| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| Significación de 17 de octubre | |||
| Por Alberto Buela (*) | |||
Rebanadas
de Realidad
- Buenos Aires, 13/10/05.- El
objetivo de este mensaje es poder brindar a Uds. una reflexión sobre el 17 de
octubre de 1945 a través de tres niveles de análisis. En
primer lugar (I) esbozar la significación histórica que tiene la fecha en la memoria
del pueblo argentino. Luego (II) estudiar el o los contenidos ideológicos que
dejó al naciente peronismo. Y en tercer término, (III) analizar su proyección
político-social de cara al futuro. I Si
releemos el breve discurso del Coronel Perón desde los balcones de la Casa Rosada
a su regreso de la prisión en la isla Martín García vemos que él se caracteriza
a sí mismo antes que nada como "el primer trabajador argentino", luego
que desea ponerse "al servicio integral del auténtico pueblo argentino",
para finalmente ofrecerse como "vínculo de unión entre el pueblo, el ejército
y la policía" a fin de lograr la unidad espiritual de la nación. Perón
tiene muy en claro que esta unidad para que sea indestructible debe fundarse primero
en el pueblo al que llama "estrato formidable" donde "las fuerzas
de la nacionalidad", esto es el ejército, y "del orden", la policía,
alcanzan su auténtica razón de ser y existir, en la medida en que sirve a ese
pueblo. Cuando dejaron de lado esta ley intrínseca de su existencia se transformaron
ya sea en golpistas ya en represoras. II Es
esta una demanda difícil de responder sobre todo teniendo en cuenta que el discurso
del entonces Coronel Perón no fue de carácter ideológico sino más bien receptivo-emotivo.
Puesto que salió básicamente a agradecer al pueblo trabajador su presencia en
la Plaza de Mayo que fue, a la postre, quien decidiera a los gobernantes de turno
su liberación de la cárcel de Martín García. No
obstante la índole sentimental y de agradecimiento del discurso de Perón, el mensaje
rescata un aspecto sustantivo del acto: la categoría de movilización popular,
como el instrumento que en adelante el peronismo manejará para domeñar la voluntad
de los gobernantes que pretendan actuar en beneficio propio y no en vistas a la
felicidad de pueblo y la grandeza de la nación. El
concepto de movilización popular, masiva o total tan caro a la naturaleza del
peronismo es lo que heredamos del 17 de octubre de l945 como contenido ideológico
insustituible de nuestra práctica política. El peronismo subspecie socialdemócrata
de los años 80 fracasó, el peronismo light de finales de los 90 fracasó al no
recuperar el carácter de movilización popular, que pueda hacer frente a la avalancha
mediática, que le dice como tiene que ser para admitirlo como "democrático".
No olvidemos aquella observación de Perón cuando afirmó ese memorable 17 de octubre:
"Esta es la verdadera fiesta de la democracia, representada por un pueblo
que marcha a pie durante horas para llegar a pedir a sus funcionarios que cumplan
con el deber de respetar sus auténticos derechos". El
pueblo movilizado realiza eo ipso y sin intermediarios ni representantes la gestión
democrática por antonomasia: hacer saber a sus gobernantes lo que quiere. La famosa
y vieja acclamatio de la democracia directa aparece aquí con todas sus fuerzas. Este
concepto de "movilización total" fue estudiado bajo otras características
por Ernst Jünger, el más grande escritor alemán del siglo XX, en su época de realismo
heroico, así como en el General De Gaulle en sus meditaciones sobre la guerra.
Por el contrario Perón descarta el aspecto bélico de la movilización y le otorga
una dimensión y significación política como "pueblo en marcha" que crea
a los gobernantes las condiciones para la decisión justa. Con los años, en 1949,
va a concebir Perón sobre la base de esta idea de: “pueblo en marcha que crea
las condiciones para la decisión justa”, va a concebir, decimos, la idea de factores
concurrentes en su concepción de la comunidad organizada.
