Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
COMUNICADO DE LA EMBAJADA DE BOLIVIA EN ARGENTINA

La tierra en Santa Cruz está concentrada en 15 familias

Los Saavedra Bruno, Monasterio y Justiniano Ruiz tienen los mayores predios.

Artículos relacionados:

El régimen de la tierra - Por Raúl Prada Alcoreza

Rebanadas de Realidad - La Prensa, La Paz, 21/04/08.- Alrededor de 15 familias controlan la tierra en Santa Cruz. Poseen una extensión superior a las 512.085 hectáreas equivalentes a 25 veces la superficie de la capital de ese departamento calculada en 20.505 hectáreas.

Así lo revela un informe del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) que señala que entre todas se hicieron dueñas de más de medio millón de hectáreas en ese departamento.

Según la entidad, entre éstas se encuentran las familias Saavedra Bruno Tardío; Monasterio Nieme, Justiniano Ruiz; Roig Pacheco; Rapp Martínez y otros; Antelo Urdininea; Keller Ramos; Candia Mejía; Castro Villazón; Ovando Candia; Roberto Fracaro; Sánchez Peña; Larsen Nielsen Zurita; Bauer Elsner y la Agropecuaria OB S.R.L..

De acuerdo con el INRA, uno de los principales propietarios de tierras en ese departamento es el empresario Luis Saavedra Bruno, quien, junto con su familia, tiene 18 predios verificados en 73.089 hectáreas. De esa extensión, fueron saneadas alrededor de 17.486 hectáreas.

¿Cómo obtuvo sus propiedades? Los datos señalan que en principio, entre 1983 y 1992, este empresario y su linaje se beneficiaron de siete predios, a través de dotaciones realizadas por el ex Consejo Nacional de Reforma Agraria en una extensión de 16.129 hectáreas, en forma contraria a lo que definen las normas vigentes que indican que nadie puede tener más de una dotación. Sin embargo, las mediciones realizadas posteriormente por el INRA determinaron que tienen un patrimonio mayor, que alcanza a los 18 predios verificados.

Según el asesor legal del Viceministerio de Tierras, Jorge Mercado, todas las dotaciones autorizadas en su momento por el ex Consejo se hicieron a título gratuito y a solicitud de cualquier persona que lo pidiera.

Saavedra Bruno, en contacto con La Prensa, aseguró que todas sus propiedades fueron compradas y saneadas. No precisó montos ni mencionó de quiénes las adquirió. Sin embargo, aclaró que cumplen con la función económica social (FES). “Lo que pasa es que los títulos de propiedades antiguas no las hicieron valer si eran de antes de 1953, entonces la llaman dotación, pero todas las propiedades han sido compradas y trabajadas y explotadas de manera eficiente, generamos empleo y producción”.

Entre las propiedades que están a su nombre se encuentran Abras I, II y III, Berlín, El Carmen del Ruiz, La Jojoba, Las Mercedes, Todos Santos, Guabirá, Todos Santos Saavedra, el Tamarindo, Nelori, Buen Retiro y Yucasa en Santa Cruz. Saavedra Bruno aclaró que estas dos últimas propiedades las vendió hace siete y ocho años y hoy ya no le pertenecen.

A nombre de su esposa Ivonne Tardío de Saavedra se encuentran los predios Villa Carolina y Villa Alejandra, y en manos de su hermano Marcelo Roberto Saavedra Bruno, la propiedad Nueva Deli, y en las de su hija Ximena Saavedra Tardío, La Chacra. Todos están ubicados en Santa Cruz.

Aseguró que tiene las tierras desde hace 22 años y que se dedica al mejoramiento genético del ganado vacuno con tecnología de punta. “Este trabajo es reconocido en el extranjero. Hemos exportado genética en un país donde los niveles tecnológicos son bajos. Nosotros producimos y contribuimos de manera decisiva a la ganadería, proveyendo animales reproductores que aseguran una mayor productividad en los hatos donde se utiliza”.

El Registro del Mercado de Valores dice que Saavedra Bruno es accionista del Banco Unión con el 0,7 por ciento y su hijo Luis Fernando, con el 3,5 por ciento.

Monasterio

La segunda familia con las mayores extensiones de tierra, según el INRA, es la de Osvaldo Monasterio Nieme, a quien entre 1972 y 1990 el ex Consejo Nacional de Reforma Agraria le dotó l4 predios con una superficie de 13.533 hectáreas. También en contra de lo que dice la ley.

Sin embargo, el INRA verificó que hoy posee 17 predios y una propiedad medida en 78.340 hectáreas. De esta extensión, se encuentran saneadas aproximadamente 50.369 hectáreas.

De acuerdo con la institución, la superficie controlada por la familia Monasterio supera en tres veces la mancha urbana de Santa Cruz de la Sierra.

Se desconoce cómo obtuvo los otros predios. Este diario se comunicó en dos ocasiones el jueves y dos el viernes con sus oficinas en la red televisiva Unitel, de la que también es accionista, y no se lo encontró y su secretaria se comprometió a comunicarse con La Prensa, pero no lo hizo. Están a su nombre las siguientes propiedades: El Ensueño, dotada en 1972, que en la actualidad tiene como beneficiario a Ormando Álvarez; Monterrey, en 1990, que a su vez fue dividida en cinco predios: El Encanto, la Encrucijada, Monterrey I, Monterrey II y Los Tordos-San Martín.

