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CHINA, TAIWÁN Y TÍBET

Taiwán: el Kuo Min Tang vuelve al poder

Por Isaac Bigio (*)

Rebanadas de Realidad - Londres, 24/03/08.- En el último siglo China ha conocido solo dos grandes partidos: el nacionalista (Kuo Ming Tang: KMT) y el comunista, los mismos que son los forjadores de las dos repúblicas que ha tenido esa nación desde 1949.

El primero se fundó en los 1910s promoviendo la unificación de su país y luego entra en la esfera de Stalin. Empero, en 1927 el KMT masacra a los comunistas, se va acercando a EEUU y se convierte en el principal gobierno chino, al cual defenderá en guerras contra los rojos y luego el Japón.

Los comunistas inicialmente conformaron el KMT hasta que éste inicia contra ‘estos una guerra civil que acabará 22 años después con la victoria de Mao. En 1949 China se parte en dos repúblicas con sistemas de partido único. Una es la República Popular en el continente la cual es dominada por los comunistas que estatizan la economía y la someten a un plan quinquenal. La otra es la República de China reducida a la isla de Taiwán, donde se exilian más de un millón de nacionalistas quienes promueven el capitalismo bajo la dictadura de Chiang y luego de su hijo.

Ambas repúblicas se reclaman ser la verdadera China aunque en 1971 la de Mao substituye a la de Chiang en la ONU y en su consejo de seguridad. En los 1980s mientras Beijing va ‘liberalizando’ su economía, Taipeh va liberalizando su autocracia. En 1996 Taiwán tiene sus primeras elecciones presidenciales y en el 200-2008 llega al poder la oposición ‘demo-progresista’ que plantea democratizar la isla para sacarla de ‘tanta manipulación’ del anterior partido único nacionalista y buscar distanciarse del proyecto de reunificar a China para tratar de hacer que Taiwán se conforme como una nación independiente.

En las elecciones taiwanesas del 22 de marzo Ma Ying-jeou del KMT ganó con un 58.5% de los votos y es derrotado el candidato oficialista Chen Shui-bian quien quiere profundizar el camino de Taiwán a separarse de China. En ese mismo día se rechazaron los referendos acerca de cómo debería incorporarse Taiwán a la ONU, algo que ha sido congratulado por Beijing, para quien éstos (y sobre todo aquel que planteaba entrar a la ONU como Taiwán) eran vistos como una provocación.

El nuevo gobierno nacionalista buscará bajar las tensiones con Beijing e incrementar el flujo de comercio y turistas.

Ahora los dos grandes partidos chinos lideran a ambas Chinas y ya no se encuentran en polos opuestos. Mientras hoy los comunistas promueven el capitalismo, los nacionalistas no creen que haya aún condiciones para una reunificación pero sí para ir hacia un mercado común.

La no re-elección del partido gobernante de Taiwán ha sido vista con alivio por parte de Beijing, quien calculaba que si éste seguía en el poder y pugnando para que dicha isla busque consumarse como una república históricamente distinta de la de China, ello podría generar choques militares. La caída de los demócratas taiwaneses es, también, un subproducto del gran auge económico y diplomático de Beijing.

(*) Analista internacional formado en la London School of Economics & Political Sciences. En ésta, considerada la principal universidad internacional especializada en ciencias sociales, él ha obtenido grados y postgrados en Historia y Política Económica, y ha enseñando. Su especialidad son países en conflicto y transición entre distintos sistemas sociales. Ha pasado por las aulas del Instituto Europeo, la Escuela de estudios Asiáticos y Orientales, la escuela de Estudios Eslávicos y Europeo Orientales así como en otras dependencias de la Universidad de Londres. Sus artículos han sido publicados en unos 200 medios en 5 continentes. En 1998 obtuvo 2 Premios significativos: el de la Excelencia de Dillons-Waterstone (la mayor librería británica), y el E.H. Carr del Departamento de Política Internacional de la Universidad de Gales, Aberyswyth (el primer departamento de dicha disciplina en el mundo). Rebanadas edita a Isaac Bigio, por gentileza del autor.