III En
el curso de la historia de los pueblos y las naciones siempre ha habido hechos
que signaron su índole en forma indeleble. Tomados al azar y sin ninguna pretensión
de exégesis tenemos la batalla de Maratón para los griegos; Zama para los romanos;
América para los españoles; Trafalgar para los ingleses y así con todos aquellos
pueblos que han inscripto su carácter en la historia del mundo. En
la historia Argentina, más allá de los hechos bélicos de resonancia: Invasiones
inglesas, campaña de San Martín, bloqueo anglo-francés, guerra de Malvinas. Se
destacan como hechos políticos-sociales de significación permanente, su declaración
de independencia política en 1816 y el ascenso de las masas al poder con el peronismo
en l945. En
la realización de la independencia política se utilizaron dos caminos antagónicos:
Uno, el del desarrollo autónomo intentado por Rosas y otro, el del desarrollo
dependiente del extranjero llevada a cabo por la generación del 80. En
la realización del pueblo al poder, más allá del antecedente de Yrigoyen y la
incorporación de la masa inmigrante a los destinos de la nación, el peronismo
propuso ab initio la idea de comunidad organizada tanto como sistema de poder,
cuanto como sistema social a construir. Como
sistema de poder cuestionó la representatividad de la democracia liberal y sostuvo
una democracia orgánica o participativa en donde el ciudadano no sólo se exprese
a través de la ecuación un hombre = un
voto, sino que además pueda expresarse como trabajador, sacerdote,
militar, profesional, empresario, etc. y para ello hay que multiplicar
las organizaciones libres de pueblo que den cabida a la múltiples expresiones
comunitarias a través de las cuales el hombre en sociedad se manifiesta. La
Comunidad Organizada como sistema de poder es
aquella en donde el pueblo se expresa
sólo a través de sus organizaciones libremente creadas y no las delega en las
instituciones del Estado pues las instituciones formales no representan sus demandas
auténticas. En
el curso de los últimos años la idea de comunidad ha recibido nuevas y distintas
reformulaciones. Las más significativas en el orden internacional son: a) En el
mundo anglo-sajón la polémica entre los liberales y comunitaristas norteamericanos. Así como el
neopopulismo de la new left reunido en torno la sociólogo Christopher Lasch y
de la revista Telos. b) Las propuestas de la nouvelle droite francesa e italiana
y su mentor Alain de Benoist. c) El grupo en torno al pensador Michel Maffesoli
y su teoría del surgimiento de "las nuevas tribus"(barras bravas deportivas,
fans musicales, etc). Ahora bien todos estos comunitarismos contemporáneos adolecen
de una falla estructural: la idea de comunidad para ellos carece de dimensión
política. Así los comunitaristas norteamericanos, con la sola excepción de Alasdair
McIntayre, son sólo liberales críticos. La nueva derecha europea hace metapolítica
sin política y Masffesoli y sus discípulos presentan la comunidad como un hecho
electivo de la que se puede entrar y salir a piacere. Por
el contrario para el peronismo la comunidad es portadora de un núcleo de valores
con proyección político-social. No hay hombre libre en una comunidad que no lo
sea. La comunidad se funda en una tradición nacional y es expresión de esa tradición.
La comunidad tiene un sentido político de lo contrario no lo es. Pero un sentido
político que supera el mero marco de los partidos políticos. "Nuestra
comunidad, ha dicho Perón en el Congreso de filosofía de 1949, a la que debemos
aspirar es aquella donde la libertad y la responsabilidad son causa y efecto de
que exista una alegría de ser, fundada en la persuasión de la dignidad propia.
Una comunidad donde el individuo tenga realmente algo que ofrecer al bien general,
algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa" (La Comunidad Organizada,
cap. XXI, párrafo 12). Finalmente
la comunidad organizada en tanto sistema social a construir es aquella en donde
el pueblo se transforma en factor concurrente en los aparatos del Estado que le son específicos a cada organización libre
del pueblo. Así en el orden laboral los sindicatos deben ser factores concurrentes
en aquellos aparatos del Estado que tiene vinculación con el ámbito que ellos
cubren o representan y en el ámbito local las comisiones vecinales o las distintas
sociedades intermedias deben concurrir al Municipio para plantear las exigencias
que cubren sus intereses propios. Vemos como a diferencia de las propuestas socialdemócratas o socialcristianas de los años 80 con sus ideas de cogestión en las empresas privadas y de autogestión en las empresas públicas, para el peronismo las organizaciones libres del pueblo se incluyen en la gestión política sin que por ellos sean empleados de los gobiernos de turno. Ellos proponen, sugieren, orientan informan pero no deciden. La decisión le corresponde al Gobierno, mientras que al pueblo a través de sus organizaciones libres le corresponde crear las condiciones de posibilidad para la decisión correcta en el ámbito o dominio que ellas conocen muchas veces incluso mejor que los propios funcionarios. Este es el meollo de la comunidad organizada como sistema social a construir: El pueblo sólo existe como pueblo organizado y a través de sus organizaciones en tanto que operan como factores concurrentes en los aparatos del Estado, crean las condiciones de posibilidad para la decisión correcta que el Gobierno toma como órgano de concepción y planificación. Así se realiza la verdadera democracia que "es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un sólo interés: el del pueblo", como reiteradamente la he definido el General Perón. | |||
| (*) Asesor del Consejo Directivo de la CGT y vice presidente del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos (CEES). Instituto Cultural Pcia. de Buenos Aires. | |||