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OPINIÓN - BOLIVIA

Cuarteles tecnológicos y futuro del Consejo de Defensa Suramericano

Por Ricardo Ángel (Ran) Cardona / Escritor boliviano

Artículos de Ricardo Ángel (Ran) Cardona editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - La Paz, 16/03/09.- En 1923 el general argentino Manuel Nocolàs Savio creaba las bases legales y tècnicas para impulsar la poderosa siderurgia nacional, madre del despegue posterior de la repùblica Argentina hacia la industrializaciòn integral del paìs, apoyando con esto la construcciòn de maquinaria agrìcola e industrial. Argentina estuvo considerada por esto mismo, en la primera mitad del siglo XX, entre los quince paìses màs desarrollados del planeta. Con seguridad alimenticia garantizada para sì misma y de otros países tambièn.

Este programa fue apoyado posteriormente en una nueva dimensiòn nacional esratègica por el general progresista Juan Domingo Peròn, en una època en que el monopolio industrial se encontraba anclado en los países de Europa occidental.

En 1938 los coroneles Germàn Busch y David Toro nacionalizaban el petròleo de la Standard Oil y creaban la posteriormente poderosa industria petrolera boliviana y con esta la empresa madre YPFB ( Yacimientos Petrolìferos Fiscales Bolivianos ).

Igualmente en 1969 hasta 1971 los generales Alfredo Ovando y Juan Josè Torres ponìan las bases industriales y financieras para el funcionamiento de la Empresa Nacional de Fundiciones ( ENAF ), destinada a fundir los metales no ferrosos de Bolivia, como el estaño. Dàndoles con este procedimiento metalùrgico el respectivo valor agregado que la sacaba de hecho del circuito infernal y vicioso de exportar materias primas sin valor agregado alguno.y con bajo precio. Tambièn funcionò la Asamblea Popular.

En plena II Guerra Mundial el gobierno de otro general Enrique Peñaranda, esta vez entreguista y por encargo de los barones del estaño como Simòn I. Patiño y otros, vendía toda la reserva estanìfera de Bolivia a los aliados a precios bajos, con el pretexto de apoyar y contribuir a la civilizaciòn democràtica y occidental, representada por Estados Unidos de Norteamèrica y Europa Occidental.

Estas reservas metàlicas en manos gringas se constituyeron desde entonces en la espada de damocles de las exportaciones bolivianas hacia los paìses desarrollados ( los que hicieron la guerra precisamente ) para hacer bajar el precio subiendo la oferta de los minerales y del metal del diablo estaño, en forma artificial y a gusto y sabor de las conveniencias y necesidades industriales del llamado primer mundo imperialista.

Ante este panorama de entreguismo total surgieron otros militares nacionalistas como Gualberto Villarroel que desde 1943 hasta 1946, pusieron lìmites a la angurria de los barones del estaño cobrando màs impuestos y construyendo las refinerìas del petròleo boliviano con las reservas estatales sin apelar a crèditos externos. Funcionó en este período el primer congreso campesino-indígena de Bolivia, antecesor programàtico y pragmático de la revolución nacional de 1952 y del gobierno popular de Evo Morales.

En Perù en 1968 se produjo una verdadera revoluciòn social dirigida por el general Juan Velasco Alvarado que con el Plan Inca transformò las estructuras feudales de la economìa y sociedad peruanas, conducièndolas hacia reformas profundas y novedosas en el agro, banca, industria, transporte, comunicaciones, pesquerìa, tecnologìa, relaciones internacionales y defensa soberana con armamento propio importado y adquirido de la ex-URSS en tèrminos ventajosos y alejados de los permisos coloniales que otorgaban los gobiernos gringos a los gobiernos de la regiòn, para adquirir armamentos nuevos y de defensa militar y social.. En 1968 y 1969 se nacionalizò las instalaciones petroleras de Talara y se diò comienzo a la reforma agraria, creando empresas agrìcolas sociales.

En 1969 el general Alfredo Ovando y su equipo ministerial nacionaliza la Gulf Oil Company y pone al paìs a trabajar en funciòn del Plan Nacional de Desarrollo, con el que por primera vez Bolivia intentaba planificar su economìa atrasada y dependiente en forma integral, moderna, soberana y social.

Actualmente el coronel bolivariano Hugo Chàvez ha transformado Venezuela de raiz en diez años de gobierno popular y revolucionario y ha acometido directamente las tareas històricas para construir el llamado socialismo bolivariano siglo XXI con participaciòn y control de las masas, alejado del chantaje de los anteriores y actuales gobiernos norteamericanos y de las transnacionales en el manejo de la riqueza petrolera y gasìfera.

Por esto tiene importancia que los doce paìses UNASUR ( Uniòn de Naciones Suramericanas ) hayan decidido ahora, la semana pasada, la conformaciòn del Consejo de Defensa Suramericano ( CDS ), con la filosofìa de potenciar a la regiòn primero y ante todo en forma social y econòmica y despues con el crecimemto militar propiamente dicho.

El CDS està llamado por la realidad suramericana y mundial para intentar construir una civilizaciòn de paz y desarrollismo integral, apoyando estrechamente los esfuerzos de los gobiernos progresistas del continente en la seguridad energètica y alimenticia. En capacitar a los conscriptos y jóvenes en carreras tècnicas para todos los sectores industriales y de servicios, en los llamados cuaterteles tecnològicos empresariales.

Es la primera vez en la historia universal que se trata de defender un continente militarmente, comenzando con tareas de paz y desarrollo de beneficio mutuo. Planteando coordinaciòn precisa entre los paìses involucrados, como intercambio de informaciòn y tecnologìas, reuniones de expertos en desarrrolo civil, industrial y militar. Y finalmente apoyando la filosofía UNASUR donde la mejor defensa es el desarrollo integral.

El siglo XXI es, a todas luces, de construcciòn necesaria de una nueva civilizaciòn social en Suramèrica, y posiblemente en el mundo tambièn. Asì dan a entender las conclusiones arribadas por el CDS a travès de los ministros de defensa de doce paìses UNASUR.

Se extrae que los militares y las fuerzas armadas y policales progresistas de la regiòn no negaràn el esfuerzo necesario de soldados, clases, suboficiales, sargentos y oficiales en la tarea primordial de eliminar la pobreza y crear riqueza genuina y social sin depender de transnacionales angurrientas, causantes del la actual postraciòn de nuestro continente.