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OPINIÓN - ARGENTINA

A propósito de dos congresos de filosofía

Por Alberto Buela, Filósofo (mejor arkagueuta) Correo

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 10/11/09.- Se realizó en estos días en Mendoza el Congreso de filosofía en conmemoración del 60 aniversario del Primer congreso nacional de filosofía que tuviera lugar en dicha provincia en 1949 y que al cierre del mismo Perón dictara una conferencia titulada La Comunidad Organizada núcleo central de la teoría política peronista.

Este congreso de hoy que comentamos, ciertamente que no tuvo la enjundia filosófica de aquel de hace más de medio siglo, pero tuvo la clásica sobriedad y prestancia mendocina. En una palabra, no desentonó respecto de aquel extraordinario primer congreso.

Concurrieron figuras emblemáticas de la filosofía argentina como Roberto Walton, Ricardo Maliandi, Arturo Roig y Lucía Piossek. Hombres que conocen bien su oficio como Aníbal Fornari, Héctor Padrón, Martínez Barrera, García Bazán y Miguel Verstraete. Y abundantes nuevas promesas en filosofía. Estuvo incluso Edgardo Albizu quien con su jerigonza ininteligible hace tiempo que viene queriendo escudriñar el tiempo perdiendo el tiempo y haciéndoselo perder a sus seguidoras. De los profesores extranjeros destacados estuvieron Quintín Racionero y Teresa Oñate por España, David Sobrevilla por Perú. Hubo también profesores de Alemania y México.

Con todo ello, para mi gusto faltaron pensadores argentinos como Silvio Maresca, Josefina Regnasco, Máximo Chaparro, Blanca Parfait y extranjeros como MacIntayre, Alain de Benoist, Michel Maffesoli, Massimo Cacciari, Sánchez Dragó o Eugenio Trías, pero bueno, todo no se puede tener (que cada uno agregue o quite a piacere).

Se destacaron ciertas ponencias plenarias como la inaugural del profesor Walton, titular de metafísica de Buenos Aires, con una clase magistral sobre Husserl, la del titular de metafísica de Madrid, Navarro Cordón, quien en una demostración de oficio mostró cómo se puede leer un clásico sin caer en "la inveterada costumbre de hacer razonar a los grandes filósofos con la categorías del intérprete". La del profesor italiano Evandro Agazzi, con la soltura propia de los conferencistas duchos que sin leer cantan a cappella y finalmente la del filósofo estrella del Congreso Gianni Vattimo quien lo cerró con una charla informal muy entretenida sobre sus avatares en y con la filosofía (de ninguna manera queremos sugerir que los gringos vinieron a pasear).

El aspecto creativo del Congreso estuvo radicado en los múltiples y valiosos trabajos que se presentaron en las treinta y cuatro comisiones que funcionaron donde se trataron todos los temas del mundo sublunar. Trabajos muchos de ellos originalísimos.

Qué consideraciones podemos extraer de este Congreso, en primer lugar la buena disposición de los organizadores desde la decana hasta los asadores (la carne excelente y el vino ni qué decir), en segundo lugar, lamentar que no tuvo ninguna difusión en el orden local mientras se realizó (seguramente los mass media mendocinos siguen vinculando los congresos de filosofía al peronismo) y en tercer lugar que este Congreso es el primer movimiento académico que se hace en sesenta años para sacar del ostracismo universitario al Primer Congreso Nacional de Filosofía.

Es que aquel viejo Congreso se hizo y fue algo extraordinario, en realidad fue el primer congreso internacional que se realizó después de la guerra donde llegaron hombres con sus trajes raídos y sus manuscritos debajo del brazo y aquel congreso los recibió, los acogió, les dio a muchos trabajo en Argentina y se les publicaron sus libros. Pero el Congreso del 49 fue vencido después de realizado, porque fue derrotado su espíritu, aquel que fijó el gran Coriolano Alberini cuando dijo en el discurso inaugural "el Primer Congreso nacional dará singular prestigio a la Argentina espiritual… y esperemos que en un futuro florecerán genios filosóficos ajenos a la enseñanza oficial" , porque después vinieron los hermanos José Luís y Francisco Romero con el Golpe del 55 y propusieron la tesis de "la normalidad filosófica" la que logró producir en 60 años cientos y cientos de profesores de filosofía y al mismo tiempo esterilizó la tarea filosófica. Así hoy vemos y comprobamos que tenemos muchos repetidores e imitadores de Europa y USA(los colonizados culturales, los zonzos diría Jauretche), algunos investigadores en filosofía y muy pocos filósofos stricto sensu.

Integrante del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos. Federación del papel. Escuela de Gobierno Pcia. de Bs.As.