estado de 1955 se crean las “62 organizaciones”, nucleamiento sindical de orientación política peronista que se postula como brazo político dentro del movimiento obrero organizado sindicalmente. Hacia 1957 (5) logra constituir su programa económico, político y social, el que es enunciado en una reunión llevada a cabo en la ciudad de La Falda, conjuntamente con la Confederación General del Trabajo-CGT- Delegación Córdoba. En sus puntos centrales se expide a favor de: 1) control estatal del comercio exterior;2) nacionalización de empresas extranjeras monopólicas vinculadas a la importación-exportación;3) planificación de la comercialización; 4)nacionalización de las fuentes de energía; 5) nacionalización de los frigoríficos extranjeros; 6) estatización del crédito; 7)reforma agraria; 8) extensión del cooperativismo agrario y 9) control obrero de la producción y distribución de la riqueza nacional. Hacia 1959, las “62” lanzan su segundo programa en la ciudad de Huerta Grande (Córdoba) teniendo como meta:1) nacionalizar todos los bancos y establecer un sistema bancario estatal y centralizado;2)Implantar el control estatal sobre el comercio exterior;3)Nacionalizar los sectores claves de la economía: siderurgia, electricidad, petróleo y frigoríficos.4) Prohibir toda exportación directa o indirecta de capitales;5) Desconocer los compromisos financieros del país, firmados a espaldas del pueblo; 6) Prohibir toda importación competitiva con nuestra producción;7) Expropiar a la oligarquía terrateniente sin ningún tipo de compensación;8) Implantar el control obrero sobre la producción;9) Abolir el secreto comercial y fiscalizar rigurosamente las sociedades comerciales;10) Planificar el esfuerzo productivo en función de los intereses de la Nación y el Pueblo Argentino, fijando líneas de prioridades y estableciendo topes mínimos y máximos de producción. Es en este marco y proceso en que el movimiento obrero recompone su instancia político-corporativa recuperando la CGT nacional que se encontraba intervenida militarmente y, a su vez, comienza a crear las condiciones para postularse como clase dirigente al interior de la alianza de clases que mayoritariamente le da albergue al movimiento obrero-peronismo- y por extensión, a la clase obrera y al movimiento social más vasto. Localización histórica del objeto bajo estudio |
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Como en los enfrentamientos a analizar el sujeto de la acción es el movimiento obrero organizado sindicalmente, partiremos de una breve caracterización e historia de los nucleamientos políticos-ideológicos de los sindicatos de Córdoba y su mutua relación, asumiendo que todo nucleamiento es una alianza, e indicador de la formación ideológica que reflejan esas fracciones de la clase obrera y, en relación con el programa general, que se basa en el Socialismo de Estado. (6) En 1957 la Delegación Córdoba (CGT) es la primera del país que accede a su normalización (Gobierno de la Revolución Libertadora). En ese año, el Secretariado elegido se conformó con dirigentes sindicales de extracción peronista, algunos de ellos conocidos por su actuación durante el gobierno de Perón. Entre los más conocidos se encuentran Atilio López y Aspitía. A partir de 1961 el movimiento obrero de filiación peronista se divide, separándose el grupo de los “Auténticos” (u ortodoxos), que constituye la versión local de los “ortodoxos” a nivel nacional y los “legalistas”, identificados con la corriente del vandorismo a nivel nacional. Paralelamente y por fuera del movimiento de filiación peronista, se constituye el agrupamiento de los “Independientes”, el que se encuentra liderado por el Sindicato de Luz y Fuerza. Son independientes respecto al peronismo y sus divisiones al interior del movimiento obrero. Ahora bien. ¿Qué diferencias separaban a legalistas y ortodoxos?. Según Agustín Tosco, los “Auténticos, representaban al peronismo más cerrado, nacionalistas, católicos, ala conciliadora, que respondía directamente a Perón. Los “legalistas” locales eran más cuestionadores, más democráticos (…) y no descartaban la adopción de un programa de lucha común con sectores no peronistas”. Sixto Ceballos, integrante del Secretariado del sindicato de Luz y Fuerza (1962-1964) y principal representante del sector “Auténtico”, dice:” Los Legalistas querían dialogar con el gobierno, colaborar de más. Los Auténticos peronistas no queríamos prestar más colaboración que la que fijara Perón. Los “Legalistas” tenían una distinta actitud hacia los Independientes forzando la situación, pero en realidad no había diferencias ideológicas”. (7) Podemos decir que si bien no percibían diferencias ideológicas, sí las había desde el punto de vista político. Unos “colaboraban” más con los gobiernos antiperonistas y otros no. Respecto a los Independientes. Su alineamiento se correspondía con el agrupamiento a nivel nacional el que, paulatinamente, fue perdiendo sindicatos, desgranándose su fuerza. A partir de allí quedan nítidamente influenciados ideológicamente por las corrientes del partido radical y el comunista. Aquí se constata que este nucleamiento es independiente en relación al peronismo pero no en relación al resto de los partidos políticos. En 1961 el nucleamiento de los Auténticos reorganiza la CGT de Córdoba, formándose un Secretariado compuesto sólo por sindicatos de esa corriente que se mantiene hasta el año 1964. En ese lapso y, habiendo quedado los Legalistas excluidos de la dirección de la CGT, formalizan una alianza con los Independientes. El hecho de que en la conducción de la CGT quedaran excluidos Legalistas e Independientes, no impidió que en las luchas obreras, como fue la de los ferroviarios en 1961, se constituyera una Comisión de Lucha que permitió la unidad de todos los nucleamientos. En 1964 se reorganiza la dirección de la CGT con la participación de las dos fracciones en que se dividen las “62”: los Legalistas y los Ortodoxos y un año después, ingresan al Secretariado los Independientes. Esta alianza entre Legalistas, Ortodoxos e Independientes se mantiene hasta 1968, en que se fractura la CGT Nacional y también la de Córdoba. Y aquí cabe una digresión. La combinación de alianzas y rupturas reseñadas, constituyen un dato muy significativo que, en alguna medida, marca una tendencia en la relación de fuerza establecida en el seno del movimiento obrero, entre los nucleamientos de filiación peronista entre sí y estos en relación con los que no forman parte de esta corriente política. En el siguiente sentido. 