| Rebanadas
de Realidad
- Bambú
Press, México, 16/08/06.- El
macedonio Alejandro Magno, que murió a los 33 años, a los 25 había conquistado
el 90 por ciento del mundo conocido en la Antigüedad: Grecia, Egipto, el Imperio
Persa, la India. El almirante lord Horacio Nelson, prócer de la marina inglesa,
perdió la vida en la batalla de Trafalgar a los 47, la misma edad que el Libertador
Simón Bolívar cuando falleció en Santa Marta: para los parámetros de la época
y tomando en cuenta sus azarosas vidas signadas por la pólvora y la sangre, ambos
vivieron demasiado. Parece que los héroes
mueren jóvenes. Pancho Villa, el "Caudillo del Sur", fue asesinado en El Parral
cuando tenía 45 años, uno menos que Emiliano Zapata, el "Centauro del Norte",
al ser emboscado en Chinameca. El ex emperador Napoleón Bonaparte, que murió a
los 52 desterrado por los británicos en la isla de Santa Helena, ya era considerado
un viejo. En cambio, el generalísimo
Francisco Franco abandonó este mundo a los 83 años. El rumano Nicolae Ceaucescu
tenía 71 cuando fue fusilado en 1989; hay quienes dicen que de no haber sido por
esta circunstancia se hubiera mantenido en el poder hasta los cien. Augusto Pinochet
tiene 91 años y aún deambula por Chile como un fantasmagórico personaje de H.
P. Lovecraft. Ahora falleció el
general Alfredo Stroessner, quien gobernó Paraguay con mano de hierro durante
más de 34 años, desde 1954 hasta su derrocamiento en febrero de 1989. Vivía exiliado
en Brasil, prácticamente solo como un crótalo en el desierto. Hijo de un inmigrante
germano de Baviera y de una campesina paraguaya, medía un metro noventa y lo apodaban
"El rubio". En 1948, a los 36 años de edad, se convirtió en el general más joven
de América del Sur. A los 41, tomó el poder y se hizo reelegir en ocho elecciones
fraudulentas: 1958, 1963, 1968, 1973, 1978, 1983 y 1988. Su régimen se respaldó
en la represión, el contrabando, la corrupción administrativa, el atraso económico,
el clientelismo político y el analfabetismo. Stroessner compartía
la vieja galería de tiranos latinoamericanos "clasicos" de la Guerra Fría junto
con el nicaragüense Anastasio Somoza, el haitiano François Papá Doc Duvallier,
el dominicano Rafael Leónidas Trujillo y el cubano Fulgencio Batista. Y en la
década de los setenta fue activo partícipe del Plan Condor -un sistemático programa
de exterminio de opositores políticos en el Cono Sur- en coordinación con las
dictaduras de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Fue precisamente en esos años
cuando Paraguay se benefició con la ayuda de Estados Unidos y la construcción
de la represa hidroeléctrica de Itaipú, que permitieron un período de bonanza
económica. Alfredo Stroessner
tenía 93 años y pesaba 45 kilos. Y el viejo Fidel Castro -que acaba de cumplir
80, lúcido y mordaz- está enterrando a casi todos los célebres contemporáneos
que desearon su muerte. Como dice el viejo proverbio árabe: "Siéntate en la puerta
de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo". |