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Sobre el peronismo hoy (para españoles) |
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Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 30/08/07.- Vayan esta líneas sobre qué es y qué significa el peronismo actualmente en Argentina, a pedido de mis amigos españoles, habida cuenta que existen en España media docena de analistas políticos (1) que conocen en profundidad el tema, y para su mérito, además, no desde el punto de vista de lo políticamente correcto sino desde el otro, desde el no conformista. Es famosa, entre nosotros, la anécdota de Perón cuando le preguntaron acerca de los porcentaje en que se dividía el electorado argentino: "un 30% son radicales, un 25% conservadores y un 15% socialistas". ¿Y los peronistas?, le pregunta asombrado el periodista. "A no, peronistas son todos". No se puede hablar de peronismo sin tener en cuenta esta anécdota emblemática para saber de qué se trata. El peronismo es un fenómeno de masas que irrumpió en Argentina el 17 de octubre de 1945 para quedarse vivito y coleando por más de sesenta años. Hoy el presidente Kirchner, quien nombró a dedo a su mujer para que lo suceda, todos los días trata de seducir a algún caudillo peronista, sea intendente o gobernador provincial, para sumarlo a las filas de su nuevo partido político: El frente para la victoria. Ahora bien, sin el peronismo no podría hacer nada, o al menos, casi nada, pues este movimiento político está, como se decía antes, inserto en el alma de pueblo argentino. Y aquí no hay vuelta de hoja. Se lo ha estigmatizado como fascismo, como socialismo, como conservadorismo, como socialcristianismo, hasta con Menem como neoliberalismo y ahora con Kirchner como socialdemocracia progresista del tipo de Zapatero. Pero el pueblo peronista sigue ahí, "irreductible al desaliento". Y sigue peronista, esto es, los que las veinte verdades peronistas afirman. Así los distintos y circunstanciales dirigentes inventan mil y una trapisondas para engañar a ese pueblo y robarle los votos. Y alguno me dirá: pero todo esto es poco serio. Sí, es poco serio. Esto es lo que hizo exclamar a Jorge Luis Borges, cuyo odio era tan grande que nunca decía Perón: los peronistas no son ni buenos ni malos: son incorregibles. El grave problema del peronismo es la dirigencia peronista, esa que hace medio siglo utiliza el pueblo a gusto e piaccere. Porque en el peronismo no existe la sanción, porque al ser un movimiento tan grande las culpas se licúan. Nadie se hace responsable de nada ni de nadie, incluso ante las mayores aberraciones como lo fue el último 17 de octubre cuando se trasladaron los restos del General Perón a su vieja quinta de San Vicente bajo la atronadora música de la bailanta más vulgar y soez. Así hoy tenemos que los dirigentes del partido peronista (PJ) de la provincia de Buenos Aires, que es la provincia que decide la elección presidencial de octubre próximo, va a apoyar la candidatura de Cristina K. a la presidencia, siendo que esta mujer es tan peronista como yo soy chino. (Su confusión ideológica es casi infinita, por ej. acaba de recibir en España a Francisco Ayala, quien no se cansó de afirmar por donde anduvo que "el peronismo es peor que el nazismo"). Otra facción del peronismo va a apoyar al candidato socialcristiano Lavagna, ex ministro de economía de Kirchner y, como si fuera poco, otra fracción del peronismo va en el apoyo del candidato neoliberal Jorge Macri, a la provincia de Buenos Aires. Pero, y he aquí la paradoja, el peronismo no tiene ningún candidato propio. ¿y saben por qué?. Porque los dirigentes peronistas son unos "buscas". Es decir, actúan en función del poder de turno y las mayores ventajas, sobre todo económicas, que le pueden sacar a dicho poder. Acá no existe ningún tipo de convicción política que valga. Acá lo que existe es el uso del peronismo y su posterior colocación política como una cómoda y rentable salida laboral. ¿y el pueblo peronista?. El pueblo a tomar por culo, como dicen Uds. los españoles tan graciosamente. ¿Hay solución? Yo no veo ninguna y esto seguirá así por muchos años más. Los dirigentes peronistas se han transformado en dirigentes "peronianos", quienes apoyados en "la monserga peroniana" repiten las frases hechas y los dichos de Perón y Evita a diestra y siniestra hablando por hablar y sin tener en cuenta la realidad, el contexto político-social-económico y cultural de aquellos a quienes se dirigen. Hablan un lenguaje ya hablado, hablan lo dicho una y mil veces hasta formar una monserga y para colmo le hablan a un pueblo que no existe, que es una creación de ellos. Su destinatario no es el pueblo peronista sino que le hablan a los otros dirigentes. En una palabra, hablan "entre ellos". El autismo de la política argentina, ha llevado al repliegue de nuestro pueblo, y en esto el partido justicialista (PJ) tiene una culpa inmensa. Lo que realizan hoy algunos peronistas disidentes, bastante pillos también, es crear pequeños partidos políticos que se montan en el peronismo, aprovechando su vocación de frentista, y desde allí, desde el frente político, en la época de elecciones manotear algunos cargos. La única posibilidad de cambio es tomar las riendas de la conducción del movimiento peronista, pero para eso se necesitan dirigentes no corruptos, convicciones profundas y medios adecuados, elementos que hoy por hoy no existen ni se vislumbran en el campo político argentino. Lo lamentable, lo triste, aquello que verdaderamente duele es que el peronismo en tanto que teoría política posee una enjundia filosófica poco común si la comparamos que las distintas expresiones políticas contemporáneas. Pero a esto nadie lo tiene en cuenta. En general, los intelectuales que se acercan al peronismo lo hacen con el mismo objetivo que los dirigentes: conseguir cargos y medrar con ellos. Por lo demás, son los clásicos pseudo intelectuales que tienen avidez de novedades y no forman parte de ninguna tradición cultural. Una verdadera "bosta de paloma" como dijera Perón, ensucian lo que tocan porque todo lo bastardean pero, en concreto, no incomodan a nadie, y menos al poder, sobre todo el de los dirigentes peronistas, pues son funcionales a ese poder. Un hato de sobacos ilustrados orgánicos siempre al poder de turno. |
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Nota: |
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(1) Javier Esparza, Vicente Blanquer, Gustavo Morales, Armando Puente |
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| (*) Filósofo (mejor arkagueuta). Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos. Federación del papel. Escuela de Gobierno Pcia. de Bs.As. | |||