1) Se hace observable que a partir de que se fractura la corriente del movimiento obrero de filiación peronista en Córdoba (1961) los Legalistas establecen alianzas con los Independientes 2) que la dirección de la CGT de Córdoba esté en manos sólo de los Ortodoxos o en otros momentos de estos con los Legalistas, no es impedimento, en el terreno de la lucha obrera contra patrones o contra política de gobierno, para que se establezca la unidad entre nucleamientos de matices ideológicos diferentes, por ejemplo las “62” y los Independientes y 3) la participación de los Independientes en la CGT depende de la relación de fuerza en que se encuentran Legalistas y Ortodoxos dentro de las “62”. Volvamos a la situación en que se encuentra la CGT. En 1968 tanto la Nacional como la Delegación Córdoba se encuentran divididas. En Córdoba hay dos CGTs y cada una de ellas adhiere a alguna de las centrales de carácter nacional, sea la CGT “Azopardo” (Augusto Vandor) sea la CGT de los “Argentinos” (Raimundo Ongaro). Lo interesante en el caso de Córdoba, y que explica la conformación de las alianzas entre las fracciones en que se divide la CGT, es que en términos políticos éstas se encuentran en una posición invertida respecto a la fractura a nivel nacional, obedeciendo esta particularidad al conflicto que mantienen, la conducción de los sindicatos locales con la dirección de su central a nivel nacional. Veamos:
Estos tres sindicatos son los más importantes en Córdoba. A nivel nacional se encuentran enrolados en la CGT Azopardo mientras que los sindicatos de Córdoba se encuentran adheridos a la CGT de los Argentinos. Por lo tanto en Córdoba, en la CGT”A”, predominaba el nucleamiento de los “ortodoxos”, núcleo del gremialismo peronista cordobés que a partir de la normalización de la CGT en 1957, estaba representado por los dirigentes Correa y Setembrino (madera y telefónicos respectivamente) y que se encuentra liderado por la UOM (Unión Obrera Metalúrgica). Junto a este sector se encuentran otros sindicatos conducidos por no peronistas, como es el caso de Luz y Fuerza, Viajantes, Gráficos, etc. En la otra CGT dominan los Legalistas, la otra corriente de las “62” vinculada al vandorismo (CGT Azopardo), que incluía en sus filas al Smata y a la UTA. Resumiendo. Sindicatos que a nivel nacional responden a la CGT Azopardo (Vandor) en Córdoba conforman la CGT de los Argentinos (Ongaro) y establecen una alianza entre ortodoxos e Independientes. Por otra parte, sindicatos que a nivel nacional adhieren a la CGT de los Argentinos, en Córdoba están adheridos a la otra CGT bajo la conducción de los Legalistas. De donde, en 1968 los Independientes conducidos por Agustín Tosco se encontraban en una alianza con la fracción ortodoxa de las “62”. Bajo este cuadro de situación y relación de fuerza entre el movimiento obrero de Córdoba en relación a las centrales obreras a nivel nacional se produce el llamado Cordobazo. En mayo de 1969 las dos CGTs nacionales (Azopardo y CGT de los Argentinos) convocan a un paro nacional para el 30 de mayo. En Córdoba las dos centrales obreras (CGT y CGT”A”) que ya se habían unificado a raíz de los conflictos regionales-sábado inglés y quitas zonales- adhieren al paro nacional pero, otorgándole el carácter de activo, con movilizaciones y concentraciones obreras, a partir de las 10 horas del día 29. |
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Notas: |
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(*) CICSO. Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales. Argentina 2009. Web / E-mail |
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(2) Inicialmente un esbozo de este trabajo fue presentado como ponencia ante el Simposio: “Enfrentamientos sociales en Argentina desde fines de los ´60 a los ´80” bajo la coordinación de la Profesora Irma Antognazzi y en el marco de las V Jornadas Inter-Escuelas-Departamentos de Historia de las Universidades Nacionales y las 1° Jornadas Rioplatenses Universitarias de Historia, Montevideo, Uruguay, del 27 al 29 de setiembre de 1995. |
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(3) V.Lenin, Tomo XXIV, pág.69, Obras completas, Editorial Cartago, Buenos Aires 1957. |
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(4) Cfr. Capitalismo de Estado y Socialismo de Estado. Formación ideológica de la clase obrera. Argentina 1930-1955. Beatriz S. Balvé, Cuadernos de CICSO, Serie Estudios Nro. 71,Vol.1, Buenos Aires 1995. |
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(5) Acerca de la distinción entre los movimientos de carácter orgánico y los fenómenos de coyuntura. El movimiento obrero organizado sindicalmente. Argentina 1955-1976. Beatriz S.Balvé, Cuadernos de CICSO Serie Estudios Nro. 72, Pág. 21-22-23, Buenos Aires, 1994. Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales. |
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(6) Op.cit. Beatriz S.Balve, Cuadernos de Cicso Nro. 71,Vol 1 |
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(7) Cfr. Sindicatos y protesta social en la Argentina. Un estudio de caso. El Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba (1969-1974). Iris Martha Roldán, En: CEDLA. Incidentelle Publicaties Nro. 11, Amsterdam,1978 |
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| El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Juan de Dios Romero. | ||||