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COMUNICADO DE LA EMBAJADA DE BOLIVIA EN ARGENTINA

Embajada de Bolivia propone lucha estructural contra explotación laboral en granjas y talleres

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Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 17/04/08.- La Embajada de Bolivia en Argentina planteó a las autoridades argentinas ejecutar una lucha estructural en contra del tráfico y explotación de personas caso contrario seguirán en la impunidad empresarios que a costa de bajos salarios, pésima alimentación, viviendas inhumanas y largas horas de trabajo de bolivianos, hacen inmensas fortunas.

Dr. Juan José Maraggi, Agente Fiscal de Campana junto a Sixto Valdez, Jefe de Misión de la Embajada de Bolivia en Argentina.

El jefe de la misión diplomática boliviana, ministro consejero Sixto Valdez Cueto, hizo ese planteamiento durante la reunión que sostuvo con autoridades de la fiscalía de Zárate-Campana, Instituto Nacional Contra la Discriminación y la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores.

Hace 48 horas, el fiscal Juan José Maraggi encabezó un allanamiento en la granja Nuestra Huella, ubicada en Exaltación de la Cruz, a unos 120 kilómetros de la Capital Federal de Buenos Aires, en la región de Pilar.

El ciudadano boliviano Oscar Taboada Ortuño y su esposa, presentaron la denuncia de explotación, a través de dos abogados argentinos. Ellos plantearon un habeas corpus y la justicia de San Isidro dio luz verde al Ministerio Público.

El fiscal Maraggi aseguró que hay indicios que ratifican las denuncias y prometió emitir un requerimiento lo más pronto posible respetando los plazos procesales.

El abogado de la acusación Rodolfo Cleto García pidió a la fiscalía el allanamiento de las oficinas de la empresa que contrató a los bolivianos. Por ahora no hay una respuesta judicial.

Oscar Taboada Ortuño, ciudadano boliviano denunciante.

La embajada boliviana demandó “la pronta atención y protección de los niños trabajadores”, la “seguridad y garantías a los denunciantes” y un “tratamiento especial” para los bolivianos que dejen la granja, es decir un hospedaje transitorio y el traslado a Bolivia si así lo solicitan los afectados.

Paralelamente se acudirá a la Dirección de Migración para acelerar los documentos de residencia de algunos de los trabajadores, pues hay jóvenes que recién llegaron y aún no tienen el Documento Nacional de Identificación (DNI).

La abogada del Instituto Nacional Contra la Discriminación (Inadi) Ana Lía Mas solicitó incluir una investigación especial por “trata de personas” debido a que muchos inmigrantes son traídos desde sus países con promesas maravillosas y luego las explotan y abandonan.

El dirigente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), José Luis Cáceres, sostuvo que “en el día” el Ministerio de Trabajo debe “blanquear” (legalizar) a los “trabajadores en negro” (sin derechos laborales).

Cerco perimetral electrificado.

Tras la reunión en la ciudad de Campana, el representante diplomático boliviano, Valdez Cueto, viajó a la granja denunciada y dialogó con cada uno de los trabajadores. La mayoría optó por el silencio tal vez por temor a perder su trabajo. De los 20 que se encontraban en la reunión, tres dijeron que eran “tratados bien”.

Sin embargo, de manera aislada reconocieron las condiciones inhumanas del trabajo cotidiano en la granja avícola.

La comisión integrada por representantes de diplomáticos, del INADI y de la UATRE, constató que el lugar está rodeado por millones de moscas y para eliminarlas a cada paso hay venenos.

Los bolivianos comentaron que no trabajan las ocho horas establecidas por ley en cualquier parte del mundo sino que su salario está sujeto a que cada día recolecten unos 14.000 huevos y hagan tratamiento al excremento de las gallinas.

“Uno solito no puede recoger los huevos. Por eso tienen que trabajar las esposas y los hijos, los niños”, explicó uno de los trabajadores. Pero por más que trabaje toda una familia, el salario es uno solo.

Se pudo constatar que el 90 por ciento de los trabajadores de esta granja trabaja “en negro” pese a que varios ya están desde hace meses. Hay varios jóvenes recién llegados de Bolivia o aquellos que dejaron una villa de la ciudad para trasladarse a la provincia.

Baños de las viviendas.

“La justicia establecerá la culpabilidad y no nosotros”, dijo Valdez Cueto a tiempo de exhortarles a los trabajadores bolivianos a que “no tengan miedo de exigir sus derechos” y que “no acepten la explotación”.

Para ello ofreció el respaldo de la Embajada y del Consulado de Bolivia que tienen equipos de abogados y cuentan con el respaldo de entidades públicas y privadas.

“El hecho de tener un trabajo no debe significar que hay que aceptar la esclavitud. Gritar nuestros derechos no es un delito. Hace poco, se logró que un policía argentino sea condenado a 22 años de cárcel por maltratar, balear y discriminar a un boliviano”, afirmó.

También les clamó unidad porque “divididos nos discriminarán, nos explotarán y nunca saldremos adelante”.

Posteriormente, la comitiva visitó las viviendas y se pudo constatar que las de los recién llegados son precarias, no tiene muebles, sus cocinas están en malas condiciones, los baños son un desastre y las moscas invaden todos los ambientes debido a que muchos de los galpones de las gallinas estan a escasos tres metros.

El presente material se publica en Rebanadas por gentileza de la Embajada de Bolivia en la República Argentina / Web