Además de Campiña Grande, San Antonio, San Matías, Badajos, California, Santana, Cañadita, El Progreso y Fernando Monasterio Nieme.

Los Monasterio son dueños además del 100 por ciento del paquete accionario del Banco Ganadero y de la Red Unitel.

Otras familias

Los datos del INRA también mencionan como “barones de la tierra en Santa Cruz” a los Justiniano Ruiz (43.579 hectáreas), Roig Pacheco (43.166 hectáreas), Rapp Martínez y otros (52.146 hectáreas). En el cuadro de apoyo se observa el detalle de predios de otras parentelas como Keller Ramos, Candia Mejía, Castro Villazón, Ovando Candia y Larsen Nielsen Zurita. La Prensa intentó comunicarse con estas familias, pero las referencias telefónicas obtenidas no eran válidas.

Este diario informó que el linaje Larsen posee 17 propiedades de 157 mil hectáreas que, según el INRA, equivalen a tres veces la mancha urbana de Santa Cruz de la Sierra.

La ley prohíbe dotaciones

La Ley de Reforma Agraria (1953) y la Ley de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria (2007) tipifican como ilegal que una persona tenga más de una dotación de tierra del Estado para evitar su concentración en pocas manos.

Según el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), existen casos de personas que tienen hasta cinco dotaciones; sin embargo, es probable que algunos propietarios hubiesen adquirido las propiedades por la vía de la compra. aspecto que sólo podrá ser verificado con claridad durante el proceso de saneamiento.

El asesor legal del Viceministerio de Tierras, Jorge Mercado, explicó que no hay ninguna irregularidad si la compra fue legal, pero se debe verificar los antecedentes de los trámites para dar fe de ellos.

El ex presidente Banzer consolidó la propiedad en el oriente

Alrededor de 391 grandes propietarios de haciendas y sus familias y socios en Santa Cruz recibieron entre 1953 y 1994 un total de 5.477.444 hectáreas, que equivalen al 14,7 por ciento del total de la superficie del territorio oriental.

La mayor parte de esas dotaciones (51 por ciento) se consolidó en la dictadura del ex presidente Hugo Banzer Suárez.

Así lo revela el listado de dotaciones individuales otorgadas por el Consejo Nacional de Reforma Agraria a partir de las 10.000 hectáreas en el departamento de Santa Cruz y publicado en el libro Los barones del oriente, de Ximena Soruco, Wilfredo Plata y Gustavo Medeiros.

Según Soruco, a partir de los gobiernos militares, especialmente en el del ex presidente Banzer, se procesó el 48 por ciento de los expedientes de grandes propiedades y el 51 por ciento de la superficie distribuida entre 1953 y 1994.

Los datos revelan que en el gobierno de facto de Banzer (1971-1978) se distribuyeron 2.686.629 hectáreas. Llama la atención el año 1973 cuando se aprobó la entrega de 1.090.462 hectáreas.

Otro periodo importante para la dotación de grandes propiedades es el Gobierno de Jaime Paz Zamora (18 por ciento de los expedientes y 15 por ciento de la superficie).

Soruco sostiene que los orígenes de los dueños de la tierra en Santa Cruz se remontan al año 1880 durante el auge de la goma.

Los primeros que se dedicaron a su explotación fueron los empresarios Antonio Vaca Díez, Nicolás Suárez, Nicanor Salvatierra y Antenor Vásquez, quienes articularon sus empresas a capitales europeos.

También llegaron emigrantes europeos como Mateo Kuljis, quien comenzó trabajando como vendedor de zapatos en Manaco. Sus descendientes tienen hoy intereses en el negocio del papel, cuero, banca, ganadería, supermercados y medios de comunicación televisivos.

A los pocos años de su llegada a la región, Kuljis fue admitido como miembro del Club Social y socio de la Cámara de Industria y Comercio.

Con su participación en las instancias recreativas más importantes, este industrial empezó a adquirir tierras como la propiedad El Bajío de 435 hectáreas y una quinta en San Ignacio de Velasco, aunque fue su hijo Wálter Kuljis quien se dedicó a la crianza de ganado de raza y comercio de carne con el matadero y frigorífico Fridosa.

Otros dueños

  • Los Justiniano Ruiz tienen los predios El Carmen, Los Ciervos y Alconera desde 1964.
  • Roig Pacheco: El Chaqueño María Deysi, Villa Sandra y Nueva Italia, desde 1973.
  • Rapp Martínez: San José, Santa Rita, Rosa, María, Tereza y Laguna Bonita, desde 1965.
  • Jorge Antelo: El Rancho, Texas, San Antonio, Santa María e Isla Verde, desde 1961.
  • Keller Ramos: Río Verde y Salmo 23, dotados por el INRA entre 1968 y 1970.

El presente material se publica en Rebanadas por gentileza de la Embajada de Bolivia en la República Argentina / Web