| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| Mosqueteros en una cumbre borrascosa | |||
| Por Roberto Bardini | |||
Rebanadas
de Realidad
- Bambú
Press, México, 07/11/05.- Lo de "inédito" es un dato absolutamente real. Hasta la Cuarta Cumbre, las anteriores reuniones de mandatarios se limitaban a firmar dócilmente el libreto preestablecido por Washington y posar juntos para la foto. Esta vez, en Mar del Plata, no fue así. Clarín, un diario "políticamente correcto", realizó una encuesta entre sus lectores para determinar con cuáles de los mandatarios visitantes se identificaban. Los autores de la consulta quizá se vieron obligados a aceptar el resultado a regañadientes. El ganador, por lejos, fue el "políticamente incorrecto" Chávez. Los cuatro países del Mercado Común del Sur (Mercosur), más Venezuela, negociaron durante cinco tensas horas con el resto del continente que no se aprobara la iniciativa estadounidense del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Fue un desigual partido de 29 contra cinco. Pero entre estos cinco se encontraban Argentina, Brasil y Venezuela que, sumados a Paraguay y Uruguay, representan en conjunto economías y mercados que superan al resto de naciones andinas, centroamericanas y caribeñas. A pesar de desproporción de oponentes que jugaban en la selección de Estados Unidos, el equipo suramericano logró un espectacular empate. El presidente mexicano Vicente Fox fue uno de los más agresivos defensores del ALCA. Pero su gobierno, que en los últimos cuatro años renunció a la tradicional política exterior mexicana de siete décadas, ya no es parte de aquel gran interlocutor que inspiraba respeto en todos los foros mundiales. Un presidente que hace "berrinches" en el extranjero puede figurar en una novela de Gabriel García Márquez, pero no en tratados de doctrina internacional. "El texto (del ALCA) es muy parecido al del Mercosur, ¿por qué no lo aceptan?", intentó, como último recurso, el mandatario colombiano Álvaro Uribe, uno de los desvergonzados voceros oficiosos de Estados Unidos en la cumbre. "Si es muy parecido, ¿por qué ustedes no votan el nuestro?", le replicaron los que ya no quieren seguir viviendo en el establo como Heatcliff, ni mendigando "pan y trabajo" como los obreros retratados por Berni. Sin embargo, no hay que ser demasiado optimistas. La pulseada no ha terminado. Recién comienza y seguirán represalias. Para eso están los continuadores del cardenal, duque y primer ministro Richelieu (1585-1642) en los principales puestos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. El intrigante Richelieu, según Dumas, odiaba a los mosqueteros. El
resultado de la cumbre tuvo otras derivaciones. "Si hubiera elecciones ahora,
Kirchner arrasaría", comentó Néstor Gorojovsky, experto argentino en estadísticas
y secretario general del movimiento Patria y Pueblo, de la llamada Izquierda Nacional,
en entrevista telefónica con el autor de este artículo. "Bush se encontró en un
off side inesperado. O fuera de base, como en el béisbol". | |||