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COMUNICADO DE LA EMBAJADA DE BOLIVIA EN ARGENTINA / Web

Evo gana cuatro elecciones históricas con más del 50%

El desafío de Morales es lograr los dos tercios que le permitan consolidar la revolución democrática con la nueva Constitución.

Rebanadas de Realidad - Diario Cambio, La Paz, 06/12/09.- El presidente Evo Morales, ganador en los últimos cuatro procesos electorales con los porcentajes más altos de la historia democrática de 27 años en el país, se ha constituido, en cuatro años de gestión gubernamental, en el líder político más exitoso de Bolivia, capaz de convocar a las masas y conquistar el voto.

Los hechos concretos así lo demuestran en los últimos procesos democráticos; las elecciones generales de diciembre de 2005, cuando gana con el 53,7%, los comicios de constituyentes en julio de 2006 con el 50,7%. Además ganó el referendo revocatorio, cuando fue ratificado en agosto de 2008 con el 67,7 por ciento y el referendo para la aprobación de la Constitución con el 61,43 por ciento, el 25 de enero de 2009.

El objetivo de la política de cambio que lidera Morales es “la vigencia de un Estado plurinacional unitario, social y económicamente fuerte. Además el socialismo comunitario a partir de la nueva Constitución”, lo que la derecha nunca estuvo dispuesta a permitir porque afecta a sus intereses económicos y políticos.

Evo Morales, con su línea de “refundación de Bolivia” a través de la inclusión de todos los sectores sociales, ha logrado ganar los últimos cuatro procesos electorales.

El proyecto político de la revolución democrática liderada por Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera, ambos apoyados por los movimientos sociales, en los últimos años, ningún partido o líder político pudo hacerle frente para bajarle porcentajes de preferencia entre los bolivianos.

Para el analista político Marco Antezana, será muy difícil para la oposición conseguir un rival a Evo Morales en los próximos años, mientras él siga trabajando y beneficiando al pueblo.

“Las elecciones del domingo 6 de diciembre sin duda serán claves para la existencia de la derecha, porque de ganar Morales los dos tercios en la Asamblea, no estoy diciendo en el Senado, porque ahí está bien tener la mayoría absoluta, se podrá cambiar la Constitución y someter al pueblo a una reelección indefinida”, manifestó. En cambio, el oficialista del Movimiento Al Socialismo (MAS), Jorge Silva, dijo que los últimos comicios han mostrado un proyecto revolucionario muy solvente con votaciones que han sobrepasado el 50 por ciento.

“Nunca en la historia democrática de Bolivia se dio que un candidato o un partido logre más del 50 por ciento de votos, más aún en cuatro procesos electorales como demostró el MAS a la cabeza de Morales”, aseveró.

El ganador de procesos electorales tiene este domingo un nuevo desafío, de consolidar su proceso de cambio con el apoyo de más del 60 por ciento. Morales y sus varios equipos políticos han trabajado intensamente durante las últimas semanas en campaña intensa que han dado un parámetro sobre sus posibilidades electorales. Las encuestas de diferentes medios le dan ganador para renovar mandato con porcentajes entre el 55% y 60%, a 35 puntos de su principal rival, Mafred Reyes Villa, que le dan entre 20% y 25%.

Como no sucedió en los 27 años de democracia, Morales ha sido capaz de concentrar multitudes en todas las poblaciones donde estaba presente, en medio de un mar de banderas nacionales, partidarias, regionales y la wiphala.

De repetir una victoria electoral el domingo, ratificará su exitosa política, que persigue la profundización de la revolución democrática cultural, con la implementación de la Constitución Política del Estado, que fue aprobada en enero de 2009 con el 61% de votos, para consolidar el Estado Plurinacional que pregona la igualdad.

Un revocatorio que se convirtió en ratificatorio

El presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera fueron ratificados en sus cargos en el referendo revocatorio del 10 de agosto con el 67% de los votos.

La dupla del Movimiento Al Socialismo (MAS) superó los sufragios obtenidos en diciembre de 2005, cuando alcanzó 53,7 por ciento de la votación.

Este revocatorio fue utilizado estratégicamente por los opositores para acabar con el gobierno de Evo Morales, hecho que no prosperó, sino fortaleció al MAS.

La derecha logiera, con sus aliados naturales en las ciudades principales de la denominada ‘media luna’ (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija), ejecutó una serie de acciones, a título de autonomía, desde el terrorismo productivo, financiero, económico, político, en medio de la práctica de la abusiva violencia.

Comenzaron a medir fuerzas con las elecciones constituyentes en 2006, cuando el MAS logró importante votación por encima del 50 por ciento. En agosto de ese año comenzó la ejecución del complot desde la Asamblea Constituyente, con tal de hacer fracasar el proceso de refundación del Estado. En esta etapa reprodujeron huelgas de hambre y movilizaciones violentas.

En 2007, los radicales ingresaron a otra fase, lo que muchos analistas y autoridades de Gobierno llamaron, el terrorismo económico y productivo. Estos complots estaban siempre acompañados de los medios de comunicación afines a los conservadores, que se encargaban de amplificar, manipulando el hecho para generar el caos y agio.

Pese a toda esta escalada de sabotajes, Evo logró un histórico 67% y demostró su fortaleza. Los presidentes que no pasaron el 35% en el periodo neoliberal, pese al descontento del pueblo y bajo apoyo, nunca se sometieron a un revocatorio.

Pese a ese apoyo, la derecha en agosto y septiembre ejecuta el golpe cívico-prefectural, que no prosperó.

Pese al boicot de la derecha, la CPE camina

Otra victoria importante que lleva como emblema el binomio Morales-García es el referendo constitucional del 25 de enero de 2009, cuando el 61,4% de los bolivianos y bolivianas decidió apoyar la nueva Constitución Política del Estado (CPE), echando por tierra el boicot permanente que ejecutó la oposición.

Morales proclamó la “refundación de Bolivia” con el fortalecimiento del control estatal de la economía, la inclusión de autonomías regionales y el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios, incluidos por primera vez desde que Bolivia alcanzó su independencia hace 183 años.

“Aquí se acabó el Estado colonial, aquí se acabó el colonialismo interno y externo, aquí se acabó el neoliberalismo”, afirmó Morales en oportunidad de su discurso ante miles de personas que abarrotaron la plaza Murillo el 25 de enero.

Los ciudadanos también decidieron limitar la propiedad agrícola a cinco mil hectáreas, toda vez que 80 por ciento marcó la boleta con esa cifra, mientras que 20 por ciento optó por las 10 mil hectáreas.

La oposición boliviana pretendió restar legitimidad a la aprobación de la CPE con el argumento de que debió haber sido respaldada por el 80% de la votación y que 61,4% es muy poco. Se olvidaron de que en cualquier parte del mundo una elección se gana con 50% más un voto o como en el fútbol: se gana un partido y se es campeón aunque sea con un gol de diferencia.

La fuerza del pueblo fue más, ante la resistencia de los opositores, pues encontró el camino para la implementación de la CPE, lo que dependerá fundamentalmente de los resultados de las elecciones de hoy 6 de diciembre.

El presente material se publica en Rebanadas por gentileza de la Embajada de Bolivia en la República Argentina / Web